A EMPADRONAR DONDE SE RESIDE
El debate sobre las nuevas normas de empadronamiento derivó en solapadas críticas a la Intendencia Municipal de Montevideo por los altos valores de la patente de rodados y, de paso, por su mala gestión y los gastos excesivos en sueldos, según lo afirmado por algunos legisladores de la oposición.
El quincista Amaro rechazó de plano el proyecto afirmando que «es negativo, que no soluciona el problema de la guerra de patentes, y que es inconstitucional pues vulnera la autonomía municipal». Explicó que el origen de la guerra está en los «altísimos e injustificados valores que aplican algunas intendencias» y argumentó a favor de una solución que fije un valor único en todo el territorio. Su correligionario Ramela también expresó su disconformidad con el contenido y con la forma del texto legal.
El coloniense Moreira se mostró de acuerdo con la patente única, mientras su correligionario Heber afirmó que los aforos no guardan relación con la realidad, que el proyecto crea un corralito donde se embreta a la gente y que tampoco está de acuerdo con la patente única porque «iguala para arriba». Sostuvo que las intendencias que cobran patentes muy altas deben ser mejores administradoras, de modo de poder rebajar la patente. «En Montevideo se paga más por el auto que por la casa», señaló con su voz gruesa y su estilo irónico.
La norma establece la obligación de empadronar el vehículo en el departamento donde se reside o en aquel donde el titular desarrolla su actividad principal. Habrá que presentar declaración jurada y certificado notarial acreditando el domicilio, y en caso de falsificación, además de las sanciones previstas en la ley penal, las Intendencias que constaten irregularidades podrán denunciar o impugnar las declaraciones que consideren irregulares, y están habilitadas para aplicar sanciones que pueden llegar al secuestro del vehículo y al retiro de la matrícula.
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