Reducción del IVA e impulso a cooperativas
El programa del Frente Amplio para un eventual nuevo gobierno establece, como medida a mediano plazo, la rebaja del IVA. Uno de los apartados del extenso documento programático de la izquierda se refiere a la «estrategia de desarrollo nacional», en el que se exponen los rasgos generales de un proyecto que mira al mediano y largo plazo. Se afirma que el programa para los próximos cinco años tendrá como metas «profundizar todas las reformas implementadas, elaborar los objetivos que quedaron inconclusos y generar las bases para un desarrollo sostenido». En ese marco, se afirma que la política macroeconómica deberá garantizar condiciones de estabilidad adecuadas a los objetivos de crecimiento, la creación de empleo y la distribución del ingreso. La política fiscal procurará «alcanzar el equilibrio estructural en las cuentas públicas tomando en cuenta el efecto del ciclo económico, tanto del lado de los ingresos como del lado de los gastos».
El sistema tributario debe «promover una mayor equidad en la estructura impositiva y de aportes a la seguridad social, relacionando la carga tributaria con la capacidad de contribución de los distintos sectores sociales y económicos. El objetivo es que contribuya más quien tenga más».
También se asegura que la rebaja del IVA «debe mantenerse como objetivo, que puede estar asociado también a medidas de contención de la inflación cuando se considere necesario, así como la promoción de la equidad en el IRPF; el aliento a la inversión debe provenir de estímulos fiscales específicos con contrapartida, disminuyendo los de carácter global».
El sistema tributario debe seguir siendo consistente con los diversos mecanismos de «promoción de inversiones con que cuenta el país, beneficiando el desarrollo de emprendimientos generadores de empleo, de mayor valor agregado, de innovación tecnológica, de mejor calidad de procesos y productos».
Se plantea como medias a corto plazo definir políticas e instrumentos tendientes a una expansión de las prácticas cooperativas y modelos de la economía social, y definir nuevas formas de regulación y de control, así como la presencia de la inversión nacional pública y privada ante el proceso de extranjerización en desarrollo.
Al mismo tiempo las políticas activas tienen que actuar para hacer más accesible el empleo a los sectores de dificultosa inserción laboral (mujeres y jóvenes de bajo nivel de instrucción y provenientes de hogares de menores ingresos, ciertos departamentos, adultos mayores de 45 años y con desempleo de larga duración) a través de subsidios al empleo de carácter temporal, dirigido a dicha población y con evaluación permanente de resultados.
Asimismo, las pasividades más bajas también requieren atención especial, mientras que la negociación salarial debe articular los tres niveles definidos actualmente: macro, sectorial y por empresa.
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