"¡ACA MANDO YO!"
«¡Acá mando yo!». El grito del coronel (r) Ernesto Ramas a sus custodios en el Hospital Militar se escuchó en más de una oportunidad. Los agentes de Policía designados para la custodia del militar, procesado por graves violaciones a los derechos humanos, no lo pueden creer.
En más de una oportunidad se ha peleado con ellos. El «carácter especial» del militar retirado explota y surgen las recriminaciones. El don de mando se hace sentir. «¡Acá mando yo!», vuelve a gritar.
El juez penal de 19º Turno, Luis Charles, resolvió el traslado del militar hacia la Unidad Penitenciaria Nº 8 («Cárcel Especial de Militares»), tras recibir el informe elaborado por peritos del Instituto Técnico Forense (ITF) donde se asegura que la salud de Ramas no ha desmejorado y puede ser recluido en una prisión.
La resolución de Charles fue apelada por la defensa del militar, y por tanto, el militar continuará su detención en el Hospital Militar, donde cuenta con algunas prerrogativas, como permanecer con la puerta de su habitación cerrada durante las noches. Sin embargo, dentro del expediente judicial en el cual se investiga el secuestro y desaparición del militante del PVP, Adalberto Soba Fernández, donde existe una pieza separada exclusiva por la internación de Ramas, no existe ninguna resolución del juez Charles sobre otorgar algún tipo de beneficio a Ramas, indicaron fuentes judiciales a este medio.
Por tanto, «si existe alguna prerrogativa en ese sentido debe ser interna del Hospital Militar. El Juzgado no ha intervenido sobre cómo deben darse las características de la custodia. Eso depende del Ministerio del Interior», dijeron las fuentes.
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