"Logia del Aquelarre" se reunió hace un año, informó Búsqueda
LA REPUBLICA publicó el 23 de marzo de 2000 la información de una reunión celebrada en el Círculo Militar a la que concurrieron entre otros los coroneles José Nino Gavazzo, Manuel Cordero, Jorge «Pajarito» Silveira y el mayor Menotti Ortiz. La nota mereció el título principal del diario que fue «Aquelarre de torturadores en el Círculo Militar» y se informó que en la oportunidad hizo uso de la palabra el coronel (r) Alfredo Lamy, quien convocó a mantenerse unidos «ante posibles presiones del poder político o judicial, o las revisiones por el tema de los desaparecidos».
También se informó que existía nerviosismo entre los participantes en la reunión por las posibles consecuencias del «caso Gelman» y los pedidos de extradición que desde Argentina, España e Italia pendían sobre varios de ellos.
A partir de ese título del 23 de marzo de LA REPUBLICA, en ámbitos castrenses se denominó a ese grupo de militares directamente implicados en las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, la «Logia del Aquelarre».
LA REPUBLICA informó extensamente durante marzo y abril de 2000 sobre las reuniones que sostuvo este grupo de militares, la mayoría en el Círculo Militar y otras en casas particulares, como en el caso de la del coronel (r) Ernesto «Tordillo» Ramas.
LA REPUBLICA también informó que se conformó una suerte de coordinación entre los militares y policías torturadores que tenía como figura central al coronel (r) Alfredo Lamy. De las reuniones también participaron policías como es el caso del comisario (r) Campos Hermida. También informamos que de las reuniones no participaron algunos connotados torturadores y secuestradores, como el caso del coronel (r) Eduardo Ferro por sus diferencias personales con el coronel (r) «Pajarito» Silveira y el propio policía «Conejo» Medina, quien después de revelarse su participación directa en el secuestro de la nuera y la nieta del poeta argentino Juan Gelman, se recluyó en su negocio y no fue a reuniones.
Informamos, además, que el capitán (r) Ricardo Arab, de destacada participación en el aparato represivo, no participó de las reuniones, debido a diferencias que se mantienen desde su retiro del Ejército. El propio Arab confirmó ayer, un año después de los hechos, que no estuvo en los encuentros (ver nota aparte). A todos los que se reunieron en varias oportunidades les preocupaba la fuga de información por el caso Gelman y también las convocatorias de la Comisión para la Paz.
Los contactos de la Comisión para la Paz
En su nota de ayer Búsqueda también señala, recogiendo declaraciones radiales de Carlos Ramela, que la Comisión para la Paz tuvo contactos con militares retirados y que estos aportaron información. La nota de Búsqueda no obstante afirma que según «fuentes militares» ni «el coronel (r) José Nino Gavazzo, ni el coronel (r) Mario Cordero, ni el capitán (r) Ricardo Arab, fueron contactados por la Comisión para la Paz».
LA REPUBLICA está en condiciones de informar que en uno de los casos eso no es cierto y que efectivamente uno de esos tres militares fue contactado, pero no brindó ninguna información.
En cuanto a los contactos LA REPUBLICA informó el año pasado en varias oportunidades que militares retirados aportaron información sobre los desaparecidos, directamente a la Comisión para la Paz y también durante la investigación que condujo a la identificación de la nuera de Gelman.
LA REPUBLICA publicó incluso que el propio presidente Jorge Batlle se reunió con militares implicados en violaciones a los derechos humanos durante la dictadura y que algunas de las reuniones se realizaron en la residencia de Suárez y Reyes.
Confianza
El asesor presidencial e integrante de la Comisión para la Paz, Carlos Ramela, manifestó su confianza en que cualquier persona que pueda aportar información lo haga. Aseguró que el país atraviesa un tiempo nuevo en el tratamiento del tema de los desaparecidos y que en todo momento se va a respetar la confidencialidad. «La Comisión va a seguir como hasta ahora, golpeando las puertas a su alcance y esperando que la gente se nos siga acercando», dijo Ramela.
Agregó que desde que el presidente Batlle asumió el cargo «todos los sectores de la sociedad han advertido que estamos en un tiempo nuevo, que existe una nueva actitud, y que alrededor de esta Comisión se ha creado un clima que permite adoptar actitudes distintas con respecto a este tema y apostar a una solución distinta de este tema».
«En el Uruguay es perfectamente posible que las personas que tengan información y que asuman que este proceso tiene un perfil distinto y que apunta a una real reconciliación y a superar los problemas del pasado sin pretender agraviar o atacar a ningún sector de la sociedad, estén dispuestos a dar esa información y colaborar con nosotros. El tiempo lo dirá. Nosotros seguimos apostando con mucha fe y mucha convicción al proceso», concluyó.
«Nunca fui»
El coronel (r) Ricardo Arab afirmó que nunca concurrió a reuniones en las que participaron militares y policías vinculados al período dictatorial, y aseguró que no ha mantenido contacto alguno con los integrantes de la Comisión para la Paz.
«Nunca concurrí a ninguna reunión. Vamos a ser honestos: si hubiera concurrido, hubiera dicho, ‘sí señor, mire, concurrí y acordé tal cosa’. Pero ni acordé con uno, ni con otro». Arab dijo además que nunca fue citado por la Comisión para la Paz. «A mí nadie me llama. Yo de lo único que hablo es del transporte, de que el trabajo acá anda horrible».
El militar retirado sostiene que fue incluido en la lista de violadores de los derechos humanos solo por «haber cumplido funciones» durante la dictadura.
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