"Agonía de la democracia"uruguaya
«La única intención que tuve al escribir este libro fue la de la verdad», dijo, y 300 personas aplaudieron de pie. Ayer a la noche, en el Salón de Fiestas del Palacio Legislativo, el senador Julio María Sanguinetti presentó oficialmente su libro «La agonía de una democracia», un material que inició «hace dos años», confesó, y que recoge episodios sociales y políticos ocurridos en el país entre el 31 de julio de 1963, día en que fue asaltada la institución social «El Tiro Suizo» del departamento de Colonia por militantes del MLN Tupamaros, y el 9 de febrero de 1973, primera asonada de militares golpistas ocurrida en Montevideo, preámbulo del golpe de Estado concretado cinco meses más tarde. El libro fue presentado por su autor, secundado por dos también ex presidentes, Jorge Batlle y Luis Alberto Lacalle, sumando en la mesa 20 años de gobierno democrático. Jorge Batlle dijo en alusión al texto que «en realidad no se trata de una agonía, sino de dos homicidios a la democracia», agregando que «Julio (María Sanguinetti) fija esas fechas para su trabajo literario, pero ignora que todo comenzó cuando la subversión se reunió antes del 31 de julio para concretar el asalto y los militares antes del 9 de febrero para perpetrar la asonada». Destacó lo imprescindible de los partidos políticos en la vida democrática y que «la prueba del nueve de que no hay democracia sin política es el propio (José) Mujica que abandonó las armas para someterse a las urnas». Sentenció que «la derecha y la izquierda extremas ya no existen» y que lo único «que vive es el mundo liberal que está acá» y golpeó la mesa mirando a sus colegas ex mandatarios. El ex presidente Luis Lacalle, quien se refirió a sus colegas con el término presente de «presidentes», recordó que en la década de los 60 se suscitaron todos los ingredientes para que ocurriera lo que luego pasó: «convivían muchísimos partidos políticos, existían muchos periódicos, los sindicatos funcionaban sin problemas y había un gobierno falto de poder». Destacó que se vivía una «desnacionalización» del pensamiento y que el país estaba acosado «por dos minorías soberbias, subversivos y militares, que pensaban que sabían más que el pueblo». Exhortó también a «no seguir hurgando tumbas» y a sí «construir cunas».
El senador Sanguinetti, que dijo no ver «en ningún país latinoamericano ni en España» que tres ex presidentes compartan juntos en una mesa, confesó que su libro nació con la necesidad de ilustrar a las futuras generaciones y de «llenar un vacío» histórico.
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