Toda la semana, sin misterios y sin candores

La cartita

QUIEREN PONERLE TECHO AL PAIS

Vivimos en el reino de lo insólito. El país se precia internacionalmente de tener una libertad de prensa irrestricta. Y se trata de una afirmación mentirosa. Somos una sociedad cautiva desde el punto de vista televisivo. Tres grupos, casi individualizados familiarmente ejercen un monopolio absoluto de ese gran medio de comunicación moderno. Algunos distraídos –más precisamente que se quieren hacer pasar por distraídos–, podrían decirme que aquí cualquiera puede poner un diario, o cualquier publicación escrita, si tiene plata para perder. Las ondas radiales las adjudica el Ejecutivo con criterios ostensibles de politicidad, y entrega a ciertos operadores más de una. Pero en materia televisiva es peor. Tres grupos familiares tienen los tres canales de televisión abierta, desde su aparición en las pantallas. Esos grupos se han ocupado, con gran pericia, que el otro canal, el oficial, siempre sea la Cenicienta del espectro. Pero cuando apareció la posibilidad de la televisión cable, hablando claro y mal, se pudrió todo. Las tres familias captaron que el negocio podía entrar a ser competitivo, entonces negociaron y forzaron al gobierno para que los dejara actuar como monopolio, impidiendo que cualquier otra empresa pudiese entrar, cuando no había inconvenientes de que eso ocurriese. Las tres familias, con vínculos firmes en los partidos coalicionarios, se aliaron en un monopolio, primero vergonzante, pero hoy desvergonzado, y lograron que las fuerzas coalicionarias protegieran sus intereses, en perjuicio ostensible de la libertad. Nos cablearon sin piedad, nos cobran los mismos precios, abusivos, que aumentan a su antojo. Nos hacen firmar contratos de adhesión y se extienden por el país las filiales del monopolio. Aquí nos hablan del acceso a la tecnología y de la necesidad de saber usarla. Los satélites se han desarrollado enormemente y uno, con una antenita, y pagando un canon determinado, podría acceder a unos 200 canales de todo el mundo. Pero el monopolio decidió ponerle un techo al cielo uruguayo, y las antenas y los codificadores serán ahora perseguidos, como ya quisiéramos para los responsables de homicidios. La Dirección de Comunicaciones, el Ministerio del Interior y la Presidencia de la República actúan como mandatarios del monopolio televisivo. Yo creo que el país incurre en gastos inútiles, porque las prerrogativas que supuestamente ejerce esa Dirección, debieran traspasarla a las oficinas del monoplio. Ahorraríamos tiempo, dinero y vergüenza. Pero hay otro hecho preocupante. La mayoría de la prensa escrita sufre distracciones sugestivas. A gran cantidad de periodistas, que escriben con la más absoluta libertad y sin ninguna censura, y saben ser críticos de cualquier situación, esta situación no les llega. Supongo que les debe parecer espléndido que los uruguayos tengamos una carpa encima, que no deja ingresar las señales de los satélites, con la única finalidad de asegurar la ganancia del monopolio televisivo. Pero bueno, ya lo dijera El Pulga en sus disquisiciones filosóficas: la libertad es libre. Tan libre, como capaz de ser olvidada. Además, las leyes del mercado, que tanto defienden los susodichos, aquí no existen. Y todo el mundo boca abajo. Y me hago otra pregunta, ¿no llegará la hora de que la SIP diga NOP?

YA TENEMOS NUEVO LEGISLATIVO

El 15 quedó conformado el nuevo Legislativo. Un poder hoy con bemoles. Por primera vez en la historia del país la minoría mayor no la componen ni colorados ni blancos. El Encuentro Progresista invadió las cámaras con 40 diputados y 12 senadores. Pero ese hecho produjo convulsiones imprevistas. La Asamblea General, desde el primero de marzo la preside un socialista, Reinaldo Gargano, y hubo una renovación. En diputados la renovación llegó al 58%, y en senadores la renovación llegó al 43%. Hay dos legisladores del Espacio 90, Guillermo Alvarez y Carlos Pita, que si cumplen el período entero, cumplirán 20 años corridos en la Cámara baja. El ex-presidente Lacalle, desde el palco, aplaudió los juramentos de su esposa, Julia Pou, y de su hijo Luis Alberto Lacalle Pou, (26), el más joven de los legisladores. También juró el hijo del presidente saliente Julio Luis Sanguinetti, que ocupa una banca por Canelones al haber renunciado el suplente. Dos ex rehenes de la dictadura juraron como senadores, Eleuterio Fernández Huidobro y José Mujica; y Raúl Sendic, hijo del recordado líder tupamaro, como Lucía Topolanski, compañera de Mujica que ingresó por el fallecido Pato Quartino, lo hicieron como diputados. Hubo inquietud porque hasta último momento no se sabía si los encuentristas votaban o no a Washington Abdala como primer Presidente de la Cámara de Diputados. Finalmente lo hicieron, aunque todavía los coalicionarios siguen firmes en adjudicarle al Encuentro un solo período en la Presidencia de la Cámara baja. La exigencia encuentrista no parecía fuera de lugar, porque tienen el 40% de los representantes, y son cinco períodos, y no hay que ir a la Facultad de Ingeniería para hacer un cálculo. Sobre la hora apareció una fórmula de arreglo para distribuir los cargos de particular confianza que existen en el Legislativo, y se le adjudicarán cuatro cargos. Los encuentristas dicen que no les interesan los cargos porque sí, sino porque quieren controlar los gastos y procederes administrativos, tanto de ambas cámaras, como de la Comisión Administrativa. Uno de los nombres que se manejan para ocupar uno de esos cargos, quizás el de más importancia, es el del ex diputado y ex secretario general del Partido Socialista, el diputado José Díaz. No hay dudas que esa designación sería un gran acierto, porque «El Flaco» Díaz, también ex, es un hombre con gran manejo y que merece gran respeto entre quienes ya lo conocen en el Palacio. El buen trato, que han entablado el presidente electo con el doctor Tabaré Vázquez permite abrir esperanzas de que haya un relacionamiento menos ríspido entre el gobierno y la oposición. Por lo menos en los primeros tiempos.

DOS DESPROPOSITOS, EL DE GELMAN Y EL DE ELENA QUINTEROS

El bochorno internacional parece una debilidad del Ejecutivo que se va. En el juicio de amparo promovido por Tota Quinteros para que se proteja su derecho, inalienable, de saber de la suerte de su hija Elena, derecho protegido por la misma ley de caducidad, el Ejecutivo sale a través de sus voceros, con un énfasis propio del desparpajo. El juicio quedó para una próxima instancia el mes que viene. Y lo de Gelman colma la medida, porque, en la peor especie, se esperaba una salida con un poco más de decoro. Después de anunciar la mejor voluntad, ahora el gobierno sale con la cantinela cuartelera y dice que la desaparición de la hija o nieta, o nieto de Juan Gelman, si existió, está incluida en la cobertura de la ley de caducidad. Con terquedad, digna de mejor causa, podrían releer la ley y el artículo cuarto. Pero teniente general tras teniente general, dicen que el problema está laudado, y el Ejecutivo, como si fuera subalterno, dice amén.

LA COALICION SE DESPIDE CON FESTINES

El doctor Batlle se acerca a Suárez, con propósitos de austeridad encomiables. Pero sus socios –e incluso algunos de los suyos– parecen estar sumidos en una sordera, que por otro parte es crónica. El país está afectado por una crisis casi sin precedentes.
A las cifras catastróficas del déficit fiscal, que ahora sí aparece con sus verdaderos números, hay que agregar la crisis del agro, crisis que viene de lejos en el tiempo, y que se ahondó hasta el abismo con la sequía, previsible, pero atendida con la receta de la imprevisión. ¿Cuántos productores rurales se debaten ante el fantasma de su desaparición como tales? ¿Cuántos de ellos, modestos, no se habrían salvado recibiendo unos miles de pesos por mes, para seguir, por lo menos luchando? Voceros coalicionarios podrían sonreír ante esta loca idea mía, de socorrer a más de 300 productores rurales modestos, preguntándome, con sonrisa torcida, de dónde el estado podría haber sacado estos recursos. Y allí voy, caros, carísimos coalicionarios, con la respuesta, que no tendrá réplica. Convengamos, compatriotas todos, ¿hay entre ustedes quienes creen que se necesitan más funcionarios públicos? Quien lo crea, que levante la mano, y si quiere escriba. ¿Sabéis vosostros, que ahora los coalicionarios, a la hora de la despedida, han organizado un ágape burocrático, regalando a sus adeptas y adeptos, adictas y adictos, más de 300 cargos bien rentados? Y como son coalicionarios y no son distraídos, los cargos que regalan, en la semipenumbra, no son en la Policía, en Salud Pública, o en trabajo de limpiadores. No señor. Han entrado en los últimos meses casi 300 funcionarios en Antel –creo que algo ya te conté–, distribuidos con nombres propios, entre dirigentes coalicionarios, con sueldos que llegan a los $ 7.000 mensuales promediales. Pero hay más, no se apuren. Si usted le pregunta a cualquier funcionario público, dónde querría trabajar, 9 de 10 le dirían que en el Palacio Legislativo. Ese Palacio Legislativo, con un índice demográfico récord en la administración pública, acaba de recibir a más de 50 nuevos funcionarios, que se repartieron los caolicionarios, seguramente a dentelladas, porque no había para todos. Pero lo otro a recalcar es lo que me planteaba un amigo, que tiene un hijo de más de 20 años, que no quiere seguir estudiando. El presidente saliente, el doctor Sanguinetti, y uno de sus principales operadores, el licenciado Germán Rama nos viene pregonando, desde hace casi cinco años, con palabra sonora y ademanes o con discurso chirriante, la importancia que en el mundo moderno tiene el conocimiento. El doctor Sanguinetti también ha reconocido que uno de los grandes problemas que todavía tiene el país, es el del desempleo. Es de preguntarse si cuando se llenan más de 300 cargos en la administración pública, y se hacen rigurosamente a dedo, ello incita a que los miles de muchachos que buscan trabajo se preparen en los nutrientes del conocimiento, o en el arrimarse a quienes manejan, desde años, la dedocaracia nacional. Ante estos hechos, el hijo de ese amigo que no quiere seguir estudiando, ante los requerimientos del padre, le reclamaba que se hiciera amigo, de alguno de los dadores de empleo, esos políticos coalicionarios, que en plena crisis, en Antel o en el Palacio Legislativo, se reparten el botín burocrático, con parámetros, donde el conocimiento, como aventura del saber, le dejan el lugar al conocimiento de los conocidos de siempre. ¡Cuánto mejor hubiese sido emplear esos recursos para auxiliar a productores rurales en estado de emergencia, que en seguir metiendo parientes, amigotas o amigotes en la desproporcionada burocracia! Valoramos, valoramos, siempre nos dicen que se va a acabar la dedocracia burocratizadora, y no se acaba nunca. De una buena vez, no lo pregonen escribiéndolo en el agua. Valoramos, valoramos, valoramos los hechos y no las palabras.

SE ACERCAN LAS MUNICIPALES

La cercanía de las municipales provoca reacciones en todos los sectores. A los encuentristas le han aparecido problemas, fundamentalmente en departamentos donde, teóricamente, tienen chance menor. A su vez colorados y blancos promueven movimientos que dan qué hablar. En San José, el ex ministro Chiruchi, hoy senador, y candidato a ser intendente por cuarta vez, logró el apoyo del líder quincista, Zunino, de aquel departamento, lo que provocará el nerviosismo del doctor Cerdeña, el otro candidato blanco que va por la reelección. En Artigas y en Treinta y Tres parecen procesarse pases en sentido cruzado, o sea grupos blancos apoyando al candidato colorado en Artigas, y al revés en Treinta y Tres, donde colorados apoyarían al candidato blanco que se enfrenta a Wilson Elso Goñi. Se habla de posibilidad de acuerdos en otros departamentos, pero son difíciles de lograr, justamente en los departamentos donde el Encuentro dará la lucha con ciertas posibilidades, como en Canelones, Maldonado y Paysandú.

ESTOY CANTANDO LA RETIRADA, SE VIENE EL CARNAVAL

El Carnaval sigue su curso, aunque el feriado cae en marzo. La Policía vive horas ingratas. Varios policías fueron indagados por asaltos y asesinatos, por la propia Policía y fueron procesados. Se procesó a otro, por homicidio, cuando mató a un muchacho que se acercó a preguntar por unos amigos que estaban siendo objeto de un procedimiento. En otro ámbito, en La Paloma, un efectivo policial que integraba una patrulla que intentó frustrar un asalto a un Banco, fue acribillado por la banda agresora. No es para envidiarle el papel al ministro Stirling, que se acuesta con un problema y se levanta con otro. La violencia se extiende en la sociedad, en progresión geométrica, y la Policía, en la mejor hipótesis logra adelantos en progresión matemática. Se desmintió, por ambas partes, cualquier gestión o proyecto, entre Batlle y Vázquez, referido a los problemas de los desaparecidos. Eso sí, Batlle anunció que incluirá entre sus primeras medidas, una iniciativa para derogar el polémico Código del Proceso Penal (CPP), una de las reformas por las que se jugó el saliente, que debe haber quedado caliente. Un abrazo.

Juanpedro Minuano

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