Estado de situación. Memorándum recomienda mantener las fuerzas en el país centroafricano

No se modificará mandato de cascos azules en el Congo

En el documento de 11 puntos al que tuvo acceso LA REPUBLICA, el representante permanente ante la ONU embajador José Luis Cancela advierte que el fracaso de la misión de la ONU en el Congo podría tener como resultado «un agravamiento de los conflictos y las situaciones de emergencia humanitaria a mayor escala».

«Resulta necesario mantener la presencia de los efectivos uruguayos en el Congo en tanto éstos se encuentran amparados por un mandato que establece sus objetivos», señala Cancela en el texto fechado el 12 de noviembre pasado. A su vez, agrega, que «la protección de las poblaciones civiles es un aspecto nada menor de la presencia de ONU en aquel país».

Asimismo, señala que, junto con las tropas de Haití, la presencia del contingente uruguayo es «altamente valorada» por la Comunidad de Naciones. Lejos de pensar en el retiro, ONU aprobó el jueves a través del Consejo de Seguridad, reforzar con otros 3 mil efectivos ­entre militares y policías- la presencia en Congo de la fuerza multinacional de paz compuesta por 17 mil soldados de 18 países, entre ellos Uruguay. La resolución había sido presentada por Francia y respaldada en forma unánime por los 15 miembros del órgano decisorio de Naciones Unidas encargado de la seguridad. El mandato de este despliegue de personal adicional se mantendrá hasta el 31 de diciembre de 2008, aunque el Consejo se comprometió a revisar de nuevo la situación antes de esa fecha para contemplar si se debe alargar su presencia. Varios expertos han advertido, no obstante, que la cifra resultará insuficiente. La situación en el país centroafricano se ha visto empeorada desde finales de octubre con el avance de los soldados del general rebelde Laurent Nkunda en la zona norte de la provincia oriental de Kivu. Las tropas gubernativas se han visto incapaces de detener el avance rebelde, entre repetidas denuncias de atrocidades contra los civiles por ambas partes desde las organizaciones humanitarias. El delegado de la ONG Médicos sin fronteras en la provincia oriental, Romain Gitenet, ha denunciado hoy la situación de la población civil en la zona de conflicto: «la población está desprotegida (…) La gente es asesinada también en los lugares donde están las fuerzas de paz de la ONU», «la situación es muy grave».

Desde la organización han señalado que se han producido ya 5.700 violaciones en la zona desde enero, aunque la cifra podría ser mayor, ya que el estigma que padecen las mujeres violadas empujaría a muchas a callar.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje