El hombre de Batlle habló de la investigación del gobierno sobre desaparecidos

Villar admitió que hubo resistencias en Argentina ante gestiones oficiales

En el edificio de la embajada uruguaya en Buenos Aires Villar recibió a LA REPUBLICA. Allí señaló la relevancia que en el tema desaparecidos se le ha dado a «los supuestos hijos que pudieran estar con vida» y ciertas dudas por parte de algunos organismos al comienzo de su trabajo, ya que tenían la visión que los políticos uruguayos no habían hecho ningún esfuerzo en este tema.

Villar no ve que la Comisión para la Paz haya tenido algunos golpes últimamente, por el contrario indica que «la comisión trabaja en temas muy, muy difíciles, que implican el manejo de investigación, de valores humanos esenciales. Partiendo de la base de que en una comisión de trabajo que maneja un tema muy sensible, es comprensible que puedan surgir en algún momento opiniones, que por suerte son de afuera de la comisión, que puedan haber generado algún tipo de diferencia de enfoque, ni siquiera de discrepancia grande». Resalta que la comisión «ha estado trabajando bien», lo que le consta «porque indirectamente he estado vinculado al trabajo de ellos, por la vía de tramitaciones, intercambio de informaciones con organismos de acá, de Argentina. Han logrado hasta ahora, y cada vez se ha consolidado más, una forma de trabajo y un nivel de relacionamiento muy bueno». Los últimos materiales que Villar entregó a la Comisión para la Paz fueron alrededor de 60 legajos complementarios de lo que se había entregado anteriormente, que le había hecho llegar la Subesecretaría de Derechos Humanos de Argentina. «Tengo entendido que con eso se completaba el listado que se había planetado en un primer momento y que la comisión lo estaba procesando dentro de un ámbito en el que yo no participo», expresó.

Villar apoyó a Batlle en su campaña electoral «por razones de amistad, convicción y de promulgar los mismos ideales», y asegura que no estaba en sus planes asumir un trabajo en la esfera pública cuando Batlle asumiera como presidente. «Mantenía el sentimiento solidario con él, y sentía que debía ayudarlo, vengo de la actividad privada, no vengo del mundo diplomático ni político. Yo por otras razones anteriores tenía conocimiento y amistad con gente que estaba integrando el gobierno del presidente Fernando de la Rúa y habida cuenta de la importancia que tiene Argentina para Uruguay, la sensibilidad para nuestro país en cuanto a cómo marcha Argentina desde el punto de vista político y comercial, Batlle entendió que podía dar una ayuda significativa. Yo acepté eso como válido y con entusiasmo decidí venir acá, pero básicamente para actuar como nexo político y trabajar en lo comercial, que es la formación básica que he tenido en mi vida privada».

 

Encarar el tema desaparecidos

«Posteriormente a tomar esa decisión, cuando el doctor Batlle en forma personal tomó la decisión de encarar el tema de los desaparecidos, entendió que era importante tener una persona de confianza que con discreción empezara a trabajar dentro de Argentina el tema, habida cuenta que mucho de lo que pasó en aquellos años oscuros estaba relacionado con situaciones que se vivieron acá. Así fue que poco tiempo antes de surgir y aclararse lo de la nieta de Gelman me planteó directamente el tema, que además de lo otro precisaba que diera una mano en esto. Al principio me desacomodé un poco porque no sabía como empezar. Pero aplicando el criterio y la sensibilidad que Batlle le dio a esto, al poco tiempo me ubiqué en cuanto a cómo había que manejarlo y a conversar con gente amiga aquí para que me dieran un mano», comentó Villar explicando cómo llegó a ser el nexo en Argentina con la Comisión para la Paz.

En ese sentido destacó que «me ayudó mucho transmitir el enfoque que el presidente Batlle le estaba dando al tema, eso me abrió muchas puertas; en lo personal el tema desde el primer momento lo manejé no como político, además de que ninguno de los tres gobiernos anteriores lo había tratado en profundidad». Incluso «al principio nos encontramos con alguna duda de gente que integraba diferentes organismos, porque tenían versiones que los gobernantes uruguayos hasta ese momento, más allá de que se hubiera legislado y plebiscitado, no habían hecho ningún tipo de esfuerzo. Eso va en cada uno, no me siento capaz y no tengo por qué juzgar la actitud de quienes tuvieron la responsabilidad en su momento, tendrán sus razones, y creo también que las cosas tienen sus tiempos…»

 

Esfuerzo supremo por los hijos

Respecto a la preocupación por los hijos de desaparecidos que pudieran estar vivos, Villar aseveró «particularmente le preocupaba y le sigue preocupando al presidente, y así lo sentimos los que trabajamos con él, hacer el esfuerzo supremo por los supuestos hijos que por razones generacionales pudieran estar con vida. El principio nuestro es buscar la paz y un buen instrumento es buscar la vida. En la práctica uno siente un logro distinto cuando se tiene la suerte que se reconozca y aparezca un persona viva, como en el caso de la nieta de Gelman, o eventualmente logremos éxito en otro caso de los chicos que pudieran estar con vida, que el hecho –que no es poca cosa– de dar contestación a familiares de dónde pueden estar los restos de una persona que falleció…»

En todo momento Villar resaltó la buena relación que mantiene con diferentes organismos que tienen relación con el tema desaparecidos, haciendo hincapié en las Abuelas de Plaza de Mayo. «Converso mucho con ellas, Estela Carloto es una persona –me tengo que cuidar de no pecar de exagerado– que siento trata el tema desde el punto de vista humano, más allá de su ideología que con honestidad no conozco en profundidad, pero ha hecho y liderado un trabajo que no me extrañaría hoy o mañana sea postulada para obtener el premio Nobel de la Paz. Son personas finas, ubicadas, discretas y que han manejado muy bien el tema. Tengo una excelente relación con Carloto».

 

Batlle y Santibañes

Villar negó que la partida de Fernando Santibañes de su cargo como director de la CIDE –con quien tanto él como el presidente Batlle son amigos– haya afectado las investigaciones que se realizan en Argentina, destacando que el ex funcionario le ha ayudado en diferentes temas que afectan a Uruguay.

Santibañes es un hombre de bien, muy responsable, sacrificado, teniendo una posición muy cómoda le respondió a su amigo el presidente De la Rúa para colaborar con el gobierno, agarrando un lugar difícil. Y Santibañes es otro de los tantos que acusan de liberal o neoliberal, según quien aplique el término, así que también hay una coincidencia filosófica de cómo manejar el Estado; pero más allá de eso son dos grandes amigos. Me ha ayudado en cuanto a la presentación dentro de los cuadros de gobierno.

Por el hecho de haberse replegado de un cargo oficial no ha perdido el grado de amistad profundo que tiene con el presidente De la Rúa, y cuando lo molesto como amigo para pedirle un consejo o que necesito acceder a conocer una persona que ocupe un lugar que yo tenga que gestionar algo para Uruguay, me ha ayudado siempre. Incluso con temas que no tienen nada que ver con los desaparecidos, por ejemplo me ha ayudado fuertemente para solucionar el problema de la aftosa en cuanto a la liberación de ingresar con carne y ganado para faena acá». Por último, Villar afirmó: «Tengo la certeza por puntos concretos que se está trabajando con los mejores elementos, incluso técnicos, y no simplememente de actos de voluntarismo. Tengo la impresión y la convicción de que se está avanzando, ¿cuánto?, sinceramente no lo sé.

Si lo supiera ya tendría resuelto el problema. Pero se avanza porque se está trabajando bien, en un tema difícil
por la antigüedad, por la sensibilidad, porque a gente involucrada se le hace difícil espiritualmente dar información. Pero tengo la convicción de que vamos a seguir logrando cosas».

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