Ante un artero ataque por la espalda contra LA REPUBLICA, la respuesta son los hechos, porfiados y elocuentes
I) En la página 3 de la edición de ayer del diario El Observador, y en los más destacados titulares de la tapa de ese día, ese diario informa que un ex jerarca de LA REPUBLICA afirmó que «el director de ese matutino, Federico Fasano Mertens, a cambio del silencio, logró publicidad del BHU por U$S 50 mil en los meses de setiembre y octubre de 2000″. Más adelante ese matutino, recogiendo versiones radiales, notició que «en setiembre (Fasano) se reunió en el apartamento que tiene en Villa Biarritz el senador Wilson Sanabria; se reunieron Sanabria, Noachas y Fasano y acordaron una cuota de publicidad de U$S 50 mil a cambio del silencio total». Para agregar luego: «Basta fijarse la fecha y el monto de la publicidad. En setiembre y octubre empiezan a salir páginas enteras de publicidad en el diario de Fasano».
II) Es falsa de punta a punta la versión publicada por El Observador. Nuestro director, que por razones de su función se reúne permanentemente con todos los operadores políticos de todos los sectores, jamás participó de reunión alguna conjunta con Sanabria y Noachas, ni en setiembre de 2000 ni en ningún otro mes ni en ningún otro año, ni en el apartamento de Sanabria ni en ningún lado del planeta Tierra.
III) Tampoco acordó ningún convenio de publicidad a cambio de silencio. Basta ver las ediciones de los días 4 de octubre de 2000 sobre la dolarización del pago de los adeudos al BHU; del 23 de diciembre de 2000, informando sobre la «indignación, bronca y calentura» del secretario general de Fucvam por la designación de Noachas como presidente del BHU; así como la edición del 29 de diciembre de 2000 donde se informó sobre la concesión de viviendas a su hija, consuegra, sobrino, personas vinculadas a su entorno y a ex directores de la institución, así como el anuncio en la edición del 13 de enero de 2001 de que Fucvam sitiará el edificio Mburucuyá, donde viven familiares de Noachas, así como la protesta del día anterior de los cooperativistas que al grito de «Fuera Noachas» sitiaron el BHU (único diario que consignó la noticia), y las ediciones del 18 de enero y 19 de enero últimos sobre la sesión de la Comisión Permanente que culminó con su dimisión.
Todas estas, ediciones posteriores a la calumnia de un acuerdo en setiembre de 2000. Pero, además, la relación entre esta casa y el presidente del Banco Hipotecario siempre fue traumática. Fuimos el único diario que denunció que el constructor Julián Pereyra, constructor de la residencia veraniega de Noachas, fue denunciado por una presunta estafa con préstamos del BHU contra medio centenar de cooperativistas (edición del 20 de marzo de 1999). Y también fuimos los únicos que titulamos el 27 de mayo de 1999: «Noachas nos amenazó telefónicamente y nos dijo que nos dejáramos de joder con LA REPUBLICA, si no Fucvam la iba a pasar muy mal».
En carta dirigida a nuestro director Federico Fasano Mertens, por el contador Salomón Noachas, este le dijo: «Si tienen alguna acusación que formularme, sírvanse hacerlo derechamente, a fin de que pueda responderles en el terreno correspondiente. Si por el contrario, no tienen más que insinuaciones basadas en palabras de terceros, cuidadosamente manejadas para ofender sin asumir la responsabilidad por lo que se insinúa, no podré más que someter su conducta a la condena de sus mismos lectores». Nuestro director le respondió: «No tenga la menor duda, don Salomón, que cuando tengamos alguna acusación contra usted la formularemos con hidalguía, fuerza y sin titubeos, como acostumbra hacer LA REPUBLICA desde su fundación. Y usted, obviamente, tendrá derecho a responderme en el terreno que elija, sea cual sea, que nunca eludo mi responsabilidad. De eso usted no puede tener duda alguna». Ambas cartas fueron publicadas en LA REPUBLICA.
IV) Tampoco es cierto que en setiembre y octubre empezaran a salir páginas enteras de publicidad del BHU en nuestro diario. En setiembre no salió un solo aviso del BHU y en octubre salieron 432 centímetros, mucho menos que los 865 centímetros del diario El País.
LA REPUBLICA recibió entonces cero centímetro en setiembre y 432 centímetros en octubre, a razón de 14 centímetros por edición de octubre, mucho menos incluso que los semanarios Búsqueda, Crónicas Económicas, Brecha, Patria y El Día, que recibieron ese mes cada uno 222 centímetros, es decir, 55.5 centímetros por edición, cuatro veces más que LA REPUBLICA
.Y por si a algún lector le quedara duda sobre esta nueva bellaquería montada contra la conducta insobornable de esta casa periodística, respondemos con la única verdad que conocemos: los hechos porfiados, sencillos e indubitables. LA REPUBLICA durante todo el año 2000, pese a estar en el segundo lugar de la circulación nacional, fue el diario que menos publicidad oficial recibió. En efecto, El País ocupó el primer lugar con 40.675 centímetros; El Observador el segundo lugar con 33.131 centímetros; Ultimas Noticias el tercer lugar con 29.267 centímetros y LA REPUBLICA el último lugar con 27.864 centímetros.
Y para que esta infamia sobre un falso acuerdo en setiembre y octubre del año pasado por U$S 50.000 mensuales con el BHU vuelva al estiércol del que nunca debió salir, afirmamos que durante todo el año 2000 LA REPUBLICA concretó y facturó publicidad por todo concepto al BHU desde enero a diciembre, por un valor total de solo U$S 29.432, mucho menos de los presuntos U$S 50.000 mensuales acordados a cambio de silencio en setiembre último, como se informó en El Observador.
Dicho todo esto con la indignada convicción que nos mueve, pero asegurando a nuestros lectores que LA REPUBLICA, como todos los demás medios de prensa, sobreviven en gran parte por sus ingresos publicitarios y consideramos una obligación irrenunciable proseguir realizando todos los esfuerzos necesarios para evitar ser discriminados por los anunciantes, sean estos públicos o privados. Jamás sacrificaremos nuestro cuerpo de ideas ni nuestro profesionalismo en aras de la publicidad comercial, como lo hemos probado en mil y una oportunidades de discriminación y castigo operadas por los poderes de turno, pero tampoco sacrificaremos nuestro derecho a la publicidad legítima basada en nuestros comprobados tirajes e influencia en la sociedad, como pretende esta nueva y burda maniobra para maniatar a nuestros productores publicitarios. ¡Cómo si haber sido el diario que menos publicidad oficial tuvo durante todo el año pasado, incluso menos que los semanarios, sea un mérito para exhibir o un argumento contra la infamia, en lugar de una llaga viva posada en la asediada información democrática a la que pertenecemos con orgullo!
V) El Observador afirma por boca del denunciante que nuestro director poseía información contra Noachas desde agosto del año pasado y que al no publicarla, esa noticia «llega a Posdata porque periodistas de LA REPUBLICA, indignados por la situación, se la hicieron llegar».
Esta editora afirma sin titubear que ninguna noticia de relevancia plenamente confirmada y de interés público, no privado, ha sido silenciada. Como afirmó el director de LA REPUBLICA con su firma en la edición fundacional: «LA REPUBLICA no publicará nada con el ánimo de perjudicar a alguien, pero no dejará de publicar algo porque esa noticia perjudique a alguien».
Nuestro director no tenía en sus manos ninguna noticia confirmada contra el presidente del BHU y publicó al respecto sólo lo que pudo confirmar, aunque perjudicara al ente y a su presidente, tal como lo prueban las ediciones del 31/3/98; 24/11/98; 10/3/99; 20/5/99; 21/5/99; 27/5/99; 28/5/99; 6/6/9
9; 9/6/99; 13/6/99; 14/9/99; 15/9/99; 17/9/99; 18/9/99; 13/11/99; 23/3/2000; 14/4/2000; 20/7/2000; 15/8/2000; sin contar todas las ediciones ya reseñadas posteriores a la calumnia sobre el acuerdo espurio de setiembre de 2000. En todas estas ediciones, las anteriores y las posteriores al inexistente pacto, LA REPUBLICA fue el único diario que brindó informaciones a sus lectores que no eran del agrado del presidente del Banco Hipotecario, por otra parte cliente de nuestro diario.
VI) Por último, la renovación de un juramento a nuestros lectores. Sigan confiando en nuestra ética. Sigan confiando en que seguiremos construyendo junto a ustedes todos los días la hazaña de la libertad, que no es otra cosa que la hazaña de la inconformidad. Siéntanse orgullosos de pertenecer a una casa que no se rinde. Aunque la mafiocracia haya logrado hoy montar un ataque por encargo signado por la desmesura y la incredulidad.
Hoy este diario corajudo ha sido atacado a traición, por la espalda. Todos los periodistas y trabajadores que amasan, día por día, la levadura de esta información libre e insobornable, saben cuán falsa ha sido la insidia. Hoy abrimos un expediente para descubrir las tramas de esta intriga, la identidad de los mandantes de la conjura y la triste mutación del Iscariote elegido para tales fines. Culminada la instrucción, pondremos sus resultados a disposición de la opinión pública.
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