"Reencuentro". En una pequeña salita del juzgado se reencontraron víctima y victimario

Tenso careo por "Segundo Vuelo"

La militante del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) Sara Méndez participó ayer de un careo con el ex jerarca policial Ricardo «Conejo» Medina, de forma de contrastar versiones discordantes entre ambos testimonios de los hechos acaecidos durante la última dictadura.

El careo se desarrolló dentro de la instancia de prueba final en la megacausa «Segundo Vuelo» de Automotores Orletti, por la cual ocho represores fueron procesados con prisión por la «privación de libertad» del militante Adalberto Soba Fernández. El juez penal de 19º Turno, Luis Charles, y la fiscal Mirtha Guianze participaron del careo y tras el mismo los interrogaron de forma individual.

La defensa del autoconfeso integrante del Servicio de Información y Defensa (SID), integrada por los abogados Mauro Rinaldis y Jorge Belvisi, solicitó el careo con vistas a desmentir la versión de Sara Méndez, en la cual afirma que Medina le mostró durante su detención el documento de dos ciudadanos, hoy desaparecidos, para ser identificados.

El represor «Ricardo Medina me mostró, estando en Bulevar Artigas y Palmar (base de operaciones del SID) fotos, documentos de identidad que pertenecían a Washington Queiroz y Bernardo Arnone», aseguró Méndez.

El careo «se centró sobre estas declaraciones mías. Medina ha ocupado su tiempo en prisión leyendo expedientes de mucho tiempo atrás y por lo tanto, acumula una serie de datos. (Él) quería mostrar y hacer ver por qué en un lado había dicho tales declaraciones y en otro no las había hecho», dijo Méndez.

Han existido «muchas instancias distintas en las cuales uno presta testimonio. Los objetos por los cuales la llaman en un determinado juzgado son distintos a los de otro.

Por eso no se mencionan determinados hechos.

No porque no hayan sucedido, sino porque no son objeto de la investigación en el lugar en el que uno declara», le explicó Méndez al represor.

 

Autoconfesión

«Medina reconoce que estuvo prestando servicio en el SID desde agosto del ’76 al mes de diciembre», pero reduce «su actuación, simplemente, al de ser custodia. Eso fue lo que él declaró, que durante ese tiempo prestó sus servicios como custodia», dijo Méndez.

Medina «miente», porque «todos los que estaban en Bulevar Artigas y Palmar, como anteriormente lo habían estado en la Casona de Punta Gorda, sabían absolutamente el procedimiento, de donde proveníamos (…) y de la tortura permanente a la que se sometía a las personas. Por lo tanto, todos eran parte de la tortura, nadie ahí estaba exento», expresó Méndez.

 

La dureza del careo

Sara Méndez consideró «tremendamente duras» las condiciones en las cuales se desarrolló este instancia procesal. «Las condiciones a las que nos someten a los que tenemos que prestar testimonio son tremendamente duras y, sobre todo, estos testimonios de careo», dijo Méndez.

«Estamos en una salita en cuyas dimensiones prácticamente nos rozamos las piernas los que estamos allí, por lo que tenemos a veinte centimetros de nuestro cuerpo al torturador que sigue, además, diciendo que simplemente fue custodio y que niega absolutamente todas las acusaciones tan graves que se le hacen, como haber torturado y saber el destino de los desaparecidos», reflexionó Méndez. Los represores «siguen mintiendo, siguen negándolo y pretenden en un careo deslindar las responsabilidades», sentenció.

 

«Omisión estatal»

La militante del PVP, en tanto, aprovechó los microfónos para clamar al Estado mayor participación en la búsqueda de la verdad y justicia contra los violadores de los derechos humanos partícipes de la última dictadura.

«Los que hemos hecho todo lo posible (en la búsqueda de justicia) hasta ahora hemos sido las víctimas, algunos periodistas que se han dedicado a esto y algunos jueces y fiscales que han trabajado con las pocas herramientas que se pueden tener», dijo Méndez.

El problema es la omisión «por parte de quienes tiene la responsabilidad y la información, los Ministerios de Defensa y del Interior, de ayudar realmente que no sigamos siendo las víctimas las que tenemos que pasar por esta situación», inquirió la activista.

Como ejemplo, Méndez recordó el caso del «niño reaparecido» Amaral García quien «vivió la situación de su secuestro y el asesinato de sus padres cuando el tenía sólo cuatro años», y ahora debe «pasar por esta situación» de impulsar la causa judicial en busca de la verdad. «Creo que la omisión del Estado sigue siendo gravísima», concluyó Méndez.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje