Juez argentino y el origen de dictaduras
El juez federal en lo Criminal y Correccional de la República Argentina, Daniel Rafecas, expresó ayer, durante la conmemoración de los 70 años de la Noche de los Cristales Rotos, que el exterminio de judíos a manos de los nazis ocurrido en los campos de concentración tiene «línea directa» con la historia reciente de los países sudamericanos.
La B’Nait B’Rith Uruguay celebró ayer el 70º aniversario de la Noche de los Cristales Rotos, que recuerda el Holocausto judío, el cual cronológicamente se extiende desde el 30 de enero de 1933 hasta el 9 de mayo de 1945. Durante la celebración asistieron el vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa, el ex presidente Luis Alberto Lacalle, ministros, representantes de organismos del Estado, legisladores, embajadores, autoridades de organizaciones religiosas y gremiales. En ese marco, Rafecas, quien realizó un profundo repaso histórico del Holocausto judío, también destacó la influencia de las doctrinas «fascistas y nacionalsocialistas» en varios regímenes autoritarios que dominaron políticamente Latinoamérica. En ese marco, ejemplificó con las dictaduras de Getulio Vargas en Brasil, Gabriel Terra en Uruguay y Jorge Eduardo Benavídez en Perú, a las que calificó de «regímenes totalitarios identificados con los modelos fascistas», y aseguró que muchos de ellos tenían «simpatía política, económica y religiosa». «Tanta fue la influencia que ello explica la violencia del terrorismo de Estado desatado en la década del 70 en estos países», aseguró el catedrático argentino. A la vez, se preguntó de «dónde salieron los torturadores y las prácticas sistemáticas que llevaron adelante tanto en Argentina como en Uruguay». Inmediatamente, acotó que «hubo décadas de formación de los cuadros militares, policiales y políticos en esta filosofía». «Esto no es un hecho que pertenece exclusivamente al pasado remoto de Auschwitz, sino que en términos históricos está a un paso y tiene una línea directa con la historia de nuestros países», aseguró Rafecas. Por otro lado, advirtió que si los países quieren un Estado de derecho tienen que aprender de las enseñanzas del Holocausto, y remarcó que el principio de igualdad ante la ley es el principio fundamental de la democracia. Hacia el final de su discurso, se refirió, sin mencionarlo específicamente, al conflicto entre Argentina y Uruguay por el corte de rutas. En tal sentido dijo: «Por más tropelías que cometan los mandatarios argentinos, la hermandad está presente», lo cual provocó un cerrado aplauso del numeroso auditorio presente. Por su parte, el presidente de la B’Nait B’Rith Uruguay, Enrique Jinchuk, afirmó que el asesino de hoy no se llama Hitler, sino que «tiene otro nombre, concurre a la Organización de Naciones Unidas, tiene petrodólares, amigos en Latinoamérica y hace discursos diciendo que borrará a Israel de la faz de la tierra», haciendo referencia al presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad.
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