¡Deséenme suerte! El mayor contratista del fútbol declaró ante la justicia

Fiscal: "Declaraciones de Casal fueron muy claras"

El mayor contratista del fútbol uruguayo había declarado como «indagado» por casi tres horas. La prensa lo aguardaba desde su ingreso al Juzgado, junto a su abogado Carlos Curbelo Tammaro. «A la salida hablamos, o no», dijo Casal. «Deséenme suerte», le pidió a la prensa. La salida fue rauda, pasadas las 18.00 horas, sin hablar.

Francisco Casal declaró ante el juez por la denuncia de la DGI sobre la evasión del pago de impuestos por la transferencia de jugadores al exterior desde 1998, mediante presunto «engaño». Los empresarios Jorge Chijane y José «Pepe» Herrera ya habían prestado testimonio. La audiencia «fue exhaustiva, porque Casal explicó con todo detalle la operativa, y dejó en claro que no hubo de parte de él ni ocultamiento ni engaño ni ningún tipo de maniobra tendiente a ocultar la real operativa de la transferencia de jugadores», expresó el doctor Curbelo Tammaro a la prensa. El abogado afirmó la inexistencia de evasión y engaño por parte de Casal, quien se basó para no pagar, en el informe de destacados especialistas tributarios a quienes consultó antes de decidir si correspondía el pago.

 

Fiscal Domenech: «Para que haya delito es necesario el dolo»

En tanto, la fiscal Dora Domenech prefirió no ingresar en mayores detalles del proceso al encontrarse «en etapa presumarial». Las declaraciones de Casal «fueron muy claras, por el momento no tengo dudas», pero «aún deben ser diligenciadas algunas pruebas», señaló Domenech. «Para que haya defraudación tributaria es necesario que haya dolo, que haya una actuación dolosa. Para eso, debe existir una conciencia y voluntad de una estratagema engañosa y no puedo asegurar a esta altura de las circunstancias que la haya habido o no», señaló la representante del Ministerio Público. La fiscal no descartó la futura citación del ex director de Rentas Eduardo Zaindeszstat, ni tampoco descartó levantar el secreto bancario de los indagados. La Fiscalía consideró que para entender la operativa y su legitimidad o no, es necesario el informe del perito contador Marcelo Arámbulo, representante del Instituto Técnico Forense (ITF). El informe se entregará «en breve» a la Sede, indicaron fuentes judiciales a LA REPUBLICA.

En tanto, el próximo miércoles continuará la etapa de prueba testimonial con la declaración de los empresarios argentinos Héctor Buitrago y Fernández, ambos como «indagados». El juez García, además, solicitará nuevos peritajes y prueba documental para ampliar la indagatoria, señalaron las fuentes.

 

Las tres horas de Casal

De acuerdo a lo informado por los letrados presentes, el empresario deportivo relató durante las tres horas que duró su comparecencia, con lujo de detalles, la forma operativa del negocio de transferencia de futbolistas al exterior. Dijo Casal, según las fuentes consultadas: «Mi negocio es absolutamente legal, en la calle se dice que gano fortunas y es verdad que muchas veces gano, pero es un negocio de altísimo riesgo, donde se gana, se empata y también se pierde; basta que un jugador se lesione, disminuya su rendimiento, se indiscipline o por tantas otras razones, que el negocio pasa a dar pérdida y no se puede recuperar lo invertido». Según las mismas fuentes el empresario habría aclarado: «desde que salió la ley del pago del 5% por las transferencias de jugadores he abonado casi 10 millones de dólares por ese concepto y muchas veces perdí toda la inversión porque se concretó el riesgo y no fui a la DGI a reclamarle que me devuelva el impuesto ya abonado». Sobre el tema del «engaño», por lo cual la DGI le inició la denuncia penal, Casal dijo que «nunca le oculté nada a la Impositiva, que desde el 2002 conoce a la perfección toda mi operativa; todos los contratos están en poder de la AUF y de los clubes, no hubo engaño ni ocultamiento de nada. Más adelante explicó que «si sólo pagué a la DGI el 5% que me correspondía antes de la Reforma Tributaria y después de ella el 12% exigido, es porque consulté ante las dudas de la propia Impositiva, a los mejores fiscalistas y todos me aseguraron en sus dictámenes escritos que no se daban los hechos generadores del impuesto, que no existía la combinación de capital y trabajo radicada en el Uruguay, ya que la renta era de fuente extranjera, porque el trabajo estaba en el exterior y que por lo tanto no correspondía abonar el impuesto». La fuente consultada aseguró que Casal en determinado momento de la extensa audiencia se preguntó «¿dónde está entonces el engaño, si consultamos a nueve expertos tributarios, si a la DGI le explicamos nuestra operativa desde el 2002, si todos los clubes y la propia AUF tienen los contratos», añadiendo luego que «aunque tenga razón la DGI y se hayan equivocado todos los expertos, ese error no constituye delito, porque nada oculté, no hubo intención dolosa, no hubo dolo, no hubo delito». Al final de la audiencia, visiblemente molesto, el empresario deportivo afirmó, siempre según testigos presenciales, que «esta denuncia penal es una forma de coaccionarme para que pague impuestos que todos los expertos tributarios me han informado por escrito que no me corresponde pagar». A la salida del juzgado el Dr. Curbelo Tammaro declaró que «aún probándose que Casal no tiene razón en no haber pagado el IRIC en el período anterior a la Reforma Tributaria, en ningún caso existió el engaño que requiere el delito de defraudación». Para que exista delito ­aclaró el Dr. Curbelo­ «se debe probar primero el fraude, que es el elemento objetivo, y después el dolo, que es el elemento subjetivo. La conducta de Casal estuvo protegida por la interpretación jurídica de numerosos expertos con dictámenes firmados y si no hay intención dolosa, desaparece el dolo».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje