Creció repudio a la agresión de los ultras contra el director de Trabajo
Bonomi expresó ayer en una conferencia de prensa su máximo respaldo al director Nacional de Trabajo, Julio Baráibar, que fue agraviado durante la violenta irrupción de los trabajadores del taxi en la sede ministerial y, además, aprovechó para enviarle una fuerte señal a los sectores «ultras» del movimiento sindical en torno a que el Poder Ejecutivo no tolerará más «la lógica de la confrontación en los Consejos de Salarios».
En la conferencia de prensa, a la cual acudieron los máximos exponentes del MPP, como el senador José Mujica y el dirigente Julio Marenales, el secretario de Estado dejó en claro que «no se puede permitir que se ataque y denigre al responsable de la negociación colectiva» del gobierno y agregó que «lo que sucedió fue una agresión a la institucionalidad del Ministerio de Trabajo».
Aunque no fue confirmado, durante la conferencia de prensa Bonomi dijo que «se está evaluando» la posibilidad de iniciar acciones penales contra los dirigentes sindicales del taxi que rompieron puertas, insultaron, empujaron a policías, escribieron leyendas en las paredes y hasta quisieron llevarse los televisores y los codificadores de TV cable que se encuentran en la sala donde se atiende al público, en sus casi 5 horas de permanencia en el Ministerio de Trabajo.
«Acá chocaron dos lógicas: la de la violencia y la confrontación contra la del Consejo de Salarios. Entonces, como no están dadas las condiciones para seguir negociando en forma tripartita, se suspende el subgrupo del taxi y el Ministerio de Trabajo va a decretar los ajustes salariales», sentenció el secretario de Estado. Bonomi aclaró que «el decreto que se va a emitir tendrá menos beneficios que la fórmula que el Poder Ejecutivo iba a presentar» en los Consejos de Salarios y, por ende, señaló que «los más de 6.000 trabajadores del taxi no estarán contentos con la actitud de sus máximos dirigentes», concluyó. En su crítica a la forma en que el Suatt llevó adelante la movilización, Bonomi dijo que «los trabajadores del taxi también pasaron por arriba de otros trabajadores, como por ejemplo los del Casmu, quienes quizá tenían problemas más urgentes que ellos, ya que la fórmula que se iba a votar en el sector del taxi era apoyada por el propio sindicato», recalcó. En este contexto, el ministro de Trabajo dijo que «el problema pasa porque aquellos que no pueden pesar en número, quisieron pesar de otra forma y se equivocaron», sentenció.
A mitad de la conferencia de prensa ingresó el director nacional de Trabajo, Julio Baráibar (que para variar estaba intentando solucionar otro conflicto) y también dio su punto de vista. «La situación fue muy grave y el gobierno no puede permitir que se atropelle a los organismos del Estado. Máxime cuando no había fórmulas negativas para los trabajadores», enfatizó. Consultado sobre si entendía pertinente hacer una denuncia penal, Baráibar dijo que si fuera por él no, pero que esa es una decisión del Poder Ejecutivo. Baráibar explicó que «si la Policía no actuó fue porque la Justicia entendió que no era conveniente», aunque aclaró: «Me preguntaron si yo quería un grupo GEO para desalojarlos rápidamente y yo les dije que no, porque yo no ando por ahí reprimiendo a trabajadores; siempre apuesto al diálogo», subrayó. «Es más, cuando me dijeron que estaba Irma Leites (dirigente de la Plenaria Memoria y Justicia) en la movilización, yo pedí para que entrara a mi despacho porque la conozco de chiquita, ella vivió unos días en mi casa (durante los años de plomo). Sin embargo, me dijeron que los trabajadores no la dejaron ingresar, pero capaz que no quiso», comentó Baráibar.
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