Presidentes de bancos centrales de Sudamérica coordinarán acciones
La incertidumbre por la crisis económica que tuvo su epicentro en EEUU no distingue naciones. Es en ese marco que muchos gobiernos consideran necesario tomar acciones en común o en ámbitos regionales.
En la pasada jornada, desde Estados Unidos se convocó a una reunión especial del G-20, que agrupa a los principales países avanzados y en desarrollo, para tratar la crisis financiera internacional, según afirmó el secretario del Tesoro, Henry Paulson.
El G-20 está integrado por Estados Unidos, Brasil, Argentina, Australia, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido y la Unión Europea.
El encuentro extraordinario reunirá a los presidentes de los bancos centrales y ministros de Economía y Finanzas de los países miembros, quienes a su vez, el próximo viernes asistirán a la cumbre de ministros de finanzas del G-7 y a la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, que se desarrollarán en Washington.
Walter Cancela, presidente del Banco Central del Uruguay, aseguró ayer a LA REPUBLICA, desde Washington, que hoy se reunirá con sus pares del Cono Sur.
Al encuentro asistirán el presidente del Banco Central de Brasil, Henrique Meirelles, y el jefe del Banco Central argentino, Martín Redrado. Los jerarcas entienden que es necesario coordinar acciones entre los bancos centrales de la región para diferenciarse de lo que sucedió en Europa, donde las decisiones de algunos países «han alterado el flujo de fondos a través de la región».
Cancela señaló el viernes 3 que la situación de Uruguay «no es preocupante porque los bancos uruguayos se encuentran sólidos y con liquidez, ya que poseen más del doble del capital exigido por el BCU».
Asimismo, subrayo que «no existe desconfianza por parte del público, sino que, por el contrario, los depósitos crecieron y los bancos poseen un buen respaldo patrimonial». Señaló que hasta el año 2011 el país no necesitará crédito en el mercado internacional, dado el manejo de la duda externa que extendió los plazos con tasas bajas, al tiempo que el nivel de las reservas del BCU y del gobierno superan los US$ 7 mil millones, de los cuales 3 mil millones corresponden a depósitos de otros bancos».
Su par brasileño, Henrique Meirelles, anunció el pasado lunes nuevas medidas para evitar los efectos de la crisis financiera, entre ellas, «equiparar al Banco Central de Brasil con los de otros países», y aseguró que «se están tomando providencias para que la liquidez sea suministrada».
En tanto, el jefe del Banco Central argentino, Martín Redrado, dijo ayer que el sistema monetario y financiero argentino «posee altísimos niveles de liquidez, por lo cual las herramientas que tiene el Banco Central son más que suficientes para el volumen del presente sistema», según consignaron varias agencias internacionales. Asimismo, la Reserva Federal de EEUU y otros bancos centrales del mundo «recortaron las tasas de interés para evitar que una creciente crisis financiera se convierta en un colapso económico global», según informó AFP.
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