
El capítulo de Uruguay Integrado ratifica, con críticas, la vocación mercosuriana pero “valoriza” de forma importante la Unasur. En otro sentido, el nuevo programa no incluirá la anulación de la Ley de Caducidad.
¿Cómo está elaborado el programa?
El documento que se eleva al Plenario trae por un lado una introducción política y un esfuerzo de síntesis con el título de “Hacia una propuesta de desarrollo nacional”.
Se ha trabajado en ejes (Uruguay Productivo, Uruguay Integrado, Uruguay Social, Uruguay Innovador y Uruguay Democrático) y hay un capítulo breve referido a los logros del gobierno.
El programa no está definido como un libro de texto; esto no es una cuestión dogmática, se trata de establecer las grandes preocupaciones de los uruguayos, las grandes materias todavía pendientes, la necesidad de profundizar los cambios a través de las reformas estructurales, sin entrar en la definición de políticas concretas o instrumentos, porque eso queda para una segunda etapa, y para la visión de cada gobierno, que no puede quedar atado de instrumentos o números.
¿Cuáles son las grandes propuestas del próximo programa?
En el Uruguay Democrático, en materia de ciudadanía, los avances en materia de participación popular informada a través de instrumentos eficaces. El tema del compromiso presente con la memoria, la verdad y la justicia. Cómo seguir avanzando en los derechos humanos, a pesar de los logros obtenidos…quedan muchas cosas pendientes.
Es muy probable que muchos de los objetivos vinculados al tema democrático, a la transformación del Estado, pasen por una necesaria reforma constitucional. El documento establece eso, aunque en esta etapa no se avanza en el instrumento, por más que somos muchos los que pensamos que Uruguay se debe la posibilidad de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, como el mecanismo más idóneo de participación ciudadana para encarar este tema. El documento establece la reforma pero no el instrumento.
¿Se incluye en la reforma constitucional el voto de los uruguayos residentes en el exterior?
Eso está definido por la fuerza política, pero no hemos entrado en los contenidos, es una materia pendiente. Buscamos la reforma de la Carta Magna a través del mecanismo más participativo, democrático, que podamos llevar adelante. Eso se decidirá en su momento, porque no queremos tampoco dejar atado al próximo gobierno a un mecanismo determinado; lo importante es el fondo de la cuestión.
Conocida ya la decisión de Tabaré Vázquez al respecto, ¿se decidió incluir la reelección presidencial como una herramienta electoral a utilizar en el futuro como parte de la reforma constitucional?
En esta etapa no se ha discutido. Sin dudas, con los antecedentes que tuvimos en este último período, aspectos como la reelección y la revisión de la separación de las elecciones nacionales y departamentales, o el balotaje, serán temas que estarán presentes en la discusión.
¿Qué se propone el programa en el plano social?
Hay avances muy importantes como la reforma de la salud, el Plan Ceibal y el Plan de Emergencia, además de la puesta en marcha del Plan de Equidad. Estas reformas deberán profundizarse, en un esfuerzo sistemático y permanente de una simultánea redistribución del ingreso. El corazón del programa se puede definir como de crecimiento con equidad, esta es nuestra visión de desarrollo.
¿Qué pasa con el Uruguay Productivo?
Está orientado a atender una serie de políticas sectoriales. Hay algunos temas que no estaban con la centralidad que han aparecido en los últimos tiempos, como el tema alimenticio, los impactos de precios en los alimentos básicos, su traducción en el fracaso de la Ronda de Doha, la definición más precisa posible del patrón productivo del país, siempre desde el punto de vista de la complementariedad de las producciones, la innovación tecnológica, etcétera.
También el tema energético, tanto como plan nacional como desde el punto de vista de la integración.
¿Se está analizando la posible generación de energía nuclear?
No expresamente, pero es indudable que en los grandes lineamientos en energía, hablamos de no dejar de lado a priori ninguna de las alternativas. Estamos en el umbral de comenzar a dar una discusión informada con amplia participación de la ciudadanía.
¿Esto significa que la próxima administración presentaría un debate energético?
Sin dudas. Son temas que afectan e importan a toda la población, por lo que es necesario proceder a un estudio que abra la cabeza a los avances tecnológicos, y llegar a la luz de las posibilidades uruguayas para obtener el mejor desarrollo de una estrategia nacional.
¿En materia del Uruguay Integrado, cuáles son las propuestas?
La Fundación Líber Seregni ha organizado una serie de actividades con la participación de una serie de actores de primer nivel.
Hay una vocación de integración en Uruguay Integrado. El embajador chileno en Argentina, Luis Maira, habla de una integración sudamericana a partir de una serie de consideraciones políticas. A pesar de los pocos dividendos políticos que pueda pagar, se reafirma la voluntad mercosuriana, como un esquema de plataforma para una mejor inserción en el mundo.
Valoriza de forma muy importante la Unasur. En los últimos tiempos hemos revalorizado, calificado mejor este instrumento que debutó con nota en la crisis boliviana. Al principio no lo habíamos visto con toda su dimensión, hoy la apreciamos como uno de los proyectos político-continentales más importantes de los últimos años, con doce países que en su mayoría tienen signo progresista.
Pensábamos que a partir de coincidencias ideológicas iba a ser el gran tiempo del Mercosur, y no lo fue. Cuando el Presidente habla de más y mejor Mercosur, supone cambios que habrá necesidad de plantear en términos de ganar espacios de equidad, políticas compensatorias a las asimetrías y de avanzar en la agenda que el grupo de expertos definió en integración: energía, infraestructura, el desarrollo científico y tecnológico y propuestas de institucionalización.
Además tenemos que tener como fondo el compromiso democrático. Ante cualquier intento totalitario de desconocer voluntades democráticas, el bloque y el continente deben reaccionar con mucha fuerza y vigor.
¿En el plano comercial se ratifica la iniciativa del programa vigente, de no suscribir tratados de libre comercio (TLC) con Estados Unidos?
El programa anterior decía eso claro y agregaba “en el actual contexto”. Hoy domina una posición de mucho recelo a un TLC del formato que tiene Perú, con condiciones sobre compras del Estado, propiedad intelectual, servicios, que no sería nunca avalado por un gobierno progresista. Pero sí se plantea que desde la perspectiva mercosuriana deberíamos trabajar en términos de niveles, de flexibilización, de tiempos diferenciales de los distintos países para que la integración no sea un límite, sino un apoyo del objetivo fundamental, que es la búsqueda de las condiciones que permitan mejorar la situación de empleo y calidad de vida de la gente de nuestro país.
¿Se plantean medidas concretas de seguridad ciudadana para el próximo período?
En concreto no. Tenemos que seguir avanzando en todos los temas vinculados a la seguridad, la inclusión social, atacar las causas profundas, aunque es indudable que el programa insiste en cambios imprescindibles en el sistema carcelario.
Se comparte la propuesta para fortalecer la seguridad pública. El programa no desconoce el tema de la prevención, el control y la represión vinculados a los derechos de todos los ciudadanos.
El FA se ha sumado a la anulación de la Ley de Caducidad. ¿Esta iniciativa estará en el programa?
La idea es trabajar por consenso. El tema se ha considerado con altura en la Comis
ión; seguramente el texto que se eleve no traerá los instrumentos que han sido o serán motivos de naturaleza política. En lo programático está profundizar lo establecido. No se hace mención explícita a la anulación de la ley, pero sí al avance en materia de memoria, de la lucha por la verdad y la justicia.
¿En referencia a la reforma tributaria se prevén modificaciones?
Sobre la base de compartir los principios orientadores de esta reforma, se abre la puerta a agendar para cuando el país lo permita un estudio sobre la modalidad de la tributación, para seguir eliminando impuestos indirectos y seguir mejorando el instrumento al servicio de le equidad, de la redistribución.
Cuando asumió la actual administración se establecieron con mucha precisión algunas cifras, como el 4,5% del PBI para la educación o reducir a menos de dos dígitos el desempleo. ¿El nuevo programa explicita algún guarismo?
En términos de sensatez básica no se manejarán esta vez tantos números. Mucha coherencia en lo conceptual, pero saliendo de esos números, sobre todo a los que nos involucran en puntos del PBI. Esas cosas dejan demasiado atado a un gobierno. Se avanza mucho en sensatez y en confianza, en coherencia y cumplimiento de los principios orientadores, pero esta vez el programa será más cauteloso o abierto a la hora de establecer números.
¿Esta iniciativa le brinda mayor flexibilidad a cualquiera de las dos opciones que se consideran hoy como eventuales candidaturas a la presidencia?
Va a haber metas. El programa es un instrumento común a cualquier candidato. Es la bandera invariable al abanderado. Eso no significa que una vez definido el abanderado no haya cuestiones de énfasis o estilos personales, pero esa es la gran especificidad de la propuesta de izquierda, entre otras cosas, la de asegurar que más allá de los matices hay un programa único, de izquierda y que compromete a toda la fuerza política.
El pasado lunes se dio una “discusión fermental en el Consejo de Ministros a raíz de la participación televisiva del presidente Vázquez” en VTV, en la que el mandatario se mostró proclive a analizar bajar la edad de imputabilidad de los menores y a estudiar el cobro de matrícula en la Universidad de la República (Udelar).
“Vázquez no fijó dogmáticamente una posición, sino que se adelantó a lo que es una posición compartida, la necesidad de estudiar estos temas”, explicó Lescano.
“Se conversó con mucha franqueza; somos muchos en el Gabinete los que tenemos una posición contraria a bajar la edad de imputabilidad y a pensar en soluciones integrales, como dijo el canciller Gonzalo Fernández, en el marco del complejo proceso penal específico para menores que existe en nuestro país”, añadió.
“También podemos tener puntos de vista distintos con respecto a si la Udelar debe cobrar matrícula, aunque podamos coincidir en que debe haber instrumentos compensatorios para los que tienen la posibilidad de estudiar a nivel terciario proviniendo de lugares de ingresos medios y altos”, explicó.
En el FA queremos discutir estos temas, porque “nuestra posición contraria a la matrícula no se basó solo en principios, que son muy caros, sino en estudios que realizó la propia Udelar, que demostraron que el cobro de matrícula no era la solución”, explicó.
Lescano subrayó que la intención es “estudiar todos los temas” y “debatirlos”, para luego incluirlos en el programa.
El ministro Lescano rechazó declaraciones de dirigentes de la oposición que afirmaban que el próximo gobierno comenzará realizando un ajuste fiscal. “De ninguna manera” está previsto un ajuste fiscal en el nuevo programa, afirmó Lescano. “Me remito a la explicación que ha realizado el senador Danilo Astori en el cierre del Encuentro Nacional de Asamblea Uruguay: los que hablan desde la oposición tienen mucha experiencia en ajustes fiscales. No fue necesario, por primera vez en muchos años, acudir a un ajuste fiscal, tampoco lo hará el próximo gobierno porque las cuentas están equilibradas; el gobierno gasta lo que puede y lo que debe”, argumentó.
Este es la tercera campaña electoral que afronta el ministro Héctor Lescano presidiendo la Comisión Nacional de Programa de Gobierno del FA, cargo que asumió en 1999.
Al actual programa “hace dos años” que la comisión lo viene elaborando, con una activa participación de todos los sectores y bases del FA, pero con algunas “dificultades para integrar compañeros del interior del país”, reconoció Lescano.
“Las grandes líneas programáticas” del proyecto serán entregadas hoy a las 8.00 de la mañana al presidente del FA, Jorge Brovetto, anunció el ministro. Luego se presentará un informe en el Plenario Nacional de este sábado y éste lo enviará al Congreso de diciembre, en el que deben aprobarse “las grandes líneas programáticas”. Finalmente expresó: “En 2010 vamos a pasar de las grandes líneas de acción programática a la elaboración del programa de gobierno y la plataforma programática, en el que está pensado un esquema de funcionamiento que jerarquice la participación del interior del país”.
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