NO PRESENTO NINGUNA PRUEBA
«Carlos Tutzó, detenido en 1977, considerado como duro y tenaz, militó en la clandestinidad de la UJC y se convirtió en secretario de Organización del Regional 5. Sin embargo, fuentes militares dijeron que colaboró (con la dictadura), en el PCU hay dudas», escribió el periodista en su libro «Secretos del PCU».
Las expresiones fueron el disparador de la denuncia, la cual se tramita por el delito de «difamación e injurias» en base a la Ley 16.774, tal cual el dictamen de la fiscal Ana María Tellechea. La denuncia pretende que Alfonso demuestre «la veracidad» de sus dichos.
El único testigo en declarar ayer fue el ex militante del PCU e integrante de la Dirección del PCU en Uruguay durante la dictadura, Ramón Cabrera. El testigo integró la Comisión Especial del PCU encargada de analizar «la actitud de los compañeros durante la dictadura, sobre todo de los integrantes y futuros miembros del Comité Central». «Jamás oí a nadie decir que el comportamiento de Tutzó no haya sido el adecuado», dijo.
El edil Tutzó, en tanto, expresó a la prensa que Alfonso «no ha presentado ninguna prueba» para demostrar su «colaboración con la dictadura y de que existan dudas en el PCU» sobre su actitud.
La información de las actas era «falsa». En las mismas aparecen «tres o cuatro nombres o sobrenombres» que no implicaban nada porque «la compañera que mencionamos, Ana Bello (la cual fue nombrada por Alfonso) hacía un año y cuatro meses que estaba en el exterior», dijo. Ana Bello estaba radicada en México cuando cayó Tutzó y declarará en la causa a pedido del denunciante.
La posibilidad de hacer presentar una «coartada» fue posible porque «existía un protocolo de la UJC» para enfrentar la tortura. «La UJC nos enseñó, al contrario de lo que se dijo en el Juzgado, a enfrentar la tortura. Era ideológico, no se podía vender a un compañero», dijo Tutzó.
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