Sindicalista Castillo y sus hijos, detenidos tras partido de fútbol
El coordinador del PIT-CNT, Juan Castillo, y sus dos hijos, uno de los cuales recibió un machetazo policial en la cabeza, fueron detenidos por el cuerpo de Coraceros tras el encuentro «clásico» futbolístico disputado ayer en Villa del Cerro entre los clubes Rampla Juniors y Cerro.
Castillo, uno de los máximos dirigentes de la central obrera, fue conducido, esposado, a la seccional Nº 19 donde permaneció dos horas demorado. Las imágenes de Canal 12 fueron impactantes. La cámara registró el preciso momento en que el sindicalista, vestido con la camiseta de Rampla, era introducido, con violencia, en un móvil policial, esposado por detrás y golpeado con machetes policiales.
Según contó a LA REPUBLICA el propio Castillo, junto con su padre y su hermano se retiraron del estadio Olímpico luego de terminado el partido, que resultó desfavorable a Rampla (ver Deportes). Sus dos hijos, de 17 y 24 años, permanecieron en la cancha recogiendo las banderas «picapiedras», junto con la hinchada de Rampla.
Según el relato de Castillo, cuando terminó el partido, la hinchada, decepcionada, gritó e insultó a los jugadores de Rampla, que se iban retirando de la cancha. «Uno de los jugadores, Paolo Ferreira, reaccionó mal, a lo que un hijo mío lo paró diciéndole ‘no te metas con la hinchada’. En eso entran los Coraceros, y le pegan de atrás a mi hijo chico en la cabeza», explicó el dirigente sindical.
Es en ese momento que le suena el celular a Castillo, advirtiéndole de lo que ocurrió con su hijo menor, pero en el camino se encuentra con su hijo mayor esposado y tirado en el piso. «No entendía nada, y le voy a agarrar el celular que lo tenía tirado y me dicen que no lo puedo agarrar. Yo pregunto ‘¿Cómo no puedo agarrar el celular de mi hijo? y me agarraron a mí también», relató el sindicalista. En ese momento, llevan a los tres detenidos a la Seccional Nº 19, donde les toman declaración y guardan sus datos. Luego de dos horas fueron liberados. «A los dos les pegaron, al más chico hubo que hacerle tres puntos en la cabeza por el corte, y no me saben decir por qué esposaron al más grande, dicen que incitó los líos», explicó Castillo. El dirigente contó que durante la semana pasada sus dos hijos trabajaron, junto con 30 jóvenes más, arreglando la cancha y pintando banderas.
«BAJAR EL PALO»
«Los Coraceros no entienden de razones, sólo saben bajar el palo», acusó notoriamente indignado Juan Castillo. El dirigente sindical aclaró que los policías de la Seccional Nº 19 «se portaron fenomenal», pero que los integrantes de la Guardia de Coraceros «empañaron la fiesta del barrio, se agarraron con la hinchada».
«Por ahora no pienso hacer la denuncia», indicó Castillo, pero señaló que ya tiene el pase para que un médico forense certifique el corte recibido por su hijo menor. El sindicalista explicó que en principio se reunirá con la directiva de Rampla Juniors, con los que, adelantó «coincidimos en lo desmedido de la actuación de los Coraceros». «No actúan con la misma vehemencia en donde tienen que actuar», agregó.
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