El guardaespaldas. Fernando Lorenzo (Nuevo Espacio) habla el día después de dejar el MEF

"Hoy hay expectativa de que la  prosperidad puede ser duradera"

–Le he escuchado decir en ruedas de amigos que no alcanza con difundir la gestión de gobierno para ganar una elección y que hay que hacer política para alcanzar ese objetivo. ¿Qué alcance tiene ese razonamiento?

–Uno se puede sentir muy orgulloso y muy satisfecho de las cosas que ha logrado realizar, de las mejoras alcanzadas en la reducción de la pobreza y de la indigencia, mejoras en los ingresos familiares, reducción del desempleo, gracias a la buena gestión de gobierno. Pero para el proyecto político de la izquierda uruguaya esa es una plataforma que no es suficiente para ganar las elecciones. La izquierda tiene que movilizarse y comprometerse sobre la base de todo lo que queda por hacer. Poner sólo el énfasis en los logros de la gestión, que son inmensos, sería un error. La izquierda se legitima por todo el trabajo que le queda por hacer, por la agenda pendiente.

–Hasta los adversarios del FA reconocen que el gobierno realizó importantes transformaciones, incluso se proponen revertir alguna de ellas. Pero a pesar de esas transformaciones la gente, particularmente de izquierda, no aparece como «embalada» con los logros. No hay euforia…

–Los gobiernos tienen, al inicio, una etapa que genera fuertes entusiasmos y expectativa. Y al final del período hay otro momento, donde se hace el balance. En el medio está esencialmente la gestión, la administración. Esos procesos generalmente no son procesos movilizadores. Creo que hay muy pocas cosas menos motivadoras y movilizadoras que la gestión, la administración, el trabajo cotidiano, el esfuerzo que sólo se puede evaluar al final del período.

Me parece perfectamente comprensible que hayamos pasado distintos estadios. Ahora vamos a vivir una etapa en que el balance de lo realizado va a volver a generar entusiasmo.

–¿Quién debe hacer ese resumen ante la población? ¿El gobierno, la fuerza política o los dos juntos?

–A medida que se acercan las elecciones, se traslada ese esfuerzo, desde el gobierno hacia la fuerza política y a los candidatos que tienen el desafío de generar confianza para redoblar el esfuerzo.

–Para hacer un buen resumen de lo actuado lo mejor sería que la fórmula presidencial se resolviera por consenso. En caso de haber elecciones internas en el FA ¿no puede terminar perjudicando ese resumen?

–Creo que es bastante unánime dentro del Frente Amplio sobre la necesidad de encontrar acuerdos sobre la mejor forma de presentar las candidaturas. Se está haciendo un enorme esfuerzo de los principales actores para avanzar en esa dirección. El acuerdo, el consenso, siguen siendo la opción preferida.

–Si no hay acuerdos y se va a elecciones internas ¿se puede consensuar cómo se va a encarar la competencia electoral interna?

–Una elección interna de un Frente que construye su programa de manera común, que elabora su plan de gobierno, necesita que la elección interna eventual contenga ese espíritu de consenso. Así como se trabaja de manera muy intensa en la elaboración del programa, ese mismo tipo de talante debe expresarse en una eventual interna.

–¿Cuáles serían los tres ejes de una mirada hacia adelante que se exprese en la campaña electoral, una vez resueltas las candidaturas?

–Mientras en la realidad de nuestro país existan niveles de exclusión social, de indigencia, de pobreza que se han reducido pero que existen, un objetivo fundamental de un segundo gobierno del FA es tener objetivos ambiciosos, distributivos, que convoquen a lucha contra la desigualdad. Este el primer bloque de compromiso.

El segundo aspecto es asegurar la prosperidad. Los uruguayos, en estos últimos años, han generado la expectativa de que la prosperidad puede ser duradera y posible.

Esto nos lleva a plantearnos cómo se solidifica el crecimiento que genere oportunidades y un contexto favorable para que los procesos que hemos observado en los último tiempos no sean fenómenos pasajeros.

El asunto es establecer respuestas. Saber cómo se actúa desde las políticas públicas, cómo se ayuda al sector privado, cómo se convoca a trabajadores y empresarios a elaborar un contexto, un clima, un ambiente, para que la prosperidad sea posible. Este es el segundo elemento.

El tercer bloque es reconocer que Uruguay tiene pendiente algunas reformas institucionales, que se incluyen bajo el rótulo de reforma del Estado. Estoy hablando de una amplia gama de reformas para mejorar la capacidad del Estado para que haga lo que tiene que hacer.

Esas reformas institucionales no sólo abarcan el aparato burocrático del Estado. Tiene que ver también con la eficiencia que prestan los servicios públicos: la eficiencia y la eficacia que tiene nuestro sistema educativo, la eficacia y la eficiencia de Salud Pública cuando presta sus servicios.

Hay una agenda de reformas institucionales que no sólo se refiere a cómo actúa la burocracia, sino sobre cómo se prestan los servicios públicos en el corazón de las políticas sociales, de ese rediseño del Estado de Bienestar. Este es otro eje muy importante de las respuestas que la izquierda deberá dar hacia el futuro. Es que si la izquierda cree en el Estado tiene que asegurarse que el Estado tenga capacidades para hacer eficazmente lo que se propone. No se trata sólo de que los niños vayan a la escuela, no se trata de que los uruguayos tengan un centro hospitalario de referencia, se trata también de que haya niños y jóvenes bien educados y que el sistema de salud mejore las condiciones de vida de la población.

–¿Una propuesta electoral debe contener los sueños y los ideales de un grupo de hombres? En ese campo se podría incluir la derogación de la Key de Caducidad, la votación de la ley de salud reproductiva que incluya el aborto…

–Cuando los temas de agenda de la sociedad, como los que usted plantea, contiene aspectos esenciales del ejercicio de los derechos, de las garantías, de las libertades, la ampliación del espectro de derechos ingresan al debate político, estamos ante un paso muy importante hacia el desarrollo.

Cuando discutimos mucho sobre macroeconomía, sobre desequilibrios fiscales, monetarios, sobre inflación alta, es una muestra de subdesarrollo. Porque esas son cosas que deberían estar aseguradas de antemano.

Cuando uno tiene que preocuparse por construir credibilidad respecto al mantenimiento de esos equilibrios, de estabilidad macroeconómica, cuando esa preocupación está presente es una muestra de debilidad, es un signo de subdesarrollo.

 

El guardaespaldas del general Líber Seregni

–¿Fue guardaespalda de Seregni en los días de su liberación?

–Sí señor. Yo integré un grupo de cinco compañeros integrantes de Asceep-FEUU, que a pedido de la familia Seregni participamos de esa actividad.

En realidad lo que fuimos fue algo así como una compañía, un grupo que lo acompañaba, porque el concepto de guardaespalda me parece poco aplicable a nuestras capacidades y habilidades que teníamos. Fue una experiencia muy linda conocer a Seregni y a Lilí, a su familia. Fui uno de los que le abrió la puerta de su casa, cuando lo liberaron. Haber vivido aquellos días en que se terminaba la dictadura, son de mis mejores recuerdos.

 

LEY DE CADUCIDAD Y

–¿Cómo se llega a la fórmula presidencial?

–Creo que Danilo Astori es el mejor candidato para encabezar la fórmula presidencial del FA. Hay que trabajar para una fórmula de consenso con Astori a la cabeza. Esta es una carta ganadora. El papel de José Mujica es indiscutiblemente importante para el proceso electoral y para el segundo período de gobierno.

–¿Firmó la derogación de la Ley de Caducidad?

–Sí.

–¿La ley de salud
reproductiva, que incluya el aborto, debe ser aprobada y no vetada?

–La iniciativa debe de ser apoyada. Yo estoy a favor de la ley.

 

ANTE LA CRISIS FINANCIERA

–¿Cómo está viendo el desarrollo de la crisis financiera en Estados Unidos?

–Como hemos dicho muchas veces a lo largo de estos meses, el proceso que se inicia con la crisis de las hipotecas subprime en EEUU iba, a lo largo del tiempo, nuevos indicios de la gravedad, de la magnitud y la intensidad con que iba a afectar al resto de la economía. Hay que seguir realizando un seguimiento muy cuidadoso y muy atento de lo que está ocurriendo.

A la vez, la respuesta de política económica que ha estado llevando adelante el gobierno de EEUU, no era anticipable que se fuera a manifestar con esta contundencia.

Me imaginaba una actitud activa del gobierno de EEUU, pero las últimas acciones muestran una magnitud de esfuerzo fiscal que no tiene precedentes en la historia de la humanidad.

Hoy no sabemos con certeza (entrevista realizada el pasado jueves) si las medidas aplicadas van a ser eficaces o no y que en caso de ser eficaces habrá que ver cómo van a repercutir sobre otras variables y otros aspectos de la economía. De nuestro lado tenemos que prepararnos con las mejores herramientas que tengamos disponible, para enfrentar escenarios adversos.

–¿Qué quiere decir prepararse?

–Significa tener capacidad de respuesta. Y uno tiene capacidad de respuesta cuando está en una situación saludable al momento del inicio de los problemas y que tiene herramientas para responder.

Uruguay tiene una posición sólida, con un crecimiento firme, necesidades de financiamiento aseguradas por dos años, una situación de expansión en el sector exportador, un fuerte crecimiento de la inversión, una mejora generalizada de los indicadores económicos y sociales y una situación sólida en materia de reservas del país generan un buen escenario. Tener herramientas para responder implica poder recurrir a los instrumentos de política económica, para reaccionar ante adversidades.

 

Tres años y medio «maravillosos, irrepetibles» «Astori te da mucha calma»

–¿Cómo fue la rutina del equipo económico?

–Cada uno de nosotros tenía sus propios horarios. Yo llegaba entre las 8:30 y las 9:00. Había muchas reuniones, mucha discusión, mucha preparación de los trabajos que fundamentaban cada una de las acciones. Mucho intercambio sobre cómo encaminar cada una de las decisiones. Mucho trabajo colectivo. Una explicación muy grande por explicar y fundamentar todo lo que se hacía. La actividad diaria tenía como impronta la toma de decisiones constantes y permanentes.

Decisiones que a veces se tomaban disponiendo de muchísima información, otras veces con información suficiente, otras veces con escasa información y otras con muy poca o nula información. Mario Bergara y yo nos reuníamos con Astori, entre dos o tres veces por día.

En el Ministerio de Economía y Finanzas hay un equipo de trabajo formidable, un equipo humano integrado por gente que ya estaba en el Ministerio antes de que nosotros llegáramos y por los que nos sumamos al equipo. También con todo un grupo de jóvenes que ingresaron al Ministerio a cumplir funciones en diversas áreas del diseño de la política económica, que son un verdadero tesoro que tiene el Ministerio. El grupo humano y técnico que se logró fue muy bueno. Astori dijo el otro día algo, que yo lo siento igual que él: «Fueron tres años y medio maravillosos, irrepetibles, los mejores…». Yo espero que no sean los mejores, quiero que vengan mejores años en el futuro.

–¿Cómo es trabajar con Astori?

–Una de las cosas que te da Astori es mucha calma, te lleva a no maximizar y generar ansiedad en torno a cosas que hay que leerlas con tranquilidad, con pausa, con criterio, con buen tino.

Astori tiene una enorme capacidad de absorber cuestiones de entorno, lo que transmite tranquilidad.

–¿Los fines de semana?

–Tranquilos, pero no siempre. Mucho trabajo preparando el Presupuesto, la Rendición de Cuentas, las interpelaciones, las reuniones con el FMI.

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