IVA. El ministro García dijo que la inestabilidad financiero-económica mundial impedirá reducir puntos de IVA

Estimaciones del MEF aseguran que "la carga tributaria bajó"

El nuevo ministro reiteró en entrevista con LA REPUBLICA que continuará con la política económica implementada por su antecesor, Danilo Astori.

García remarcó reiteradamente los logros que se han alcanzado en la primera experiencia de gobierno del Frente Amplio (FA) y expresó que en este último tramo de gestión, se intentará hacer un esfuerzo desde el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) por contemplar las reivindicaciones de las pequeñas y medianas empresas. Para ello la cartera abrirá en los próximos días vías de comunicación directa que incluirán la creación de una página web. El ministro no descartó disminuciones impositivas para apuntalar estos emprendimientos.

­¿Qué políticas concretas debería incluir el programa de FA para profundizar la redistribución de la riqueza?

­Se están haciendo un montón desde que empezó este gobierno. Con esto me refiero al gran incremento que hubo en la dotación de gastos destinados a las áreas sociales, lo que se ve reflejado en una batería de medidas que va desde lo que fue la propia reforma tributaria, en uno de sus conceptos de equidad, a lo que es el Sistema Integrado de Salud, a lo que ha sido el incremento del valor a las asignaciones familiares, además de otras.

 

­Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el 47% de los niños menores de 6 años están en la pobreza…

­A niveles generales, la pobreza estaba en 32% de la población al inicio de este período de gobierno, hoy en día está en 21,7%. En indigencia estamos hablando de niveles de casi un 5% al comienzo y hoy estamos a niveles de 1,7%. ¿Cuántas de estas personas son niños? probablemente sea un porcentaje mayor al 21% porque la pobreza en Uruguay tiene cara de niño y cara de mujer. Y justamente fue por ello que las políticas que este gobierno implementó estuvieron especialmente focalizadas en mejorar la situación de los niños de las clases más sumergidas.

 

­Un desafío importante es superar los niveles estructurales de pobreza e indigencia. Lo mismo pasa con el desempleo ¿cómo se atacan estos problemas estructurales?

­En el caso del desempleo, estamos en niveles del entorno del 7% y se podría decir que estamos llegando a niveles de desempleo estructural. Esto determina que haya escasez de mano de obra para determinados empleos y además que buena parte de esa población hasta ha perdido hábitos de trabajo. Ahí hay que actuar con otras herramientas para las cuales se está generando el Instituto Nacional de Empleo, el cual en estos días está saliendo, y las políticas que se aplican desde el Ministerio de Trabajo.

Asimismo, atendiendo a esa situación, es que en lo que son los beneficios de la Ley de Inversiones estamos pensando en agregar una franja más que apunte a políticas inclusivas de empleo. Es decir que va a haber un beneficio adicional para aquellas empresas que dentro de sus proyectos incluyan emplear población de esa franja de 7% que queremos bajar.

El problema del desempleo implica dificultades para continuar creciendo porque un país crece con inversión física y con inversión de capital humano, aumentando la cantidad de dotación de esos factores. Tenemos que lograr continuar creciendo, que la inversiones sigan creciendo, y a la vez, generar empleo.

 

­¿Y la inversión va a crecer?

­La inversión tiene un dinamismo muy grande y se está previendo (así como se está previendo un crecimiento del PBI de 9,5% para este año), que el crecimiento de la inversión va a estar orillando el 30% con respecto al 2007.

 

­Pero en 2009 la situación ya cambiaría bastante…

­Sí, tenemos unas señales, esta última semana, especialmente preocupantes del contexto internacional. Esto es algo que se venía viendo desde hace un año con preocupación, y en estas semanas pareció acelerarse el proceso. Tomando un sólo ejemplo, que haya virtualmente desaparecido la banca de inversión (en EEUU) es algo que era impensable hace un año. La magnitud del problema creo que la está pautando el carácter de la solución del propio gobierno americano.

 

­¿Esto puede redundar en que vengan nuevas inversiones a nuestro país en busca de mercados más estables?

­Hay que ver como opera y sobre todo como se resuelve en el Congreso americano en las próximas horas, es decir, si efectivamente acepta esta ayuda y cómo se instrumenta. Hay señales que los mercados están dando de que la ayuda se va a dar y que podría ser efectiva, hoy estaban subiendo las bolsas. No se pueden sacar conclusiones definitivas en el medio de la tormenta.

Lo primero es ver el impacto que tiene la ayuda. Luego si efectivamente se detiene allí, lo segundo es ver hasta donde eso impacta en el resto de mundo, sobre todo en los principales países emergentes, Brasil, India, China y Rusia, que hoy en día tienen una muy buena porción del producto mundial. Si se produce el desacoplamiento de estos países de la crisis que está focalizada en EEUU, zona euro y Japón, sería de esperar que los impactos quedaran menguados.

De cualquier manera, hay que seguir todo con mucha cautela y con la tranquilidad de Uruguay que, desde el punto de vista financiero, en función del trabajo realizado, tiene garantizados sus flujos para sus egresos hasta el año 2010, por lo tanto no deberíamos tener sobresaltos. Inclusive el Uruguay tiene una muy buena reputación, y cuenta con algunas líneas de crédito que tiene con la banca multilateral y latinoamericana como puede ser la Corporación Andina de Fomento, de la cual Uruguay es miembro, y del Fondo Latinoamericano de recursos, que también son líneas de crédito que se pueden tener a mano.

 

­¿Está en contradicción con la apertura de mercados, el hecho de que el principal socio comercial de Uruguay sea Brasil?

­Hay una cuestión que es natural. Estamos en el Mercosur, son los países que están más cerca, siempre hay un tema de costo de transporte, por lo tanto es de esperar que el comercio con los países cercanos sea importante. De cualquier manera Uruguay está con niveles mucho menores de comercio con Argentina y Brasil de lo que era a comienzos de esta década, que llegaba al 50% entre estos dos países.

Hay otro tema que es que, generalmente, cuando Uruguay vende a otros países, vende en general productos con menor valor agregado, tenemos esa contradicción que hay que quebrar. En general, las ventas que se realizan a los países de la región, son productos con mayor valor agregado. Hasta que no se quiebre eso, las ventas a los países de la región seguirán siendo importantes.

Pero Uruguay tiene mucho más diversificada su cartera de clientes, lo que permite que, en el caso de que la crisis sea efectivamente parcial, el impacto sea menor.

 

­¿Se seguirá avanzando en las negociaciones con Brasil, tanto para la industria de autopartes como en el clúster naval?

­Siempre hay conversaciones constantes con Brasil y, en tema automotor, se está trabajando en una reformulación de lo que es ese sector para continuar desarrollando incentivos para mejorar la industria de autopartes en el Uruguay.

 

­Usted ya ha anunciado que la lucha contra la inflación seguirá siendo una prioridad ¿cuáles serán las políticas que se realizarán en este sentido?

­ Se va a seguir en la misma línea, teniendo en cuenta que ha sido una política muy responsable ya que abarca una batería importante de medidas, desde la política monetaria, hasta la política salarial, hasta la política fiscal e incluso otro tipo de medidas como acuerdos negociados de precios. Todo ello contribuye a intentar controlar las presiones inflacionarias que en el último año han venido sobre todo relacionadas al aumento del precio
de los alimentos.

 

­En lo que respecta a los acuerdos de precios ¿está previsto alguno nuevo?

­Los acuerdos negociados los ha llevado adelante básicamente la gente de OPP y en general lo que estamos haciendo es poner el ojo muy arriba del índice (de precios al consumo-IPC), viendo cuales son los rubros que están creciendo más y, en función de eso, tomado las medidas que entendemos pertinentes.

 

­¿Está totalmente descartada la aplicación de algún tipo de detracciones a commodities?

­Todo tipo de intervención en los precios de las cadenas es muy delicado y en general las experiencias han sido nefastas en ese sentido, por lo tanto no está prevista ninguna herramienta de esas. Es más, el hecho de que los precios internacionales de los alimentos, de los commodities, hayan tenido un incremento muy grande y que en el último tiempo hayan tenido una caída que pensamos que los va a dejar en niveles más normales, también desincentiva cualquier medida de ese tipo.

 

¿Hay alguna modificación prevista para la reforma tributaria?

Acaba de haber una. Lo que si podemos anunciar es que vamos a hacer una convocatoria a la micro, pequeña y mediana empresa. Vamos también a abrir un sitio web en el cual se puedan realizar sugerencias respecto a diferentes temas que tengan que ver con la misma. Yo diría oportunidades de mejorar, básicamente desde el punto de vista tributario, desde el punto de vista crediticio, desde el punto de vista de formalización y desde el punto de vista de las necesidad de información de las pymes.

Esto es con el sentido de tratar de hacer un esfuerzo en este último período de gobierno como para tratar de corregir o mejorar determinadas condiciones que se pueden estar visualizando desde los propios actores. Vamos a recibir esa información y la vamos a evaluar para determinar la factibilidad jurídico-técnica de las medidas y la factibildadad económica. En ese sentido eventualmente puedan surgir cuestiones relacionadas con el tratamiento tributario y si las evaluamos como factibles estaríamos en condiciones quizá a comienzos del año que viene de tener alguna novedad.

 

­¿Y el IVA? ¿No se va a bajar algún punto más?

­Nosotros tenemos que cumplir con un programa financiero. Siempre es deseable bajar la carga tributaria. De hecho estamos manejando algunos cálculos que nos indicarían que la carga tributaria bajó, cosa que era un objetivo de la reforma tributaria. Si recaudamos más es en función del incremento de la eficiencia de la DGI, pero en valores porcentuales habría una menor carga tributaria.

Yo no veo la posibilidad que de aquí, menos con el escenario de incertidumbre que tenemos, podamos hacer alguna rebaja en ese sentido.

 

­Además de aceptar sugerencias de las pequeñas y medianas empresas, que otras políticas se van a aplicar para apuntalar estos emprendimientos?

­Esa es la pata de corto plazo, porque creemos que la solución más permanente son las herramientas de fomento al desarrollo, o de fomento a la competitividad. Esas están plasmadas en un montón de programas que existen hoy en día y que hemos congregado bajo el nombre de Uruguay Fomenta. Desde allí estamos tratando de dar un salto cualitativo a través de la Agencia Nacional de Desarrollo. Estamos convencidos de que Uruguay tiene que consolidar una institucionalidad diferente, en la que el Estado muestre claramente, a través de qué instituciones va a brindar sus apoyos al sector productivo. Una de ellas es la Agencia de Innovación, otra va a ser la Agencia Nacional para el Desarrollo (estamos empezando a trabajar en un proyecto de ley) y otra son las agencias especializadas, como Uruguay XXI. Creemos que hacia ahí hay que apuntar las baterías.

 

­Varios dirigentes del Partido Socialista, sector al que usted pertenece, han tenido diferencias con la política económica llevada adelante por Astori. Sin embargo, usted la aprueba. ¿Qué opina de las discrepancias en temas como el TLC, por ejemplo?

­Yo creo que es sano que se discuta. No sólo en lo que tiene que ver con inserción externa, sino también como el Uruguay va a encarar la realización de infraestructura que tiene que hacer con las restricciones presupuestales que el país tiene, sin infraestructura no hay desarrollo, cómo va a encarar el cambio cultural que se necesita a nivel de empresas para enfrentar los desafíos de la innovación, hay una serie de cosas que hay que debatir.

Aspiro a que la discusión electoral que se avecina encare estos temas de manera seria y con crecimiento para todos.

 

­Al respecto de la inserción internacional. ¿Tiene esta que orientarse exclusivamente en función de intereses comerciales?

­Hablando de comercio, lo importante son los beneficios comerciales, pero el país no está aislado del mundo. En sus relaciones diplomáticas hay otras cosas que pesan, pero no deberíamos perder posibilidades de tener comercio con el mundo por razones políticas que no tuvieran que ver directamente con eso. El Uruguay, siendo un país pequeño y teniendo que apelar a todas las herramientas para hacerse conocer, me parece que tiene todo el derecho de conversar con otros países en sentido de hacer acuerdos. No podemos estar aislados de la situación política que exista en los países pero creo que eso no debería restringirnos mayormente de comerciar.

 

«TENGO PREVISTO VOLVER AL SECTOR PRIVADO»

­¿Este cargo de ministro puede ser el inicio de una carrera política?

­Yo no lo tengo previsto. Esto es una pasión, yo vengo de una familia no militante profundamente pero siempre preocupada por la cosas del país, y creo que eso lo incorporé. He vivido con mucha pasión la época de salida de la dictadura, el retorno de la democracia y de la actividad política, que fue de las épocas en que tuve más militancia en mi vida, en la Juventud Socialista. A través de lo que pude haber aportado en las letras de Carnaval, también salía la preocupación por ver un Uruguay mejor, pero eso lo entiendo como un ciudadano común. Este tipo de actividades implica un sacrificio grande no sólo de uno sino de la familia y yo me veo cumpliendo con este compromiso que he asumido con el presidente Tabaré Vázquez hasta el fin del mandato, y después tengo previsto volver al sector privado.

 

TLC: evaluar qué  le sirve más al país

­¿Qué opina sobre firmar un TLC con EEUU? ­Yo creo que ahí hay que ser bastante prácticos y ver efectivamente qué posibilidades ciertas pueden existir más que del lado de Uruguay, de los EEUU.

Inclusive yo creo que la discusión que se dio hace un par de años, fue sin tener todos los datos arriba de la mesa.

Muchas veces se discutió en función de otros formatos, así que habría que ver, porque yo no creo que Uruguay vaya a firmar un formato que no le sirva.

De la mesa de negociaciones te levantás cuando no hay más remedio.

Me parece que la postura es poner en la balanza las ganancias y las pérdidas y ver qué es lo que más le sirve al país.

Hace un año y medio Chile, que tiene tratados de libre comercio con todo el mundo, nos ofreció a los países de América Latina vender a través de sus tratados y ahí hay una gran veta de trabajo. X

 

LETRAS DE CARNAVAL

En diálogo con este diario, el flamante ministro de Economía señaló que escribió tempranamente varias letras de murga que es posible que sean escuchadas en el próximo Carnaval. «La calidad de letrista de murga la sigo manteniendo. Este año espero que si las murgas para las que escribí pasan la prueba de admisión, que son la Cofradía (relacionada con una segunda generación de Contrafarsa) y la Esquinera (una murga de La Paz) haya alguna letra mía en Carnaval».

«No e
s una contradicción (ser letrista de murga y ministro de Economía), lo que sí ha implicado para mí, es un gran salto profesional. Me recibí en 1985 de Contador, trabajé en el sector privado toda la vida, tuve la experiencia de los tres años en la Corporación Nacional para el Desarrollo hasta que me tocó asumir esta responsabilidad hoy».

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