Los médicos y las tierras de la vieja oligarquía
¿Hoy hay latifundio improductivo y retardatario en nuestro campo? ¿Ingresó el capitalismo al campo en las últimas décadas?
Acá se ha producido un cambio. Hace mucho el finado Damián decía que en Uruguay no había ricos, sino riquitos. Desde la época en que Vivian Trías, el PS, escribió aquel libro «La reforma agraria en Uruguay», que fue fruto de una investigación en la que participó Raúl Sendic. Recuerdo que con otros compañeros ingresaron a Catastro, con autorización del gobierno, recopilaron quiénes eran los dueños de la tierra. Así se ubicó a 600 familias que eran las dueñas de las más grandes extensiones, pero también de los grandes emprendimientos industriales y financieros.
Claro que en este Uruguay hemos perdido mucha elaboración teórica, de ese nivel y esa categoría a pesar de que en este momento hay más recursos que antes. A mi juicio aquella vieja oligarquía murió, se acabó. Es que se fundió, vendió el campo.
Hoy somos la última frontera agropecuaria del Planeta, junto a algunas regiones de Brasil y Argentina. Las demandas de alimentos, para una población mundial que crece sostenidamente, hace que los precios de las materias primas crezcan. Se han cambiado los términos del intercambio y son favorable a nosotros. Como lo fue a principio del siglo XX. Por eso hoy el valor de la tierra vuela, a la vez que vienen inversores. Los principales inversores en el campo, hace 5 años, eran los médicos del Uruguay. Fueron los que compraron las tierras de la vieja oligarquía. Compraron con Sociedades Anónimas, porque muchos de ellos eran de izquierda y no querían que se supiera que ahora eran estancieros (se ríe). Otros tampoco eran de izquierda.
¿La economía pudo más que la política en la transformación del campo?
Estamos ante una revolución agrícola ganadera. Hay tecnología de punta metida dentro de los animales y de las praderas. Obviamente que el capitalismo ingresó con fuerza al campo. Eso está pasando con la forestación. Hay plantas de celulosa porque hay demanda de papel. Se plantan árboles porque la leña va a ser una fuente de energía. ¿Por qué vienen a criar vacas de gran calidad? Porque hay demanda de leche, de quesos, porque hay demanda de carne fina. Hay demanda de soja porque millones de personas comienzan a comer con aceite. Como dijo un viejo barbudo (alude a Carlos Marx) es la economía la que produce los cambios. No es nadie más, ¿quién va a ser?
El Estado uruguayo lo que debe de hacer es intervenir prudentemente, para que esa avalancha no produzca daños, sino beneficios. Entre otras cosas porque tenemos solo 16 millones de hectáreas fértiles.
Compartí tu opinión con toda la comunidad