Mujica se despega de Astori, quien aún no jugó en el llano
La diferencia de diez puntos que le saca Mujica a Astori, de confirmarse con otras encuestas, marca una distancia importante que en el Congreso del Frente Amplio puede ser aún mayor, si es que no se logra un consenso previo.
Esta encuesta de Factum da ánimo a «la barra» emepepista y condiciona a Mujica, que oscila entre dejar contenta a «la barra» o proponer él la fórmula Astori-Mujica, que es la que ha promovido, sin ningún tipo de disimulo el presidente Tabaré Vázquez.
Esta nueva situación que generan estos datos de Factum, refuerzan la idea que muchos hemos manejado en los últimos meses de que Mujica se está transformando en el «gran elector». En pocas palabras: si Mujica quiere es el próximo candidato a la Presidencia de la República por el Frente Amplio, si no lo quiere y propone a Astori también es viable, aunque haya que ir a la puerta de Casa del Pueblo para proponerle a los socialistas que el próximo candidato a la Intendencia de Montevideo sea el actual ministro de Industria, el ingeniero Daniel Martínez.
Los días después de la encuesta
Este avance electoral del líder del MPP muestra su indiscutible arraigo popular, en el que su capacidad de comunicación que no es solo verbal sino también gestual también indica que quien sale a hacer política, a trabajar con la gente, es bien recibido por la población.
A Mujica se le criticó, estuvimos entre los críticos, porque en el último mes se cortó solo: visitó a los Kirchner, también a Chávez, dialogó con Correa, fue a Brasil, se reunió con Jorge Larrañaga, llegó a distintos puntos del interior del país y no se mostró muy expresivo en el momento de defender a los ministros Astori y Víctor Rossi. Pero en 30 días hizo más que diez legisladores del FA en los últimos tres años.
Ahora, lo que nadie puede discutir es que «El Viejo Pepe» salió a hacer política, a dialogar con la gente, y que en ese ir y venir supo cosechar votos y afectos.
También es verdad que Astori aún no comenzó su lucha desde el llano y que su presencia en el Consejo de Ministros le limitó su discurso electoral, aunque supo influir desde las alturas del gobierno, Por eso su gran examen será en los próximos días, cuando tenga que salir a recorrer el país y comenzar a atar alianzas con otros sectores de la izquierda.
Recién a fines de octubre sabremos si el nuevo Danilo reconstruyó su empatía con la población y si supo, a nivel de calle, transferir la idea de que los éxitos de este gobierno son fundamentalmente de una idea de país que tiene él, sin caer en la soberbia. Habrá que esperar para saber si Astori capitaliza los éxitos del progresismo y en qué porcentaje.
Reeleccionistas piden pista
Con limitaciones, a paso lento, los reeleccionistas han ido construyendo, con el generalato de Edison Arrarte, su espacio. En cada acto incorporan una figura nueva: intendentes, diputados, ediles, frenteamplistas de todas las horas que se definen por la permanencia de Tabaré Vázquez en el gobierno, contrariando a los sectores a los que pertenecen.
Mientras esto pasa, el Presidente mira para un costado, no manda a parar la aparición de afiches y de volantes (también aparecieron de Mujica) y nadie sabe si el pájaro recién nacido aprenderá a volar.
A pesar de que por ahora el vuelo del movimiento reeleccionista es de perdiz, aunque los 400 frenteamplistas que se reunieron en Bella Unión muestran un cambio, el tiempo dirá si estamos ante otra ave, las reacciones en su contra ya comenzaron a surgir y los primeros gestos provienen del entorno de Mujica.
El diputado Esteban Pérez (MPP) dijo a La Diaria el pasado viernes que los reeleccionistas tienen una «cabeza conservadora», agregando que el principal mandatario (se entiende que se refiere a Vázquez) y Danilo Astori, representan una «visión diferente de país productivo» que la que pueden tener el MPP, el PCU y «un sector» del PS.
Con fina ironía el ministro Eduardo Bonomi, también del MPP, dijo a ese mismo medio de prensa que la reelección «es una movida que no llego a entender del todo».
Los cierto es que Vázquez, Astori y Mujica están moviendo sus piezas, en un Uruguay que se dio el lujo de ovacionar al ministro de Economía saliente, en medio de las turbulencias financieras que sufre Estados Unidos.
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