El caos alcanzó a los vetos
Apresurados para erradicar cualquier sospecha de inconstitucionalidad, calificados voceros del sector político del gobierno confiaron a LA REPUBLICA que el Poder Ejecutivo está aún amparado en los 10 días que constitucionalmente tiene para expedirse en las observaciones que entienda necesario interponer en las leyes aprobadas en el Parlamento.
Una suerte de polémica se había generado en la tarde de ayer en el Parlamento tras comprobarse que la Asamblea General no había sido convocada al no haber ingresado al Poder Legislativo los vetos anunciados pero aún no confirmados en el articulado presupuestal. Se sospechaba que el Poder Ejecutivo había violado la Constitución al no remitir las objeciones en el plazo establecido teniendo en cuenta que este vencía ayer 9 de enero, siempre y cuando el Presupuesto hubiera sido enviado al Equipo Económico el día 29 de diciembre pasado.
Sin embargo, altos voceros del quincismo señalaron que el articulado presupuestal fue remitido al gobierno el día 2 de enero por lo que el plazo constitucional vence pasado mañana viernes 12. El corrimiento de los plazos previstos se generó el mismo día en que la Cámara de Diputados vota el Presupuesto Nacional, con la ausencia en sala de toda la bancada del Encuentro Progresista.
El día 22 de diciembre al mediodía, tras el voto favorable de blancos y colorados, el diputado Guzmán Acosta y Lara del Foro Batllista solicita el pasaje inmediato del proyecto al Ejecutivo. La moción no fue acompañada por la bancada de la Lista 15, acción que fue entendida como una maniobra política para ganar tiempo y estudiar las objeciones que oportunamente el Equipo Económico iba a interponer.
Ahora, los vetos se esperan en el Parlamento para antes del viernes próximo. Según trascendió, llegarían a 35 artículos correspondientes a 12 capítulos del proyecto presupuestal. Una vez que los vetos ingresen al Legislativo, comienza a correr un plazo de 30 días para que la Asamblea General los considere. Si en ese plazo constitucional no existiera pronunciamiento alguno por parte del Parlamento, el Poder Ejecutivo considerará interpuestas las objeciones. Hasta anoche no había una nueva convocatoria de la Asamblea General Legislativa.
Caos
Las irregularidades que abundaron y en las que coinciden todos los sectores políticos que se registraron durante el tratamiento del Presupuesto Nacional en ambas cámaras, están en consonancia con la velocidad y el tiempo que tanto diputados como senadores le destinaron al tratamiento de cada artículo del proyecto.
El proyecto remitido por el Equipo Económico de gobierno ingresó a la Comisión de Presupuesto integrada con la de Hacienda de la Cámara de Diputados el miércoles 6 de setiembre y el jueves 7 los integrantes de la Comisión recibían al ministro de Economía Alberto Bensión y al director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto Ariel Davrieux.
El articulado permaneció en estudio de la Comisión de la Cámara baja hasta el 12 de octubre.
Desde el 6 de setiembre hasta el 12 de octubre la Comisión le dedicó 196 horas con 6 minutos al estudio de los 424 artículos que conformaban el Presupuesto Nacional.
El articulado aprobado en Diputados ingresa a la Comisión de Presupuesto del Senado el jueves 26 de octubre y permanece allí hasta el día 4 de diciembre.
Durante ese tiempo, los senadores integrantes de la Comisión le dedican 118 horas con 55 minutos al tratamiento del Presupuesto a pesar de que en este período llega el mensaje complementario que aumenta los artículos del proyecto de 424 a 580.
En el momento de analizar el Presupuesto en las sesiones de los correspondientes plenarios, los tiempos son más breves aún. En Diputados se invirtieron 83 horas con 27 minutos incluidos los cuartos intermedios, los que al retirarse estos, el tiempo real y efectivo de análisis de los 424 artículos por parte de la Cámara de Representantes se reduce a 61 horas con 49 minutos.
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