Escrito por: Roger Rodriguez
El procesado Jorge “Pajarito” Silveira confesó y amenazó que a los cinco uruguayos fusilados de Soca “los limpiamos nosotros y la próxima vez que caiga uno de los nuestros (en alusión al asesinato de Ramón Trabal) van a ser diez”. El testimonio será brindado la semana que viene a la Justicia por el diputado Víctor Semproni. Semproni pidió a la abogada Pilar Elhordoy para declarar y someterse a un careo con Silveira. El 20 de diciembre de 1974, un día después de la muerte de Trabal, fueron fusilados 5 militantes tupamaros y sus cuerpos arrojados cerca de Soca. Semproni integraba una célula del MLN de la que detuvieron a tres de cinco miembros el 24 de abril de 1974. Fueron llevados a Artillería 1 donde los torturó José Nino Gavazzo. En diciembre, cuando muere Trabal, fueron sacados de sus celdas e interrogados. Les preguntaron quién había matado a Trabal y coincidieron en decir que no pudo ser su grupo. Semproni cuenta: “¿Quién lo mato?”, me dijeron. “Esto debe ser un lío entre ustedes”, contesté y la respuesta me valió una sanción de quince días. “Cuando luego me llevaron a una visita y un soldado me trasladaba encapuchado, nos paró Pajarito Silveira, me hizo sacar la capucha y me dijo: “¿Supiste lo que pasó?” y me contó cómo aparecieron los cuerpos de Soca”. “A esos cinco los limpiamos nosotros, y la próxima vez que caiga uno de los nuestros van a ser diez… Estás autorizado a decirlo en la visita como advertencia para los de afuera”, le dijo Silveira. “No le dije nada a mi familia… Temí que fuera un operativo de inteligencia para medir hasta dónde llegábamos con la información desde adentro. Lo comenté luego con organizaciones de DDHH.
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