INSPECCION OCULAR
El juez penal de 1º Turno, Juan Carlos Fernández Lecchini, y la fiscal Adriana Costa concurrieron ayer al hospital militar a realizar una inspección ocular en relación a la sala 8 del nosocomio castrense, en el marco de la causa que investiga la muerte del militante tupamaro Roberto Luzardo.
La inspección ocular prevista para la jornada de ayer en la sala 8 se cumplió de la forma prevista» pero con un pequeño inconveniente, ya que «no se pudo inspeccionar esa sala», porque con los años se han realizado modificaciones edilicias en el hospital militar, indicaron fuentes judiciales a LA REPUBLICA.
Sin embargo, los testigos pudieron ingresar a una sala «semejante a la 8, en la cual pudieron explicitar cómo habían ocurrido las cosas» en torno a la muerte de Roberto Luzardo, explicaron las fuentes. Los testigos, entre ellos la doctora María Elena Curbelo, estuvieron internados en el hospital cuando se sustanció la muerte de Luzardo, por lo cual su testimonio «es relevante», señalaron.
La semejanza entre la sala inspeccionada y la sala 8 permitió que los testigos «precisaran las distancias entre sus camas y la de Luzardo, así cómo pudieron verlo, entre otros hechos relevantes para la investigación». Todos los testigos que concurrieron ayer ya habían prestado su testimonio ante la Sede.
El abogado Héctor Di Giácomo, en este sentido, consideró la inspección como «una diligencia importante, porque contribuye a revalorizar el testimonio de los testigos» y sus recuerdos sobre lo sucedido con Luzardo. La diligencia fue propuesta por el propio Di Giácomo a tales efectos.
Roberto Luzardo fue detenido en agosto de 1972 en un violento operativo de las Fuerzas Conjuntas en el «Bar Asturias», donde recibió importantes heridas de bala. La gravedad de las heridas implicó su derivación al hospital militar, donde falleció el 12 de junio de 1973 por falta de asistencia médica.
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