Demanda. Uruguayos afectados por la suspensión de un vuelo pedirán resarcimiento

Pasajeros de línea a Madrid  le iniciarán un juicio a Pluna

El polémico vuelo de Pluna S.A. Montevideo-Madrid sigue dando que hablar. Coincidentemente con el anuncio de los accionistas mayoritarios el jueves pasado, de suspender la línea interoceánica que presta la empresa a pérdida, el avión 767 sufrió la rotura de una turbina al aterrizar en Montevideo.

Esto motivó la suspensión del servicio, y la complicación de los pasajeros, especialmente aquellos de retorno desde España. Ayer, el avión partió desde Montevideo, trasladando a 224 pasajeros hacia España, entre los que se encuentran 20 que no pudieron ser reubicados en el vuelo hacia el aeropuerto de Barajas que debió hacer el jueves pasado.

Durante el fin de semana, una veintena de pasajeros se vio obligada a postegar su regreso, tras la decisión de la gerencia de Pluna SA de endosar el pasaje hacia otras compañías aéreas.

Si bien a la mayoría de los viajeros se le dio una pronta solución, según indicaron fuentes de la empresa, hubo una veintena de personas que debieron permanecer más tiempo en Madrid a fin de poder regresar a Montevideo. Algunos de ellos, sintiéndose afectados por Pluna SA, demandarán en la presente jornada a la compañía, buscando un resarcimiento por la suspensión del vuelo.

Daniel González, gerente comercial de una institución mutual de Montevideo, fue una de las personas que regresaría desde el aeropuerto de Barajas a nuestro país el viernes por la noche.

En diálogo con LA REPUBLICA, relató su experiencia en Madrid. Arremetió contra Pluna SA, cuestionando el accionar de la compañía, «porque sabía que el avión no llegaría y no lo comunicó»; es uno de los promotores de la demanda de resarcimiento económico que emprenderán una decena de pasajeros a la empresa aérea.

Fuentes de Pluna SA explicaron ayer que la suspensión de este vuelo no tiene nada que ver con la resolución del Directorio por mayoría de interrumplir esta frecuencia a partir del 9 de setiembre. Aclaró que se trató de un accidente por el ingreso de un ave en la turbina del avión al momento de aterrizar en el aeropuerto de Carrasco.

Manifestó que la empresa, en este caso, decidió endosar los vaucher hacia otras compañías para que los pasajeros regresaran en otras compañías. Dijo que Pluna actuó correctamente, tal como ocurre en cualquier caso de retraso del vuelo, dar como solución que los pasajeros regresen en otros aviones.

Sin embargo, Daniel González transmitió otra versión. Dijo que adquirió un pasaje en el vuelo directo Nº 803, que partiría el 29 de agosto a las 23.55 horas de España.

Indicó que sobre las 19 horas se comunicó con el aeropuerto de Barajas para confirmar que el vuelo se cumpliría y dijo que un funcionario de Pluna le respondió afirmativamente. Dos horas después, llegó a la terminal aérea y observó a gente enojada en la ventanilla de Pluna. Allí informaban que este vuelo no existía, y le daban a los pasajeros un vaucher para poder volar en otras compañías.

Un grupo se negó a viajar ese mismo día con el argumento de que compraron un vuelo directo, pero otros, que sí aceptaron viajar por Iberia, se encontraron con que hubo una sobreventa, y que debían pedir a Pluna otro vaucher para el día siguiente.

De acuerdo con el relato de González, las ventanillas de Pluna en Madrid cerraron, y los pasajeros, incluidos dos menores de 13 y 15 años, residentes de Las Piedras, no sabían cómo solucionar el regreso.

Dijo que la oficina de Pluna en Barajas recién abrió el sábado por la tarde, después de que ellos denunciaron la situación en varios medios de Uruguay.

Anunció que hoy, los afectados por el vuelo Madrid se reunirán en el estudio jurídico de Mario Romano para definir una acción legal contra Pluna a fin de reivindicar U$S 600 por pasajero como resarcimiento de cancelación de vuelo extracontinental.

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