
Si se diera ese escenario, dijo Martínez, “tendríamos excedentes que le vendrían muy bien a la región que hoy es demandante de gas”.
Tras los anuncios de potenciales existencias de hidrocarburos en la Cuenca de Punta del Este, el ministro de Industria, Minería y Energía, Daniel Martínez, concedió una entrevista a la publicación argentina Energía&Negocios en su despacho, mate en mano, pero con un ritmo de trabajo que puede sorprender al argentino más acelerado.
¿Cómo está el Uruguay hoy en materia energética?
La situación general es compleja hoy. El Uruguay importa más del 70% de los insumos entre hidráulica y biomasa. El país suple un 30% de su matriz energética, el resto es recurso importado y el 50 y tanto es petróleo y más del 60% es petróleo y gas. El porcentaje de gas no es mayor porque no hay disponible de la Argentina. Por lo tanto a eso debemos sumarle que, a nivel de generación eléctrica, durante 15 años no se invirtió nada. Se apostó al buen soporte hidráulico que hay pero, a medida que crece el consumo, no alcanza y se apostó a recibir energía de los países vecinos, cosa que sabemos que ha estado bastante complicada en los últimos años. Es decir, 15 años sin inversión de respaldo térmico nos complicó el panorama.
¿Cómo han encarado la situación?
Apuntamos a diversificar la matriz energética y a su vez a buscar recursos propios y desarrollar la independencia estratégica de nuestra matriz energética. En lo que se refiere a recursos propios, tenemos búsqueda de petróleo en la Faja del Orinoco, Venezuela y en la plataforma continental uruguaya.
En lo que se refiere a la matriz, estamos trabajando primero en la solución inmediata del más grave de los problemas.
Cuando asumimos (se refiere al Frente Amplio) teníamos 1.600 MW de respaldo hidráulico, pero hay momentos en que disponemos de no más de 300 o 400 MW reales; además, la sequía y la falta de hidraulicidad viene creciendo dramáticamente en los últimos años.
A su vez había sólo 500 MW de respaldo término cuando asumimos, o sea que, en un esquema donde hay teóricos 1.600 MW hidráulicos y 50 MW térmicos, nos encontramos frente a picos de 1.700 MW de demanda, si no hubiera sido por la importación, hubiésemos tenido cortes en un momento en que la región nos puede suministrar sólo en ocasiones.
El gobierno aplicó medidas de emergencia. Se compraron 300 MW que fueron entrando por etapas en turbinas aeroderivadas que funcionan a gas o gasoil, que es lo que había disponible y rápido en el mercado. Eso nos permitió que en el 2007 tuviéramos 800 MW de respaldo.
¿Están apuntando a las energías renovables?
Venimos trabajando en la implementación de energías renovables y calculamos que, para el año que viene, vamos a tener un 6% de energía consumida en el país, que será de origen renovable, entre biomasa y eólica, más biomasa que eólica.
La licitación llama a la instalación de plantas de biomasa, eólica o micro turbinas. En la primera etapa se adjudicaron tres proyectos de 10 MW cada uno con cáscara de arroz y 2 con residuos forestales y se aprobó un proyecto eólico.
A su vez, la UTE (Usinas y Transmisiones Eléctricas) está construyendo su propio parque eólico de 10 MW y ya están en estudio 26 MW más eólicos, biomasa o micro turbinas. Por su parte Botnia está aportando entre 25 y 35 MW adicionales excedentarios de su producción y el proyecto de la papeleras Ence, que calculamos podría aportar unos 50 o 60 MW al sistema.
También hay proyectos de industriales a riesgo al mercado spot, en total unos 13 MW si sumamos la decisión de licitar el año que viene más eólicas estas primeras fueron para adquirir experiencia, conocimiento y tecnología de mínimo 50 MW, por lo que en el 2009 vamos a tener un parque de energía con un 6% renovable. En cuatro años es rápido, aunque tenemos como meta llegar con 50 MW de energía renovable en el 2015.
¿Esto significa un replanteo absoluto de las estrategias de hace quince años?
Sí, por supuesto, pero en el mediano-largo plazo, no va alcanzar con sumar de a 50 MW renovables, es más, no tememos interés en quemar para generar energía, ya con 800 MW es bastante la dependencia que tenemos del petróleo, buscamos una diversificación de la matriz en tres proyectos de mediano y largo plazo: Una planta de ciclo combinado a gas que se alimenta por una planta regasificadora que estamos estudiando junto con la Argentina y el otro es un proyecto a carbón cerca de alguno de los puertos de aguas profundas Montevideo, La Paloma o algún otro lugar (carbón con lecho fuidizado, para evitar emisión de azufre a la atmósfera, filtros electrostáticos para evitar el particulado a la atmósfera, etc.), es decir, con tecnologías avanzadas, como en Estados Unidos o Alemania, claro no se puede evitar el CO2. A más largo plazo comenzamos el estudio de energía nuclear. Claro que hay un artículo en la ley que prohibe el uso de la energía nuclear para generación. Pero por más que la oposición quiere que ya la deroguemos, queremos buscar información y que se debata en la sociedad.
Hablemos de la prospección en la plataforma marina…
Cuando asumimos, promovimos la búsqueda de hidrocarburos conociendo las potencialidades. Sabíamos de las estructuras que existían, incluso las perforaciones que se hicieron en la década del 70 habían sido en aguas poco profundas y, si bien no se hallaron hidrocarburos, se obtuvo mucha información valiosa, sobre todo en cuanto al espesor de capa sedimentaria y otros elementos.
Imagínese que, cuando asumimos el gobierno, el precio de referencia del crudo se ubicaba en los 42 dólares e, inmediatamente se produce la escalada con un aumento de tres veces y media, por lo tanto debimos avanzar para conseguir, de algún modo, atenuar el precio del insumo que es 70% materia prima y a precios internacionales… no tenemos retenciones.
Por lo tanto, si casi el 70% del costo del combustible es materia prima, es buen motivo sacarnos la duda de qué es lo que pasa en la plataforma continental y a su vez buscar alianzas que nos permitan participar en sociedades con derecho de protección de reservas en otras partes del mundo.
Se lanzaron varias iniciativas y la que culminó fue la de la Faja de Orinoco, aunque lo que falta es la certificación de reservas por parte de la empresa certificadora y de este modo se formaría una empresa mixta entre las dos empresas, Ancap y Pdvsa.
Podría entonces convertirse el Uruguay en un exportador de hidrocarburos…
Actualmente consumimos unos 45.000 barriles diarios de crudo. Imaginamos que en el futuro cercano estaríamos en 60.000 barriles diarios y con plantas de ciclo combinado podríamos llegar a 3 MM de m3/d de gas como mucho. Los yacimientos que hemos detectado y que, si son técnicamente posibles y económicamente explotables, calculamos que hablamos de unos 12 millones de metros cúbicos diarios. Si se diera ese escenario tendríamos excedentes que le vendrían muy bien a la región que hoy es demandante de gas.
¿De qué inversión estamos hablando?
Es difícil determinarla. Una plataforma para exploración de gas o petróleo en esas profundidades con 1.500 o 2.000 de profundidad y 5.000 o 6.000 metros de perforación debajo del techo marino podría ubicarse en el orden de los 5.000 millones de dólares. Para el Uruguay es una inversión imposible si no se realiza con un socio internacional.
De todos modos, son estimaciones que dependen de los valores tanto del crudo como de la fortaleza del dólar al momento de contratar. La cuenca es nueva y buscamos interesar a los inversores.
¿Qué plazos tienen?
Salimos a licitación el año que viene, si la ronda de diciembre
tiene buenos resultados, los que ganen los bloques harán sísmica 3D u otras tecnologías complementarias además de perforar, pero no creo que antes de dos años sepamos si tenemos reservas explotables contando a partir de julio del año que viene. Estamos convencidos de que necesitábamos sacarnos la duda y la información que hemos obtenido es alentadora.
Supera todas nuestras expectativas estamos convencidos de que vamos a encontrar gas y petróleo.
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