Lasalvia: "No sé quién es el enemigo"
Este no es el primer caso de problemas con la Justicia para Lasalvia y su esposa la ex legisladora Laura Albertini, destacados jerarcas de la salud durante el gobierno del Foro Batllista.
El 1º de diciembre de 1995, el entonces diputado frenteamplista Leonardo Nicolini, realizó en LA REPUBLICA la denuncia de las maniobras de Eduardo Lasalvia, entonces director del INDO, y su esposa, Laura Albertini, subsecretaria del Ministerio de Salud Pública, con su empresa Bio Health. Lasalvia fue procesado en mayo de 1999 por el juez Walter Carmona, bajo acusación de conjunción del interés público y privado, cargo del que fue absuelto y destituido. El magistrado entendió que el funcionario asumió una conducta ilícita al haber promovido una licitación pública y aconsejar la contratación de una empresa de la cual era director y propietario. En un extenso reportaje, Lasalvia dijo a LA REPUBLICA sentirse «odiado a muerte» por Jorge Batlle, a quien responsabiliza de lo que le ocurrió. Recordó haber presentado una denuncia penal contra el ex ministro de Salud Pública, Alfredo Solari, por la falsificación de unos documentos utilizados en su contra que fue desestimada por la Justicia así como afirmó que si bien no sabe porqué, siente que el actual secretario de la Presidencia, doctor Miguel Angel Toma, ha llevado a cabo una «persecución brutal» en su contra para que no retorne a su cargo. Lasalvia fue denunciado por aparentemente operar a favor de la consultora internacional de salud Bio Health, de la cual el era director, para que ganara una licitación. Pero él afirma que cada vez que se daba una situación parecida, se autoexcluía, para evitar suspicacias. De esta manera comenzó a narrar como se desarrollaron los hechos: «Un día me despierto y me encuentro con que el legislador Leonardo Nicolini, había denunciado en Cámara una supuesta conjunción del interés público y privado. Se dijo que con mi esposa la ex diputada Laura Albertini habíamos hecho tráfico de influencias para favorecer a través de una licitación a la empresa Bio Health, de la cual yo era director regional. En ese momento, dije que debía ser un error administrativo, pues nunca existió ganancia de parte de nadie. Igualmente el ministro Solari inició una investigación administrativa, un sumario e inmediatamente me separan del cargo del INDO. En el sumario se determinó que había habido un proceso de licitación equivocado. Sobre Nicolini, debo decir que es la única persona hacia quien no siento animadversión pues él no sabía bien cómo fueron los hechos, a él le dieron los papeles armados e hizo lo que correspondía si pensaba que había corrupción».
Posteriormente usted fue procesado sin prisión por conjunción del interés público y privado…
El juez procesa por indicios, para que en el juicio se demuestre si hay pruebas o no. El delito por el que se me castigó es con multa, ni con un día de prisión, pero era un delito moralmente muy feo y por eso yo me defendí. Luego la Suprema Corte de Justicia (SCJ) declara la gracia, anula el procesamiento y extingue el supuesto delito por unanimidad, por lo cual termina mi procesamiento. Quedé libre de todo.
El sumario me había suspendido por seis meses por procedimiento equivocado de licitación en el lugar que yo dirigía, no por mí.
Lo que no se dice es qué pasó en ese proceso, porque no se me acusó en definitiva, eran solo los indicios. Pero luego quedó comprobado: primero, cuando se hizo la licitación yo no estaba en el país, no estuve durante un año, y además la licitación la hizo el subdirector; segundo, la nota en la que se adjudicaba responsabilidad, se proponía que la oferta más barata era la de Bio Health, que estaba firmada por el subdirector, y conjuntamente en el expediente, aparece una nota igual pero firmada por mí. Mis abogados en aquel momento, liderados por la doctora Adela Reta, pidieron un peritaje de la nota, que lo hacen tres peritos caligráficos de la SCJ, y coinciden que esa nota es una falsificación. Que la firma era falsificada, que la nota era una fotocopia de la otra nota cortada en pedazos y colocada en un papel, que el papel pertenecía al MSP y no al INDO y lo que era peor era que la máquina con que estaba escrita se identificó, y era del despacho del ministro. Además era más que claro, que quienes le pasaron la nota a Nicolini eran del despacho del ministro Solari.
Pero lo tercero, y quizás lo más importante, que nadie lo ha dicho, es ¿qué pasó con el destino de esa proposición? Esa proposición, que efectivamente había hecho el subdirector, llegó al Ministerio y no fue adjudicada, y quien no la adjudicó fue mi esposa, que en ese momento estaba como ministra interina. Es decir, que mal podía haber conjunciones si lo que propone el INDO, lo archiva y no lo concede mi esposa. Por todo esto es que inicié acciones penales contra Solari.
Ya habiendo quedado desvinculado en la faz judicial, ¿cómo continuaron los hechos?
Al culminar todo, correspondía que me restituyeran al cargo, pero ya habían pasado más de dos años y el presidente era Jorge Batlle tal parece que la suerte no estaba conmigo ya que él me odiaba con toda el alma. Entonces él me destituyó, pero no por lo que había pasado, sino porque creía que era conveniente llamar a concurso, cuando nunca en su vida Batlle llamó a concurso para nada. Pero nunca llamó a concurso, y puso a sus amigos.
Por eso hicimos la reclamación, cuya primera etapa es pedir la reconsideración. Tras esto dejaron pasar el tiempo y después tuvimos que ir al Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA), proceso que termina en 2006 cuando falla a mi favor. Lamentablemente, ya en este gobierno y a expensas del mismo asesor jurídico que tenía Jorge Batlle, que es Miguel Angel Toma, quien había sido funcionario mío y que no creo que tenga algo especial contra mí, pero sí responde a favores de una colectividad determinada.
Toma interpuso un recurso de revisión, aunque el TCA es una instancia que no tiene apelación, se agarró de que hacia 10 días había salido en el diario que yo había tenido un problema en Puerto Rico, que en realidad era del hospital donde había trabajando años antes, y el tribunal lo desestimó y consideró que era improcedente e impertinente, reafirmando el fallo de anular mi destitución.
Por ello, todo debe volver a como estaban los hechos el día antes de mi destitución, y se deben pagar todos los haberes.
¿Qué ha pasado entonces que desde 2006 no ha sido reintegrado?
Mis abogados se han ido presentando desde ese momento, cada tres o cuatro meses, en el MSP para exigir mi reintegro. Allí noto ciertas cosas para las cuales no tengo interpretación aún. Empiezo a notar reticencias de este Ministerio a hacer lo que corresponde. Empieza una serie de comunicaciones, como ser que gente de Jurídica del MSP me llaman, y delante de mis abogados, me dicen que el doctor Toma les comunicó, diciendo que es opinión del Presidente de la República, que no quiere que me restituyan a nada, que quiere que archiven el caso y que en caso de que tengan que restituirme, que lo hagan a un cargo de médico sin ninguna cucarda. Esto me lo dijo delante de mis abogados el director de Jurídica del MSP, lo que quiere decir que es algo formal.
¿Qué razonamiento hace de todo lo ocurrido hasta hoy día con el fallo judicial a su favor?
Les quiero preguntar a todos los que tuvieron algo que ver y es: ¿Por qué?, ¿qué es lo que hice, acaso cometí una nueva falta? No logro entender cómo siguen pasando estas cosas cuando son dos administraciones distintas y eso me lleva a pensar que hay un solo factor común entre ambas administraciones que es el doctor Toma. Toma era el legista de confianza sobre salud de Jorge Batlle. No entiendo si él tiene algo contra mí, porque siempre que he hablado con él me ha abrazado.
Muchos de los cargos que tiene, los tiene porque lo puse yo, como por ejemplo él trabajaba en l
a Comisión Honoraria de Lucha Contra el Cáncer y lo había puesto yo.
A mí me lo dijo oficialmente el director de Jurídica del MSP, ‘el que no quiere que vengas de ninguna manera es Toma’, en especial no quiere que vayas a la Comisión Honoraria del Lucha Contra el Cáncer.
Gonzalo Fernández me dijo, delante de mi abogada, yo noté que Toma tiene una animadversión contra usted y me preguntó si sabía porqué. Otra de las cosas que me dijo el doctor Fernández fue que Toma no se iba a meter más en mi caso.
Yo no creo que Toma asuma por propia iniciativa esta persecución brutal. No sé quién es el enemigo.
Si esto me estuviera pasando durante el gobierno de Batlle, de Sanguinetti o con el Ministerio de Solari lo entendería, pero ahora no tengo explicación para lo que está pasando.
Esto es una burla al tribunal y se hará una nueva acción y el Ministerio seguirá acumulando reparaciones. Se dice que me quieren poner de oncólogo en el Maciel, donde no hay servicio de Oncología, o sea que voy a ir a no hacer nada.
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