Tienen la palabra…
Sobre elección o designación para el Directorio del BPS
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Hemos presenciado en estos días en diversos medios periodísticos un diferendo sobre el tema de la elección de los directores sociales que nos lleva a las siguientes puntualizaciones.
Es cierto que el PIT-CNT en reuniones de su Mesa Representativa optó por la designación directa en sustitución de la elección.
Es cierto que el equipo de representación de los trabajadores en el BPS (ERT) elevó un documento donde autopromociona su permanencia, en tanto se opte por la designación directa del representante de los trabajadores, aportando los nombres y el orden de estos en la terna y aconsejando que no se manejaran otros, a los efectos de no «manosear» nombres y compañeros, condicionando de esta forma la discusión en la Mesa Representativa.
Más allá de la tesis o posición sobre el tema de la representatividad, por ser el PIT-CNT única central, pretender por ese solo hecho que la misma está por encima de la Constitución cae en el absurdo.
En este país que tan caro precio hemos pagado por defender la Constitución y las instituciones democráticas, donde sin lugar a dudas se encuentra nuestra central única, no es aceptable bajo ninguna interpretación o concepto eludir la elección de nuestro representante para el directorio del BPS.
Si la Constitución y las normas inhabilitan a los candidatos propuestos por la Mesa Representativa, el movimiento sindical tiene otros compañeros trabajadores que pueden asumir representatividad, de lo que no hay ningún lugar a duda.
Lo que no podemos es dejar que el conjunto de los trabajadores crea que la manifestación de un integrante del Secretariado Ejecutivo, aparecida en el periódico LA REPUBLICA Segunda Sección, Trabajo, de fecha 13.12.2000, donde para defender la posición adoptada por el PIT-CNT, manifiesta que «ante la falta de una ley que establezca criterios sobre los tres aspectos fundamentales, reelección, designación y régimen de suplentes del PIT-CNT».
Por estar esos dichos y afirmaciones fuera de la realidad, ya que nuestra Carta Magna establece muy claramente cómo se integra y se distribuyen los cargos en el Directorio del BPS, sin lugar a dobles interpretaciones; establece que el Directorio estará integrado por siete miembros, 4 designados por el Poder Ejecutivo, que deberán contar con venia del Senado, 3 cargos para representantes sociales (trabajadores, pasivos, empresarios).
Electos cada uno por su orden, los pasivos registrados en el BPS serán los que podrán ser elegidos o electores en este orden.
El representante de los trabajadores emanará del sufragio de los mismos, el de los empresarios surgirá de la voluntad de quienes revisten esta condición.
O sea que la norma que determina cómo ingresan los directores del Banco no solo existe, sino que la propia Constitución determina claramente y sin duda alguna cómo estructurar dicho acceso.
Por otra parte también establece muy claro que ningún director podrá ser reelecto.
También el reglamento de la Corte Electoral (única autoridad en el tema) determina muy claramente y sin lugar a dudas, quiénes serán electores y las condiciones muy precisas para poder ser elegible.
Determinando en dicho reglamento que para la elección de representantes de los trabajadores en su Art. 3 para ser elector o candidato deberá tener como condición estar registrado con un mínimo de dos años hacia atrás desde el 30.6.2000, y cuando dice registrado, es por demás claro que se refiere a su registro como dependiente en el BPS por lo que aquellos trabajadores que estén en actividad a la mencionada fecha o registre en seguro de desempleo a la misma tendrán derecho a elegir o ser elegidos.
Y en su Art. 5 determina que los directores del BPS están inhabilitados para su reelección.
También el propio reglamento electoral determina claramente que cada lista contará con un titular y cinco suplentes. Por lo que queda establecido sin lugar a interpretaciones, que no sólo existe ley sino que está determinada y laudada por la Constitución de la República, por la Corte electoral en su respectiva reglamentación, organismo este último con facultades constitucionales y legales, para reglamentar, ordenar y controlar la elección.
Por lo tanto, quien o quienes pretenda o pretendan nominar y registrar candidatos frente a la Corte Electoral deberán por tanto ajustarse a estas normas, quien pretenda salteárselas estará violando la Constitución y el derecho de los trabajadores a ejercer su libertad ciudadana.
Carlos Antelo – Directivo integrante Consejo Directivo Nacional – Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social – Agrupación «33»
Una convocatoria al «mercado» de los uruguayos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Vale la pena saber que más de 23 millones de dólares es lo que los uruguayos gastamos en discos y entradas de recitales por año (de acuerdo a los datos de 1996, hoy debe de ser más).
Pero los datos no dicen que de ese dinero del «mercado», que sale de los bolsillos de los uruguayos, aproximadamente un 75% se transfiere al exterior.
Es decir, por esta vía se transfieren unos 18 millones de dólares al exterior, y sospecho que en su mayoría para pagar productos, que nada aportan a la cultura universal o casi nada, en el mejor de los casos.
Pero si de ese mercado –que somos todos nosotros y nuestro dinero que circula–, se cambiara la relación de consumo de producto extranjero a nacional solamente en un punto porcentual, quedaría aproximadamente un cuarto millón de dólares más para repartir entre los músicos y los trabajadores de la cultura. Aproximadamente un cuarto de millón de dólares que circularía dentro de Uruguay.
Este ejemplo se cumple para casi todas las áreas de la producción artística de manera similar. Y si se compara la producción extranjera contemporánea con la nacional a nivel de calidad, no siempre hay punto de contacto. El Uruguay tiene creadores y artistas que defienden la calidad en todos los géneros y rubros, tal como siempre lo han hecho, y esto nos ha dado un peso cultural mucho más importante que cualquier indicador económico o estadístico.
Y esto parece no importarle a casi nadie.
Más allá de los discursos sobre el «libre mercado», de los indicadores macro, hiper o megaeconómicos, etc., nadie habla de la libre competencia o mejor aún, de la sana competencia, aquella que en cualquier mercado permite que los productos compitan sanamente entre sí. Esa competencia aquí no existe; los productos nacionales no compiten con las mismas posibilidades que los extranjeros. No tienen la misma difusión, la misma publicidad, el mismo trato.
Pero como en definitiva el «mercado» somos todos nosotros y nosotros también definimos qué productos queremos:
A los que sí les importa saber qué consumen, y comprender el significado y las consecuencias de ese consumo, les hacemos la siguiente propuesta.
Llega fin de año, la época en que los uruguayos hacemos regalos. En el momento en que vayan a elegir un disco, un libro, una artesanía, un objeto de arte o un vino, piensen si no vale la pena regalar calidad de origen uruguayo.
La calidad no pasa de moda y si es de origen uruguayo, estaremos todos un poco mejor y podremos seguir desarrollando nuestra propia producción cultural.
Gracias
Gerardo Griecco <[email protected]>
¿Qué hace la DGI?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Quienes hem
os realizado algunas compras para regalos en los últimos días, hemos comprobado con asombro en galerías del centro o locales de shoppings, que rara vez los comerciantes dan boletas al cliente.
Con lo cual, no se duda, están evadiendo a la DGI sin que nadie controle nada.
¿Cuánto pierde la DGI de recaudación con este proceder de estos comerciantes «honestos»? ¡Vaya uno a saberlo pero, sin duda, recaudaciones cuantiosas!
Paralelamente crece el rumor de que una imprenta del centro, concretamente de la zona que circunda Av. del Libertador, Cerro Largo, Río Branco y Mercedes, se falsifican estampillas de impuestos internos, las que se venden a un precio de alrededor de 13 pesos, y con las que se estampillan «legalmente» miles y miles de botellas de bebidas que entradas de contrabando o salidas de free shop y zonas francas, que luego son «blanqueadas» como entradas en forma legal.
¿Qué hace la DGI? volvemos a preguntar. ¿No tiene conocimiento de todo esto que es vox populi entre la gente? O sencillamente, mira para un costado y deja que muchos deshonestos sigan haciendo su agosto en diciembre?
Como si todo esto fuera poco, se agrega ahora el aplauso del Gral. Seregni a la venta de parte de Antel, el organismo estatal que más ganancias le da al Uruguay con su fecunda actividad!
¡Pobres orientales!
Osmar
La DGI y Neptuno
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
«Cuando el río suena… (Y el Club «Neptuno» está junto al Río de la Plata)… agua trae», suele decirse. Aunque al estar por los rumores circulantes en la entidad de la calle Juan Lindolfo Cuestas, esta vez el río, desde la DGI, estaría trayendo algo más que agua.
¿Será cierto? Allegados al Club, dicen que sí. Pero dejémonos de intrigas y vayamos al grano:
Al parecer hace algún tiempo, la DGI exigió al Club «Neptuno» ponerse al día con una mora cercana a los 70.000 dólares. Aunque la entidad no tenía tamaña suma a mano, ofreció a la Impositiva un valioso terreno de su propiedad en Laguna del Sauce. El acuerdo se hizo, el terreno se vendió en alrededor de 100.000 dólares a un comprador argentino y la deuda, constancia mediante expedida por la DGI, dejó al día al club de la Aduana, al que, obviamente, le quedó un interesante saldo para cobrar tras la enajenación de dicho bien.
Dicen que cuando el mismo fue reclamado, en la DGI no apareció nada relativo a la operación antes detallada. Es decir, el terreno se había vendido, alguien había expedido un certificado por cuenta de la DGI poniendo al día al Club mencionado, pero la deuda se mantenía y el aporte para cancelarla no constaba como asentado y menos aún existía un sobrante de 30.000 dólares que debía volcarse a las arcas del Club.
¿Ocurrió este muy oscuro asunto?
Gente allegada al Club «Neptuno», afirma que sí.
De todos modos, bueno sería que LA REPUBLICA, consultando a dirigentes de la institución aparentemente estafada, pusiera en claro lo que, de ser verdad, constituiría un dolo mayúsculo en una entidad recaudadora estatal, donde hace pocos días también se revelaron por parte de un Semanario, oscuros manejos de varios «empresarios» uruguayos.
Saludos.
HBG
Jubilada sin telefóno
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Por la presente solicito a usted publique mi profunda preocupación por la falta de servicio telefónico y la falta de respuesta de Antel ante mis sucesivas demandas. Soy jubilada, dependo de los ingresos de alquilar mi casa en los meses de verano y la falta de teléfono me perjudica enormemente puesto que los potenciales inquilinos no se pueden comunicar conmigo. Para mí es una cuestión de sobreviviencia. Puede Antel escuchar y solucionar. ¡Ojalá sí!
María Rosa Delgado Laborido – C.I. 679.614-0
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