Batlle recibe hoy a Vázquez en su primera reunión política del año
Fuentes cercanas al presidente de la República y al ex intendente de Montevideo confiaron a LA REPUBLICA que el encuentro se gestó a partir de una llamada telefónica que le realizó Vázquez a Batlle el viernes 29 de diciembre. La intención del presidente del EP-FA era saludarlo con motivo de las fiestas. Vázquez no pudo encontrar en ese momento al Presidente y le dejó el mensaje a su secretario personal, Marcelo Graniero.
El sábado 30 de diciembre, Batlle le devolvió la llamada a Vázquez. El Presidente de la República llamó a Vázquez a su casa y mantuvieron una conversación que fue calificada como «cordial» y que según las fuentes se extendió por varios minutos.
Durante la conversación y a partir de algunos comentarios de Batlle, Vázquez le sugirió la idea de mantener un encuentro para analizar personalmente la situación política que se presentará en el año entrante. Batlle acogió la idea de inmediato y propuso realizarla hoy en la residencia de Suárez. Según las fuentes, en la conversación, Vázquez expresó su interés por conocer de primera mano las iniciativas de Batlle para 2001 y el Presidente de la República le señaló a su vez el suyo, por las fundamentaciones de la estrategia política anunciada por el EP-FA.
La reunión de hoy será la quinta que mantendrán Batlle y Vázquez desde que el primero fue electo Presidente de la República.
La primera reunión se realizó en el domicilio de Vázquez en el Prado, Batlle lo fue a visitar el 17 de enero, el día del cumpleaños del líder de la oposición.
La segunda reunión se concretó en el Radisson Victoria Plaza, cuando Batlle aún no había asumido la presidencia. En esa reunión Batlle le regaló a Vázquez un anzuelo de pescar.
La tercera fue en el Edificio Libertad y Vázquez le devolvió atenciones, regalándole un chamán.
La cuarta también fue en el Edificio Libertad. En la oportunidad, Vázquez entregó la propuesta del EP-FA de Agenda Social. La de hoy será la primera reunión que se realizará en la residencia presidencial de Suárez.
Cabe aclarar que el presidente Batlle, como informara LA REPUBLICA, llamó al líder del Foro Batllista, Julio María Sanguinetti, telefónicamente para saludarlo por las fiestas y lo propio hizo con el presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle. Sin embargo, oficialmente, no tiene previstas reuniones con ellos, por el momento.
Interpelaciones y referéndum
El encuentro se concreta en el momento político de mayor enfrentamiento entre el gobierno de coalición blanquicolorada que preside Batlle y el EP-FA que lidera Vázquez.
El EP-FA se opuso en forma clara al Presupuesto quinquenal enviado por Batlle al Parlamento, apoyó las movilizaciones que realizaron en protesta varios sectores sociales en particular los vinculados a la Universidad y al resto de la educación pública.
La fuerza política que lidera Vázquez concretó, a través del senador Reinaldo Gargano, una doble interpelación a los ministros de Economía y Finanzas, Alberto Bensión y de Ganadería, Agricultura y Pesca, Gonzalo Gónzalez, marcando su oposición frontal al proyecto económico que impulsa el gobierno. El propio Vázquez y los principales dirigentes del EP-FA, entre ellos el senador de Asamblea Uruguay, Danilo Astori, cuestionaron públicamente la actitud del gobierno de imponer su mayoría en el Parlamento y evitar la discusión del Presupuesto. Cuestionaron también el repetido uso del mecanismo de Ley de Urgente Consideración (se aprobó la Ley de Urgencia 1, el Parlamento está discutiendo la segunda y ya se anuncia que habrá una tercera), que según señalaron debilita al Parlamento como institución. Los dos anuncios políticos más importantes fueron: el respaldo formal del EP-FA al referéndum contra la primera Ley de Urgencia del 18 de febrero y la intención de promover una recolección de firmas para oponerse a la asociación de Antel con capitales privados «en las condiciones propuestas por el gobierno».
Vázquez, en nota publicada en LA REPUBLICA en su edición del viernes 29 de diciembre, anunció que en 2001 «se plebiscitará la política económica del gobierno». Afirmó que el EP-FA se oponía «al rumbo que se le está dando a la política economica» y que recorrería «todos los caminos legales y constitucionales» para intentar cambiar las medidas promovidas por el gobierno.
Batlle, en una conferencia de prensa realizada el miércoles 27 de diciembre en el Edificio Libertad, al culminar una reunión del Consejo de Ministros, había defendido las medidas del gobierno. El presidente de la República había calificado el año 2001 como una instancia «clave» para sus planes de gobierno y anunciado, entre otras cosas, que se «avanzaría decididamente» en el proceso de desmonopolización en todos los escalones del Estado. Batlle mencionó el referéndum del 18 de febrero en el que se pondrá en cuestión la primera Ley de Emergencia y destacó: «Se votará entre una propuesta para un Uruguay abierto, para que los jóvenes no se vayan y una de un Uruguay cerrado, en el que todo sigue como está».
Resguardar el diálogo
El posicionamiento del EP-FA fue en este último período del año, nítidamente opositor y muy diferente al de los primeros meses de gobierno cuando en especial la actitud de Batlle hacia la situación de los desaparecidos y la propia conformación de la Comisión para la Paz, pautaron un clima de distención. Sin embargo, tanto Batlle como Vázquez se cuidaron mucho en todas sus apariciones públicas de destacar la mutua disposición al diálogo. Vázquez en todo momento concentró sus críticas, duras y a fondo, en la política económica y en lo que calificó como «ninguneo» a la «principal fuerza política del país», sobre todo en el Parlamento. Al mismo tiempo, destacó la actitud de Batlle en el tema de los desaparecidos y pidió que lo incluyeran «entre los ciudadanos que apoyan la gestión del Presidente» en este tema. Vázquez, además, resaltó explícitamente el valor del diálogo directo con el Presidente y afirmó que «las discrepancias» no tienen por qué afectar «el relacionamiento». Batlle, por su parte, también envió señales de distención. Mientras defendía con firmeza su política económica y anunciaba que la iba a profundizar, dijo que «no era mala cosa» que hubiera un referéndum y que la ciudadanía se pronunciara. También coincidió con Vázquez y señaló que las diferencias entre su gobierno y el EP-FA no cambian en nada «el relacionamiento» con el ex intendente.
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