República Microfinanzas. S.A. del BROU tendrá un fondo inicial de US$ 10 millones y una plantilla de 100 personas

En busca del Uruguay Productivo

Se trata de una Sociedad Anónima llamada República Microfinanzas, que tendrá un fondo inicial de 10 millones de dólares y una plantilla de trabajadores cercana a las 100 personas, la mayoría ex trabajadores de Riloman SA.

­¿Cuál es el papel que el BROU jugará con miras al País Productivo que intenta alcanzar la administración de Tabaré Vázquez?

­El tema de las microfinanzas es algo que le preocupa a amplios sectores que están apostando al País Productivo. Básicamente partimos de la visión de que, los sectores de menores recursos que tienen que ver con emprendimientos productivos, comerciales e incluso de servicios, tienen también necesidad de créditos.

Estos sectores hoy no tienen acceso a los bancos, o sea que se financian en el mercado informal, cuyas tasas de interés muchas veces hacen inviables los proyectos.

Pensar en un banco de desarrollo y desmitificar lo que se ha discutido durante tantos años, implica entre otras cosas que un banco del Estado como el BROU pueda asumir un rol preponderante para desarrollar esos sectores importantes de la economía y que tiene mucho que ver con el Uruguay Productivo, porque estamos hablando de sectores que están dispersos en todo el territorio nacional y, como te decía al principio, tienen necesidad de créditos.

Hay un dato interesante y es que, por lo general, se analiza que los sectores de menos recursos son los de mayor riesgo y esto no es así. En otros países de América Latina, en donde se aplican políticas de este tipo, se ha constatado que, muchas veces, los sectores de menos recursos son los que más pagan y los que más cumplen.

O sea que, incursionar como un banco en un mercado de esas características, no implicaría, en ningún momento, un riesgo alto desde el punto de vista de la morosidad.

­Entonces, ¿para las autoridades del BROU ya está decidido incursionar en este campo de los micro-créditos?

­Sí, en consecuencia lo que se plantea el banco es constituir una sociedad anónima que se llamará República Microfinanzas y funcionará dentro del derecho privado, con personal capacitado para hacer esta tarea y el objetivo básicamente es llegarle a esos sectores a través de peculiaridades en lo que es la colocación del crédito. O sea, un ejecutivo de cuentas va a trabajar con mucha flexibilidad frente al pequeño almacenero, al pequeño comerciante, al feriante, donde la práctica es a partir del conocimiento personal y de la familia. Entonces, se reúne una serie de requisitos y este comerciante podrá acceder al crédito que, incluso, se le puede hasta otorgar en el momento.

Luego es el mismo ejecutivo de cuentas el que hace la recuperación del crédito. Es decir que este funcionario será un agente dinamizador que estará en permanente contacto con la persona que necesita ese crédito.

­Es una especie de atención personalizada…

­Por su puesto que sí. Esa es la peculiaridad que tiene, porque estamos hablando de montos pequeños de acuerdo a las necesidades y estamos hablando, incluso, de variantes hasta en la forma crediticia, donde la forma de pago del préstamo se acuerda con el demandante.

A ver… en un comercio hay épocas en donde las ventas son mayores ¿no?, entonces, luego de hacer un análisis de esa situación, se puede acordar con el propio comerciante que los pagos del crédito sean en el período de mejor venta y no necesariamente en un período único o mensual, porque incluso estamos pensando en que puede pagarse hasta semanalmente.

Por tanto, entendemos que el Banco República, como banco del Estado, dentro de esa política de País Productivo, ha hecho bien a la hora de resolver incursionar en ese mercado.

­¿Cuáles serán los requisitos que se exigirán para otorgar estos préstamos?

­Los datos importantes, más allá de las características del crédito, es que sería la primera vez que un banco del Estado ingresaría en una zona crediticia en donde el principal objetivo no es la rentabilidad, sino que el principal objetivo está basado, fundamentalmente, en lo social.

De acuerdo a estudios que tenemos en nuestro poder, este tipo de empresa tendría un costo inicial y recién al tercer año se equilibraría la inversión de dinero que hace la empresa. Esto no quiere decir que el banco se cierre solamente al mini-crédito, porque esto puede dar potencial para otras cosas, como por ejemplo al crédito para el acceso a la vivienda, el crédito de los seguros, las tarjetas de crédito, porque detrás de esta línea de trabajo en donde comenzará a incursionar el banco, hay un aporte a la formalización del pequeño emprendimiento.

En la medida que el banco pueda apoyar directamente el pequeño emprendimiento, se podrá acompañar la formalización y, evidentemente, en un futuro ese comercio podrá ser cliente activo del BROU.

­¿Cuándo comenzaría a funcionar esta empresa?

­El banco tiene proyectado analizar la puesta en práctica de esta empresa antes de fin de año y para eso contamos con el apoyo de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), a través de la Dirección de Desarrollo.

La sociedad anónima ya está comprada y ahora estamos definiendo cuáles serán los pasos en la capacitación y en la preparación de los funcionarios que van a trabajar en esta empresa.

Es por eso que todavía no está definido el modelo específico de requisitos para el cliente, porque la asistencia externa será la que lo definirá, pero lo que estoy comentando son los lineamientos que son de estilo en este tipo de proyecto que funciona en otros países. Los requisitos son básicamente tener un emprendimiento.

­¿Cómo se analiza este tema desde el punto de vista político?

­Yo creo que el sistema financiero está terminando un ciclo, porque en los últimos años la rentabilidad del sistema financiero ha estado sostenida básicamente por colocaciones que se han hecho en el exterior. Es decir, que se ha captado dinero en el mercado local a determinada tasa de interés y, en comparación con la que se ofrece a nivel internacional, ha sido ventajosa, pero esa situación ahora está cambiando porque hoy las tasas de interés en el exterior no ofrecen las ventajas que ofrecían antes y, en consecuencia, los bancos se han volcado al mercado en una forma competitiva.

Entonces, que el BROU, que tiene un lugar preponderante en el sistema financiero uruguayo, además ocupe un lugar importante en este tipo de emprendimientos, seguramente va a permitir que otros actores del sistema financiero empiecen a pensar de qué forma se pueden desarrollar determinadas funciones en pro de un País Productivo.

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