Petróleo no da respiro: nueva alza y anuncios contradictorios
En la víspera en Nueva York, el costo del barril de West Texas Intermediate superó la barrera de US$ 144 para su distribución en agosto.
Esta situación se debería, según varios informes de prensa internacionales, a las bajas en la reserva de Estados Unidos y al temor a un conflicto en Irán. El aumento del precio del crudo a nivel mundial generó una inmediata repercusión en Uruguay, aunque las opiniones sobre las eventuales consecuencias son dispares en el gobierno. Por un lado, el subsecretario del Ministerio de Industria y Energía, Gerardo Gadea, aseguró ayer que es inminente un aumento en el precio de los combustibles, lo que si bien aún hay que estudiar, ya ha sido motivo de consultas en el Ejecutivo. Sin embargo, el ministro de Economía, Danilo Astori, aseguró públicamente en la víspera que el gobierno «no está estudiando un aumento». «Probablemente pueda haber un aumento, aunque se están manejando diferentes posibilidades para tratar de que ese incremento tenga un impacto menor», aseguró ayer Gadea a LA REPUBLICA. El jerarca remarcó que modificar al alza el costo de los derivados del petróleo no es una decisión que se haya tomado aún, pero reconoció que «se está conversando». «Esto no será una decisión inmediata, pero no se descarta que la próxima semana se tome una determinación porque hay que ver si la tendencia al alza del precio del petróleo se mantiene o no. Esto es una evaluación día a día, pero la preocupación es que la tendencia siga siendo al alza», remarcó Gadea. A la vez, acotó que la vulnerabilidad de la economía uruguaya «hoy pasa por el precio del barril del petróleo y las decisiones son difíciles de adoptar». Gadea señaló que Ancap debe enfrentar varios inconvenientes, porque por un lado «tiene poco margen para absorber un nuevo aumento del crudo, ya que las cifras del ente energético son complicadas». Por otro lado, si se realiza un ajuste al alza en el precio de los derivados del crudo, ello dispararía la inflación, con la que el gobierno se encuentra batallando. «Si los porcentajes de aumento de los combustibles son elevados, hay que ser conscientes de que ello generaría una espiral inflacionaria, lo cual es indeseado por el gobierno porque afecta a la población de menores recursos», remarcó Gadea.
Asimismo, el tercer factor que debe tenerse en cuenta es la posibilidad de «realizar modificaciones tributarias», con lo cual «se afectaría la recaudación», lo que para la administración tampoco es positivo.
«Se trata de tres opciones de hierro, por eso la conclusión es que tenemos una vulnerabilidad frente al precio del barril», puntualizó.
«Nadie sabe lo que puede pasar»
Por su parte, el ministro Astori sostuvo que su cartera no está analizando ningún ajuste en los precios de los combustibles y que tampoco está previsto que se realice en los próximos días.
Remarcó que Economía «no tiene sobre la mesa un nuevo ajuste de combustibles».
Al ser consultado por la prensa hasta cuándo el gobierno podrá soportar el embate del precio mundial del crudo sin incrementar el costo de los combustibles, Astori respondió que «nadie sabe lo que puede pasar con el petróleo». Astori reconoció que Uruguay deberá modificar la matriz energética y remarcó que desde su cartera proseguirá planteando incentivos fiscales para la producción de energías alternativas.
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