El senador Mujica condenó contenido del libro del Ejército Nacional

"Una burla de mal gusto"

El parlamentario señaló a LA REPUBLICA que «hablan de ética» cuando «fue lo que menos brilló en esa época», porque podría relatar historias de cuartel de aquellos años, donde «se buscaba todas las formas de mortificar inútilmente, en una forma de tortura inútil, porque no se precisaba nada».

Entre otras afirmaciones, el libro editado por el Ejército señala que en la dictadura hubo siete mil presos políticos «alojados en cárceles modelo» y afirma que «se respetó la vida humana». A lo largo de las 352 páginas de la publicación, en ningún momento se hace referencia a la supresión de los derechos individuales, las torturas y los desaparecidos.

El senador frenteamplista fue uno de los que soportó durante años la tortura en las cárceles. Sin embargo el libro aparecido el lunes, donde el Ejército relata la «historia oficial» de la dictadura, no menciona torturas, desapariciones, muertes, ni violaciones permanentes a los derechos humanos.

Mujica dijo que «hay un poco de burla en este documento porque, por ejemplo, hablan de cárceles modelo. Recuerdo que en el año 83 hubo una visita de una delegación de la Cruz Roja Internacional en el penal, que era especialista en la visita de cárceles a través del mundo. Y ellos nos decían que las mejores cárceles, desde el punto de vista humano, las habían encontrado en Africa. Eran sistemas de ranchitos muy humildes pero en campos grandes donde se podía mover la gente».

«Ellos anotaban que la característica del sistema carcelario que aplicó la dictadura era un sistema pensado para destruir la cabeza de la gente. El trato, los dispositivos, la manera de funcionar era como si fuera algo determinado buscando más la destrucción psíquica que la física» precisó Mujica.

«Entonces, si en ese documento ellos (los militares) mencionan la ética y le llaman respeto a la vida humana que no nos fusilaron o que no nos hicieron cosas de carácter masivo como en Argentina, tienen razón, pero la ética es lo que menos brilló en esa época» dijo. «Yo podría relatar las historias de Santa Clara, del cuartel de aquellos años cuando se nos llevaba una vez al día al baño, esposados y encapuchados. Que estuvimos siete meses donde me bañaba con una tacita, pasándome un pañito todos los días».

«O podría hablar de que me daban un paquete de tabaco cortado a la mitad y después no me daban más durante un mes, aunque me decían que sí me daban, simplemente para generar la desesperación por la necesidad al punto que para no darles el brazo a torcer un día les dije que no fumaba más –relató–. O podría recordar un alférez que se levantaba a las cuatro de la mañana y nos ponía de plantón hasta que comenzaba la vida de cuartel. Podría hablar del acoso, de no dejarnos dormir y buscar todas las formas de mortificar inútilmente cuando no se precisaba nada», recordó Mujica.

O incluso, añadió Mujica, «señalar al coronel Galarza, que anda por ahí dando vueltas preocupándose de un plancito de viviendas para los pobres, cuando me tuvo siete meses con las manos atadas e incluso en una oportunidad me llevaron descompuesto, no pude aguantar y me tuvo un par de días así, sólo por no llevarme al baño. U otro, que me tuvo sentado en un banquito siete meses en una forma de tortura, inútil y sin necesidad de nada. Y podría seguir».

 

La dignidad del «milico raso»

«Entonces, ¿qué burla es esta de hablar del respeto de la vida humana? Con todo esto que me vienen a hablar de ética; esa no es ética de combatiente sino de burócratas. Es la ética corrompida de los burócratas. Y debo decirlo claramente que no todos fueron así, y el máximo honor lo tuvo muchas veces el milico raso. Hubo gente que se jugó el puesto dándonos una grapa o colando un par de manzanas. Los más analfabetos eran los que tenían más dignidad», añadió el legislador

Mujica especificó que en realidad «no me gusta hablar de estas cosas porque en definitiva no se vive para cobrar cuentas y sólo me manifiesto cuando hay mentiras groseras». Pero además, señaló el representante del MPP, «ha habido un culto a la torturocracia y nosotros no estamos para darle pie a nadie».

«Creo que los promotores de este libro son algunos sectores que aprovechan para seguir mirando para atrás, cuando hay por ejemplo una Comisión para la Paz trabajando y buscando la verdad», sostuvo el senador tupamaro. «Creo que no vale la pena continuar hablando de este tema porque, reitero, tenemos que seguir mirando hacia adelante», señaló Mujica.

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