El cambio. Se van acumulado reformas, pero no se visualiza con claridad

El gobierno, el cambio, el agua y el proceso del hervor en estos días

En política hay procesos similares a este de hervir el agua. Un buen ejemplo son las acciones del gobierno, que a pesar de que se van acumulado distintas reformas no se visualiza el cambio (el pasaje del líquido al hervor).

Domingo 01 de junio de 2008 | 6:14
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Tabaré Vázquez. El Presidente le pone fuego al agua.

Si usted pone agua a hervir, ya sea para cocinar las pastas o tomar mate, verá que entre que prende el fuego y el líquido se transforma en vapor transcurre un determinado tiempo.

Mientras no aparece el vapor los cambios que se van produciendo lentamente hasta que el agua hierve, no son fáciles de detectar. Pero hay un momento que hasta el más simple observador se da cuenta de que llegó el momento del hervor. Es la hora de poner las pastas.

En política hay procesos similares a este de hervir el agua. Un buen ejemplo son las acciones del gobierno, que a pesar de que se van acumulado distintas reformas no se visualiza con claridad el cambio (el pasaje del líquido al hervor).

Algo de esto pasa cuando uno escucha a los ministros y al presidente Tabaré Vázquez en los Consejos de Ministros abiertos. Cuando uno llega a esos actos, porque son actos, va con la idea de que el cambio no se ha producido, porque no hay cambios sustanciales, porque el líquido sigue siendo líquido y el vapor no aparece, a pesar de que en el seno del agua se estén produciendo transformaciones profundas.

Pero cuando escucha a los gobernantes comprende que se están produciendo cambios cuantitativos, que aún no han llegado a ser cualitativos o que son cualitativos pero sólo desde punto de vista parcial. Es a través de esas intervenciones que uno comprende que el líquido está más caliente, que las moléculas se activan, pero que el cambio no se visualiza en su totalidad.

La duda que queda, a pesar de que el agua se sigue calentando, es si esa transformación en vapor se va a producir antes de las elecciones de 2009 para que todo el mundo diga que allí está el cambio.

Seguramente antes de las elecciones no se pueda visualizar un gran cambio cualitativo, aunque se debe visualizar el comienzo del hervor. Por eso la dirigencia de izquierda dice que necesita un período más de gobierno, pero es tarea de los gobernantes y de la fuerza política ­también de las organizaciones sociales, que de tan independientes terminan no acumulado­, explicarle a la gente que se va por buen camino y que si el cambio no se concreta más rápido es porque existen dificultades, propias y ajenas.

El gobierno tiene que explicar con contundencia y seriedad que el aumento del petróleo es uno de los impedimentos para que el agua se transforme en vapor (la visualización del cambio). No puede pasar, como le pasó a Danilo Astori, quien hizo un gran discurso en San Carlos, que no expresó ninguna referencia a los grandes problemas energéticos que tiene el país que son responsabilidad de gobiernos blancos y colorados.

Si bien Vázquez puso el acento en la reforma tributaria y de la salud, los dos grande pilares de esta nueva política de este gobierno progresista, el discurso oficial no puede eludir que hay inflación en los artículos básicos de consumo y que se está dando una gran batalla para impedir que los precios se disparen.

La experiencia de San Carlos muestra que el gobierno y el FA tienen que salir a dialogar con la gente, casi de forma semanal, no sólo para explicar los éxitos, sino también para compartir los problemas, las dificultades y a la vez para escuchar las inquietudes que vienen de abajo, que son concretas y que muchas no se expresan en las estadísticas de hoy, pero que más temprano se manifestarán en datos y porcentajes concretos.

En San Carlos también quedó confirmado que Tabaré Vázquez no puede quedar por fuera del escenario político, cosa que el Presidente parece haber comprendido cuando dijo que si es necesario vuelve a recorrer el país. Sólo con este espíritu de lucha y de encarar los problemas, el Frente Amplio puede pensar en volver a ganar las elecciones nacionales.

En este sentido es saludable la postura que ha asumido el intendente de Maldonado Oscar de los Santos, quien anunció que va a aspirar a su reelección y que espera que otros frenteamplistas compitan por la Intendencia, como forma de ayudar todos a volver a ganar en Maldonado y en todo el país.

Si el Frente Amplio resuelve rápidamente la forma de establecer su próxima fórmula presidencial, si el gobierno sigue por el camino de la realizaciones, si se abren todas las puertas para que la gente reingrese al Frente Amplio y participe de la política, seguramente la izquierda estará más cerca de que todos visualicen el vapor. Y a tiempo. Para cocinar las pastas o preparar el mate.

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