"Me siento muy cómodo con Luis Alberto Lacalle"
–¿Cuándo se encuentra políticamente con Lacalle?
–Me encuentro con Lacalle después que muere Wilson. De cualquier manera nuestra juventud, la juventud del Partido Nacional que se había formado en la dictadura, era un grupo de jóvenes que no tenía el sectarismo que en general muestran los sectores mayoritarios dentro de los partidos. Eramos wilsonistas y del Movimiento Nacional de Rocha con el 80% del partido, pero nosotros integramos en la Mesa Ejecutiva a otros sectores, entre ellos al sector incipiente de Luis Alberto Lacalle.
Después que muere Wilson se produce un gran vacío dentro del partido, que generó una crisis tremenda de liderazgo. Con Gonzalo Aguirre formamos Renovación y Victoria, que era un movimiento de extracción wilsonista. Recuerdo que cuando vienen las elecciones de 1989, se producen los primeros encuentros con Lacalle. Allí, sin ninguna duda, yo tenía una posición clara dentro de Renovación y Victoria, que era la de hacer una fórmula con Luis Alberto Lacalle, porque lo veía como un hombre con un gran dinamismo, con muchas ganas de emprender un camino que llevara al partido al poder y con grandes ganas de que el Partido Nacional fuera unido.
Yo creía en la unidad, pero no promovíamos la unanimidad. La idea era ir con varias fórmulas como lo permitía la Constitución de la época, pero siempre con unidad. Las opciones fueron Luis Alberto Lacalle o Alberto Zumarán, para nuestro movimiento. Y en aquel momento yo me pronuncié enfáticamente por la candidatura de Lacalle.
Desde 1989 yo tuve una sola línea dentro del partido, que fue respaldar a la persona y al liderazgo de Luis Alberto Lacalle. Yo soy de los que creen que la coherencia en política es muy importante y eso lo digo y lo practico. Después vinieron las otras elecciones, cuando Juan Andrés Ramírez fue el candidato de Lacalle y luego, otra vez, la candidatura de Luis Alberto. Siempre me he sentido muy cómodo con la relación política y personal que he tenido con él. Creo que Luis Alberto ha sido un gran dirigente, es un gran dirigente y fue un gran Presidente de la República. Cada día que pasa los uruguayos nos podemos dar cuenta cómo social y económicamente avanzó el país en aquella época. Hubo una voluntad política de hacer cosas.
—Con un equipo joven de gobierno…
–Sí, señor, es verdad. Yo tenía 35 años y me designaron segundo vicepresidente del Banco Hipotecario. Fui el miembro más joven en la historia del BHU. Y Alvaro Carbone en el Ministerio de Trabajo, y eso se repetía a distintos niveles. Fue un equipo joven con un gran dinamismo, dado por el propio Luis Alberto. Eso le provocó un gran empuje al país. Y esto lo dicen las cifras: hubo aumento en el Producto Bruto Interno, hubo un aumento en el ingreso del bolsillo de la gente, hubo inversión pública, hubo construcción de liceos y de escuelas como no ocurría desde la época en que Pivel Devoto fue ministro de Instrucción Pública. Hubo una importante y creo que histórica inversión en Salud Pública, con el Ministerio del «Polilla» García Costa. Todo eso llevó a que terminara el gobierno de Lacalle con un gran índice de popularidad.
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