Jair Lima Krischke nació en Porto Alegre el 19 de octubre de 1938. Se educó en la capital gaúcha donde estudió derecho, pero no llegó a doctorarse “porque estaba en la pelea”. En 1961 acompañó la resistencia por la legalidad encabezada por Leonel Brizola y desde 1964 militó por los derechos humanos en ayuda de quienes debieron exiliarse. En los años setenta, ante las dictaduras en Uruguay, Chile y Argentina, Krischke devolvió la solidaridad recibida y se constituyó en un centro de apoyo a los refugiados de esos países y en uno de los mayores denunciantes de los crímenes de esas dictaduras. En 1979 creó el Movimiento Justicia y Derechos Humanos (MJDH). Entre cientos de casos, refugió al desertor Hugo García Rivas, cuyo testimonio confirmó el caso de secuestro extraterritorial de Lilián Celiberti y Universindo Rodríguez. Sacó de Uruguay a Sara Youtchak, armó la “Operación Mundialito” con la que fugó el científico Claudio Benech del cuartel de contrainformaciones del Ejército uruguayo. Recuperada la institucionalidad, Krischke siguió comprometido con Uruguay en la denuncia de casos, aún en el presente: en 2004 fue quien ubicó al torturador coronel Manuel Cordero, hoy preso en Brasil a la espera de su inmimente extradición. Casado, cinco hijos, fue nombrado “Visitante Ilustre de Montevideo” y “Ciudadano del Mundo”, entre múltiples reconocimiento recibidos.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21