Ferro reclama a la IMM que culmine expropiación de asentamientos
Ferro aseguró que para las obras de reapertura de la Avenida Larrañaga la comuna «no sólo necesita disponer de los fondos necesarios, cosa que seguramente contendrá el próximo presupuesto quinquenal departamental, sino también la disposición del intendente Mariano Arana para que culmine el proceso expropiatorio» iniciado en 1993 con el aval de la Junta Departamental.
Destacó que es importante que se proceda a la reapertura de la avenida, «no sólo porque el Hipódromo debe tener un acceso adecuado, sino porque además es necesario devolverle la dignidad al barrio». A su entender, la zona se vio depreciada, tanto por el cierre del Hipódromo como por las acciones adoptadas por la comuna durante el proceso expropiatorio, donde «comenzaron a librar padrones abriendo el acceso a una serie de familias, algunas incitadas por los posibles realojos».
La edila reclamó que el jefe comunal defina el trazado de la avenida y los padrones a expropiar para poder iniciar las obras. También reclama que se reanude la acción del grupo de trabajo compuesto por integrantes del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) para coordinar el plan de realojo de las familias.
«Para que la secretaría de Estado pueda construir las 350 viviendas se necesita que Arana provea de un predio para que el Ministerio pueda iniciar las obras», destacó.
Recordó que en setiembre pasado envió un pedido de informes a la comuna capitalina que no fue contestado porque «los informes que nos dan no son los que pedimos y algunas respuestas están fuera de lugar. Desde la Junta Departamental tenemos la obligación y el derecho de controlar la gestión municipal».
La edila también solicita a la administración departamental que realice, a través de sus servicios sociales, «un censo de los habitantes afincados en los asentamientos precarios de las siete manzanas –donde se deben realizar las obras de ampliación de la avenida–, su procedencia, antigüedad y destino previsto, incluyendo detalles de los trabajos de acondicionamiento urbano realizados y proyectados en los terrenos municipales previstos para los realojos».
Aclaró que en el censo de 1993 «había aproximadamente 50 familias, pero hoy son más de 300. Si se sigue así, nunca se van a realizar las obras de reapertura del Hipódromo porque el Mvotma no va a poder dar cabida a todas las solicitudes de realojo y seguiremos buscando culpables».
«¿La IMM está realmente dispuesta a cumplir con las expropiaciones, a terminar las obras de la avenida? ¿Dispone de terrenos para realizar los realojos, los quiere realizar?», interrogó.
Propuesta alternativa
El próximo miércoles Arana recibirá nuevamente a la bancada de ediles del Partido Colorado, día para el cual el sector tiene previsto presentar al jefe comunal capitalino una propuesta alternativa en relación a los contratos zafrales impulsados por la IMM, para cuya elaboración fue consultada la propia Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom).
Ferro aseguró que «los contratos zafrales van a ser un instrumento fugaz para paliar la desocupación, pero por poco tiempo. A la bancada del Foro Batllista le preocupa saber de dónde salen los recursos para sostener ese sistema de contratos zafrales, y cómo se van a procesar los mismos». Agregó que «falta transparencia en el procedimiento de designación de los contratados. Entendemos que sería oportuno hacer un llamado abierto para presentación de aspirantes a esos cargos». El sector pretende que se eliminen las tercerizaciones a través de Organizaciones No Gubernamentales (ONG), debido a que consideran que las mismas «están viciadas de nulidad en el entendido de que son ilegales». Además realizarán consultas al Tribunal de Cuentas de la República (TCR) para conocer la opinión del organismo, ya que se trata de «convenios y no donaciones modales como dice la comuna».
Para que las fuentes de trabajo sean permanentes en la IMM y no zafrales debe «darse el manejo correcto de los incentivos para la jubilación de quienes se encuentren con causales jubilatorias habilitantes».
Agregó que «con los ahorros que surjan por la diferencia de grados entre los incentivados a retirarse y quienes ingresen se estaría financiando la posibilidad de un contrato, habilitando la aparición de genuinos espacios de trabajo y dotando de transparencia a las contrataciones que hoy se confunden con prácticas de amiguismo».
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