Crea jerarquía intermedia de coronel mayor y establece retiros incentivados

Herrerismo promueve reducción de generales y coroneles en el Ejército

La iniciativa será planteada mañana en el Parlamento a través de la senadora Julia Pou quien utilizará como base de su exposición un informe elaborado por el Instituto Manuel Oribe (IMO), al que tuvo acceso LA REPUBLICA.

El documento introduce modificaciones en la Ley Orgánica de las FFAA en lo que respecta al sistema educativo de las fuerzas, en la Ley Orgánica del Ejército, en cuanto al sistema de ascensos, y en la Ley Nº 10.050, que establece el reglamento para la calificación del personal superior.

Uno de los aspectos relevantes es la propuesta para derogar la denominada «ley del tercio» del sistema de ascensos, que el documento define como «uno de los causantes de la pirámide invertida». También propone crear un cuerpo «logístico» con el cometido principal de «dar una salida decorosa al oficial que no progresa adecuadamente en la carrera, a la vez de llenar vacíos en un área carente de personal en tareas administrativas» y establece un retiro anticipado a los 36 años de servicio «para incentivar el retiro de los coroneles» y un «retiro incentivado (similar al del año 1992) para restablecer la pirámide jerárquica».

Con respecto a la reorganización del plan de la carrera militar, los técnicos del IMO, en su mayoría militares retirados, advierten que si no se opera un cambio de inmediato «la pirámide se invertirá totalmente con agravantes para la normal jerarquización de los mandos».

En el documento se señala la existencia en la organización castrense de un «excedente en las jerarquías superiores (tendientes a incrementarse)» a lo que se agrega una «progresión inversa entre las jerarquías de jefes (que crece) y la de oficiales subalternos (que decrece)».

Esto provoca según el estudio la «actual e inadecuada pirámide de mando, que dificulta la definición de roles, la asignación de destinos y el funcionamiento jerárquico». Esta pirámide «se invertirá totalmente con agravantes para la normal jerarquización de los mandos; por ello la urgencia de una solución eficaz y prudente», agrega el documento.

Las soluciones, a juicio del IMO, «pasan por atender y resolver simultáneamente otros problemas conexos (calificaciones, sistema de enseñanza, etc.)» pero advierte que «será de importancia vital considerar cuidadosamente que éstas además de atender los derechos adquiridos por sus integrantes, no generen inseguridades y descreimiento colectivo en el sistema de regulación de cuadros».

Soluciones, jerarquía por jerarquía

El informe aporta distintas soluciones para cada grado del escalafón en el caso del Ejército.

Con respecto a la jerarquía de general, el documento señala que «en la mayoría de las FFAA de otros países existe el grado de general de Brigada, brigadier general o coronel mayor, como intermedio entre el coronel y el general, lo que aparece como algo lógico y razonable para la pirámide jerárquica» y agrega que «de existir la jerarquía mencionada anteriormente se podría reducir el número de generales». El estudio propone «crear la jerarquía de coronel mayor, a la que se accederá por selección en los mismos términos que actualmente se accede a general», permanecerán como máximo cuatro años en la jerarquía, y el número asignado a este nuevo grado será de catorce.

A la jerarquía de general «se accederá por selección entre los coroneles mayores»; permanecerán en el grado 4 años como máximo, y el número asignado para esta jerarquía será de 14. El documento señala que «el comandante en Jefe del Ejército será designado entre los generales y podrá permanecer en la jerarquía un máximo de cinco años (un período de gobierno)»; de este modo, se reducen de quince a catorce la cantidad de generales. Agrega que la creación de catorce cargos de coronel mayor «no genera ningún tipo de erogaciones, ya que se mantienen las mismas remuneraciones que las de coronel» y sugiere que cada año asciendan dos y se retiren la misma cantidad.

Con respecto a los coroneles, el documento señala que es la jerarquía que cuenta con más excedentes, ya que debería haber 180 y hay 234, «lo que invierte peligrosamente la pirámide» y reduce extremadamente las expectativas de ascenso (de esos 234, hay solamente 16 vacantes para ascenso a general y todavía éstos permanecen 8 años en el grado). El informe propone para el quinto año realizar en forma voluntaria el curso de capacitacion para oficiales generales, al cual podrán acceder los oficiales superiores que sean diplomados en Estado Mayor. La realización de dicho curso habilitará al coronel para ascender al grado de coronel mayor, la nueva jerarquía que propone crear el Herrerismo.

En la jerarquía de teniente coronel, igualmente propone aumentar a cinco la permanencia mínima en el grado.

Con respecto a los mayores, la iniciativa propone también incrementar un año la permanencia mínima en el grado, lo que lo llevará a cinco y señala que la realización del curso de Estado Mayor será habilitante para el ascenso a general y para la ocupación de determinados cargos.

En la jerarquía de capitán, propone incrementar en un año la permanencia mínima en el grado, lo que lo llevará a 5, y en el último año, deberá aprobar como condición indispensable para el ascenso, el curso de capacitación para jefes, lo que le permitirá desempeñarse como 2º jefe o jefe de Batallón. Con respecto a la jerarquía de teniente 1º, propone que la «pérdida del examen de ingreso al curso de capacitación de oficiales, la renuncia, o la pérdida del curso en dos oportunidades, será determinante para que el oficial no pueda permanecer en las filas del cuerpo de oficiales de comando». Para la jerarquía de teniente 2º, propone implementar cursos de especialización (comunes o no a las Armas), que habilitarán el ascenso a teniente 1º por antigüedad y selección. Se plantea que dichos cursos podrán realizarse incluso en institutos militares de países amigos.

En las jerarquías de oficial subalterno y jefe, propone «dosificar su duración con un mayor número de años; dado que en las mismas es donde se presenta una mayor necesidad de oficiales, y es allí donde más provecho brindan a la institución, reduciendo el número de coroneles, el cual se considera excesivo».

Retiros incentivados

Con respecto al sistema de ascensos propone que en la «selección» se establezca la «ponderación» sobre la base de factores como: antigüedad, calificaciones anuales, especialidades no militares, etc. Propone también derogar el artículo 145 de la Ley 15.688, denominada Ley del Tercio, y que el documento define como «uno de los grandes causantes de la pirámide invertida que tenemos hoy día». También propone modificar las edades de retiro: coronel (de 55 a 58), teniente coronel (de 52 a 55), mayor (de 48 a 51), capitán (de 44 a 47), teniente 1º (de 44 a 47), teniente 2º (de 44 a 47), alférez (de 44 a 47). Por último, propone establecer un retiro anticipado a los 36 años de servicio «con todos los beneficios, como forma de incentivar el retiro de los coroneles» y establecer un «retiro incentivado (similar al del año 1992) para restablecer la pirámide jerárquica».

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