Diputados. Con el solo voto en contra de AU, se reclamaron las declaraciones juradas de Bengoa y González

El Parlamento aprobó modificar las condiciones de compra de los entes

Haga esta prueba. Escriba una carta de amor a la persona deseada con la esperanza de que ésta se desmaye en sus brazos. Pero -y esto es muy importante- en alguna línea confiésele que no obstante en la primera oportunidad la va a engañar.

Más o menos así pasó ayer en Diputados cuando aprobaron una ley sobre licencias especiales a trabajadores de la actividad privada a sabiendas que en su principal artículo hay sendos errores de redacción y concepción y que en el Senado lo van a rechazar de una.

Por un «quítame esas pajas» los representantes no supieron ponerse de acuerdo en cuántos y cuáles días son los que un trabajador podrá beneficiarse con el asueto en caso de duelo, nacimiento de hijos, exámenes, etcétera, etcétera.

En el proyecto aprobado se propone que «tendrán derecho a una licencia de tres días hábiles…», pero haciendo alarde de una justeza legal que raya con lo exquisito, los diputados Alberto Scavarelli y Mauricio Cusano preguntaron: «¿cuáles son los días hábiles?»…»y si el pobre hombre trabaja los fines de semana, ¿esos son días hábiles?». La respuesta es «no» pero nadie supo como zafar de ese embrollo. La decisión salomónica fue «lo aprobamos así, que lo arreglen los senadores y que luego nos manden la solución a nosotros». Fin.

Ojo que este proyecto era el más trascendental en la agenda de ayer. Pero hubo sorpresas. Del Senado cayó en Diputados un proyecto de ley que modifica el criterio de las compras que realiza el Estado. ¡Para qué!.

Los blancos, que a esa hora todavía estaban en sala, rechazaron a viva voz la intención de modificar el artículo en cuestión por éste que dice: «las compras del Estado no tienen naturaleza comercial por lo cual, no son aplicables a las mismas, las normas de derecho comercial». Y agrega que los intereses que se pacten «no serán capitalizables».

Alfredo Asti, diputado de Asamblea Uruguay y conocedor de asuntos comerciales pero no de votaciones como ya se verá, aseguró que el proyecto había sido «aprobado por unanimidad» en el Senado con la solapada intención de que en Diputados corriera con la misma suerte. Su colega, el herrerista Jaime Trobo le espetó en el barbado rostro de Asti que «eso es mentira» y que el proyecto salió favorable por 16 votos en 24.

El asambleísta reconoció más tarde con una voz que se iba adelgazando hasta el silencio que se había equivocado y que pedía «perdón». Todo fue en vano. Los blancos ya no estaban.

 

Acuerdos de todos colores

A la hora en la que parece que las luces van perdiendo su fulgor, se votó en tándem un sinfín de proyectos de acuerdos internacionales. El informante fue el diputado Daniel Peña que, una vez culminada su exposición, se marchó de sala. Y como corolario de la ajetreada sesión y minutos antes de que el recinto pasara a verse como un pálido despojo de un naufragio, los Diputados votaron la creación del día del Técnico. ¡Sí!…el 6 de setiembre de cada año los técnicos tendrán su día. Ahora, no se asombre si desde estas páginas se informa de que los goleros gozarán también de un onomástico ¿eh?.

 

Solos en la noche

«…Ay si pudieras verme. Solo en este cuarto nuestro que parece tan grande desde que faltas tú», dice la introducción de un tango que supo cantar Julio Sosa en sus años mozos. Así se sintieron durante gran parte de la sesión de ayer los Diputados oficialistas al advertir que en determinado momento sólo estaban ellos y el diputado colorado Guido Machado. Los blancos se habían hecho casi transparentes y había que tener el ojo avizor para ver alguno en la vuelta.

Casi al filo del quórum necesario y cuando se trataba con escaso entusiasmo la declaración de interés nacional del primer museo abierto de artes plásticas de América Latina en San Gregorio de Polanco, el diputado frentista por Tacuarembó Ricardo Rodríguez tomó impulso y lamentó que no hubiera en sala ningún diputado del Partido Nacional. Quizá no la vio por su menguada estatura física pero allí estaba la diputada Sandra Etcheverry, con su poco más de metro sesenta de altura y moviendo los brazos como las aspas de aquellos molinos de El Quijote de la Mancha, Etcheverry recordó que «en más de una oportunidad la oposición hizo quórum en sala porque ustedes -dijo levantando su dedo acusador- estaban ausentes. Quizá mi Partido Nacional está ahora en otros temas» sostuvo en un intento poco exitoso de justificar las ausencias. ¿Se habrán ido para las Cuchillas? pensó más de uno. Una hora y media antes que comenzara la sesión, los Diputados tributaron un emotivo homenaje al ex legislador Daniel Díaz Maynard, fallecido el año pasado.

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