Ministra de Desarrollo Social. Se anotaron 35 mil personas para el programa Trabajo Promovido; 80% son mujeres

Arismendi: Protección llegará a toda la sociedad tras la emergencia social

–En las últimas horas, se conoció que UTE donó un local al Mides para alojar a mujeres víctimas de violencia doméstica. ¿Esta es una línea nueva de trabajo?

–Sí. Hasta ahora no teníamos un servicio específico para mujeres expulsadas de su hogar por violencia doméstica. En general estaban en refugios comunes y creemos que es necesario hacer una contención, un trabajo especial con ellas. Esto es una serie de intercambios que vamos a hacer con UTE en el marco de la responsabilidad social de la empresa del Estado.

 

–A comienzos de este año se inició el Plan de Equidad, hay varios programas que ya han empezado a implementarse, pero otros están aún por iniciarse. ¿En qué etapa de desarrollo está el Plan?

–En el mes de enero ya tuvimos la primera numerosa tanda sin un solo trámite de niños y adolescentes que ingresaron al nuevo régimen de asignaciones familiares. Esto implicó un trabajo previo del Mides con el BPS y permitió el ingreso de unos 250.000 menores de 18 años que están recibiendo la asignación mensual y mejorada, incentivo para la concurrencia a la enseñanza primaria y media. Por otro lado, tenemos también una cobertura muy importante de los mayores de 65 años hasta 70 años con la asistencia a la vejez, que es el equivalente desde el punto de vista monetario a una pensión a la vejez para aquellos que se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad y que no van a conseguir a esa altura de la vida trabajo. Hay otros que ya fueron cumpliendo los 70 y han pasado a cobrar las pensiones o la jubilación normal. Lo importante de trabajar juntos es eso, que los datos se cruzan y automáticamente a la gente se la jubila.

 

–De todas formas, quedan más personas por incorporase, porque la meta para este año para las asignaciones familiares eran 330.000 niños y adolescentes…

–Sí, quedan. De hecho las mamás, papás o familiares a cargo pueden llamar al 08002326 y pedir hora y número y ahí se llena un formulario y se accede o no a ser considerado como aspirante para la nueva asignación. Este año esperamos llegar a los 330.000 y en 2009 a 500.000, que son todos los que se encuentran por debajo de la línea de pobreza según las cifras de hoy.

 

–En lo que respecta al programa Trabajo Promovido, ¿ya están en marcha sus dos componentes?

–Se ha anotado una cantidad impresionante de gente para participar de estos programas, unas 35.000, y cerca del 80% son mujeres. Este programa tiene dos subcomponentes: uno es Uruguay Trabaja que se desarrolla en instituciones del Estado, policlínicas, escuelas, liceos, trabajo a las intendencias, con acompañamiento, con capacitación en oficios y con alfabetización básica en informática, porque son muy necesarios en el mundo de hoy, tanto como aprender a leer y escribir. Este programa lo hace el Mides y el otro, Objetivo Empleo, lo hacen el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Para este último se le solicita a empresas privadas puestos de trabajo que son subvencionados, hasta un 80% para las mujeres y un 60% para los hombres. Esto se hace a través de una ley que no es para este año, sino que queda. Además se propone que al menos una cuarta parte de las personas que pasan por este programa queden con trabajo fijo. Ese es uno de los objetivos que tenemos.

 

–Eso para el caso programa Objetivo Empleo, pero en el caso del subprograma que lleva adelante el Mides no quedan con puestos fijos ¿no?

–En ese caso también estamos buscando que consigan un puesto fijo a través de la capacitación y el acompañamiento. Por la formación que van a tener, pero además porque trabajamos para conseguirle un trabajo. Quiero resaltar además que la cantidad de gente que se ha presentado demuestra que la gente quiere trabajar y que lo que falta son puestos de trabajo. Por eso a mí me duele que se hayan presentado 35.000 personas (para 6.000 puestos), no me alegra.

 

–¿Se puede hablar de que con la finalización del Panes se terminó la etapa de emergencia y se pasó a una etapa de desarrollo social propiamente dicho?

–Yo diría que la etapa de la emergencia social como tal sí, pero eso no quiere decir que no haya una cantidad de compatriotas que todavía están en situación de emergencia. No obstante, hemos empezado a desarrollar lo que viene a ser una matriz de protección social que abarca al conjunto de la sociedad y no sólo a los más pobres. Cuando yo hablo del Plan Ceibal, por ejemplo, hablo de que si todos los niños y niñas de la educación pública tienen una computadora, todos los niños uruguayos tienen una computadora porque el 80% de los niños van a escuela pública y el que va a la privada tiene. La educación para la democracia, la educación para la equidad, la educación para la justicia social hace que todos podamos arrancar del mismo punto de partida, y el mismo punto es la escuela pública, es la alimentación, es la cobertura de salud… para que eso suceda todos aportamos, para que todos los niños menores de 18 años tengan cobertura de salud, para que los que trabajaron un montón de años tengan su jubilación, eso es toda una cosa que tenemos que mirarla en su conjunto.

 

–Eso tiene que ver con la discusión que se ha desatado en torno al IRPF…

–Sí, tiene que ver. Podemos discutir si la franja va más arriba, más abajo o más al costado, ahora que todos tenemos los mismos derechos, eso lo dice la Constitución. Nosotros insistimos en que el punto de partida es de los derechos, por eso decimos que el fin del Panes significó el comienzo de políticas más permanentes que van a quedar cuando nosotros no estemos.

 

–Al respecto, de lo que se dejará de recaudar en caso de que se derogue la aplicación del IRPF a las jubilaciones… ¿hay posibilidad de que eso afecte de alguna forma a alguno de los programas o inversiones que tiene planificados el Mides?

–De ninguna manera. Nosotros tenemos cubierto el presupuesto totalmente. Incluso tengo que decir que en el caso de asistencia a la vejez al hacer los números nos dimos cuenta de que no nos alcanzaba para noviembre y diciembre, y eso fue cubierto por Economía. Además, el ministro (Astori) ya ha afirmado que no se va a ver afectado ningún programa social.

Lo que sí tuvimos que cortar fue el 6,5% de inversiones que eran muy pocas para el Mides, por el dinero que se decidió volcar a la educación.

 

–¿Cuáles eran esas inversiones?

–Más bien estaban destinadas a la reparación de refugios y también hubo que recortar en la adaptación de unos ómnibus para discapacitados que fueron una donación de uruguayos en Canadá y los estábamos reconvirtiendo.

 

–¿Cuál es tu opinión sobre las repercusiones que se han dado en torno a los fallos de la Suprema Corte? ¿Crees que todo esto va a terminar en un juicio político?

–Sobre eso no voy a opinar. Pero sí creo que en una sociedad solidaria todos aportamos en mayor o menor medida para que los demás vivan de otra forma y realmente es muy tremendo, sobre todo para los que trabajamos en políticas sociales, que señores que ahora están presos por violar los derechos humanos, no van a aportar de sus jubilaciones como generales, o coroneles. No van a aportar para que haya más niños y niñas que se puedan atender en la salud, o puedan ir a la escuela y prender una computadora.

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