Se postergó declaración sobre el conflicto EcuadorColombia
Cuando faltaban cinco minutos para las ocho, hora señalada de fin de la sesión, la discusión proseguía y había tres senadores anotados en la lista de oradores. Uno de ellos era Heber, quien propuso que se votara una prórroga «sine die», iniciativa que no contó con los votos necesarios para su aprobación, por lo que el Ñato levantó la sesión y el asunto quedará para la próxima.
El debate
Luego de innumerables alteraciones del orden del día, la bancada de gobierno presentó un proyecto de declaración similar en lo sustantivo a la de la Cancillería, pero los blancos no tenían aún listo el suyo y pidieron un cuarto intermedio, concluido el cual tomó la palabra el doctor Sergio Abreu.
El distinguido experto en derecho internacional realizó un pormenorizado análisis de la situación planteada a raíz de la incursión armada colombiana en territorio ecuatoriano. Sostuvo que el hecho trasciende un mero enfrentamiento fronterizo pues involucra a todo el sistema interamericano y compromete la paz mundial.
Dejó en claro que Colombia había violado la soberanía ecuatoriana y otros principios del derecho internacional, como la prohibición del uso de la fuerza, y recordó la tradicional postura uruguaya de apego irrestricto a las leyes. También sostuvo que el gobierno ecuatoriano había actuado correctamente, pues «es legítimo y natural que movilice tropas en la frontera luego del ataque, y que rompa relaciones con el país transgresor».
Pero a continuación, introdujo un tema urticante: la respuesta venezolana y la actitud y dichos de Chávez ante el conflicto.
A su criterio, Venezuela está al borde de la ilegalidad pues la movilización de tropas en la frontera con Colombia no se justifica en absoluto y constituye una amenaza. A partir de ese momento, su discurso se centró en denostar al gobierno venezolano y a las FARC que reciben apoyo descarado de éste. Señaló que Chávez promueve el reconocimiento del grupo guerrillero como fuerza beligerante, lo cual es un disparate pues no son más que una organización terrorista que viola los derechos humanos y humanitarios.
No vaciló en calificar a Chávez como padeciendo «demencia intelectual» y afirmó que «le estamos dando la bandera a un demente que, junto a otro demente (Bush) ponen en riesgo la paz mundial». También aseveró que el presidente venezolano financia a las FARC.
La réplica de Gargano
El ex canciller explicó que la declaración del Frente Amplio apoya la postura del gobierno uruguayo y agrega que el origen del conflicto está en la violación del territorio ecuatoriano por parte de Colombia, ya que, según el FA, ha habido una violación flagrante.
Aclaró que Uribe no tenía necesidad alguna de ingresar en territorio ecuatoriano para combatir a miembros de las FARC pues Ecuador siempre colaboró expulsando a guerrilleros colombianos de su territorio (precisó que el año pasado fueron 46 casos). También expresó su sorpresa por el hecho que el jefe guerrillero muerto por militares colombianos en Ecuador era precisamente quien llevaba adelante las gestiones para la liberación de Ingrid Betancourt, sugiriendo que quizá haya algunos interesados en que no prosperen las gestiones de paz y de liberación de rehenes.
Disparen contra las FARC
El ex presidente Sanguinetti rebatió los dichos de Gargano y basó toda su argumentación en la responsabilidad primaria de las FARC en todo el conflicto. Sin dejar de reconocer que Colombia había vulnerado principios del derecho internacional, insistió en que el origen de todo se debía al accionar de las FARC, para las cuales no ahorró epítetos, y que la participación de Venezuela agrava el conflicto.
Sostuvo don Julio María que no es posible condenar al gobierno de Colombia sin condenar también a las FARC y sin rechazar la actitud del gobierno venezolano.
La declaración del Partido Nacional no difiere sustancialmente con la de nuestra Cancillería pero agrega al final un rechazo al terrorismo en todas sus manifestaciones y en especial al que fractura la paz en Colombia.
En fin, veremos cómo se resuelve este atolladero.
CUESTIONAN A LA CANCILLERIA
El único anotado para hablar en la hora previa era el herrerista Gustavo Lapaz. Entre otros asuntos, don Gustavo expresó su malestar por la demora de algunas dependencias estatales para responder los pedidos de informes. Se refirió concretamente a un pedido de informes a la Cancillería sobre asuntos relativos al conflicto con Argentina que fue respondido 20 meses más tarde y de manera incompleta. Miré a Gargano y éste se mantenía impávido mientras Lapaz criticaba al ministerio del que el Polo había sido titular hasta hace dos días. Pero no bien don Gustavo terminó su encendida protesta, el ex canciller pidió la palabra para una cuestión de orden: recordó que el reglamento prohíbe hacer alusiones de naturaleza política durante la hora previa, por lo cual él no iba a responder y, además, exigió que se quitara de la versión taquigráfica lo expresado por Lapaz.
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