La gestión del ministro Arana en el Mvotma benefició a 22.167 familias
Durante su mandato el Mvotma benefició a 22.167 familias con «distintas formas de soluciones habitacionales», mientras que actualmente hay 4.781 viviendas «en proceso de construcción».
–Hay quienes dicen que en los tres años que estuvo Arana al frente del Mvotma, lo que hizo fue ejecutar las viviendas proyectadas desde la administración anterior.
–No es cierto. Hicimos licitaciones por 1.800 unidades de vivienda, y más de 600 unidades de jubilados y pensionistas. En lo que va del período, en estos tres años, se concretaron 7443 soluciones habitacionales. Hay en construcción 5374 viviendas. Aparte de esto, otorgamos préstamos y subsidios para la compra de vivienda usada. Más de 900 familias fueron atendidas en lo que tiene que ver con la emergencia habitacional, principalmente de jefas de hogar, donde se vieron situaciones muy críticas, por lo cual, hay no menos de 860 soluciones para esas familias, a través de un arriendo al Banco Hipotecario de sus viviendas construidas que estaban desocupadas.
Otras 50 familias fueron beneficiadas con el pago de pensiones para solucionarles temporariamente su emergencia habitacional.
Más de 9000 familias accedieron a préstamos concedidos por nuestro Ministerio para refacción y eventuales ampliaciones de viviendas de familias de acotados recursos.
A más de tres mil familias se les entregó el título de propiedad del predio donde residen, para lo cual se debieron hacer muchas rescisiones de viviendas que estaban abandonadas. En el país hay miles de estos casos. El ministerio, a través de una larga tramitación jurídica, está recuperando muchas propiedades que son abandonadas, e incluso vandalizadas, para luego entregarlas a quien lo necesite. Se logró también la reestructuración de deudas de viviendas cooperativas a través de convenios que favorecieron a unas 2461 familias.
–¿Uno de sus logros fue establecer un Fondo de Garantía para la Vivienda?
–Sí, está pensado para aquellas familias que están en condiciones económicas para alquilar una vivienda y tienen dificultades para acceder al arriendo por no contar con una garantía. En definitiva, la totalidad de familias beneficiadas con distintas formas de soluciones habitacionales en los primeros tres años de este primer gobierno de izquierda son 22.167. Hoy día hay 4781 viviendas en proceso de construcción con diferentes avances.
–¿Faltan viviendas o con las existentes, muchas de ellas vacías, se puede satisfacer la demanda?
–Si se miran los datos estadísticos con que cuenta el país, teóricamente no habría carencia de vivienda, hay 1,2 millones y existen un millón de familias, pero muchas no son utilizadas permanentemente, porque hay familias que tienen una casa o más de veraneo. Aparte de eso, hay viviendas que están en desuso, en situaciones constructivas relativamente recuperables, pero en algunos casos los mismos propietarios no tienen una capacidad de pago para efectuar una refacción sustantiva que les permita poner en arrendamiento o en venta.
Debemos estar encaminados a entender que la propiedad debe estar limitada por la responsabilidad social que el propietario tiene en cuanto a la sociedad en su conjunto.
–Esas afirmaciones suyas tienen un dejo a socialismo…
–Sonó a izquierda, sonó a preocupación social, y que conste que esto no significa un poder soviético. Nuestra propia Constitución admite que la propiedad no es ilimitada, pero tampoco puede ser usurpada. Me parece lógico limitar la propiedad. Qué cosa es sino el pago de la contribución inmobiliaria… una limitación.
–¿En qué niveles se encuentra la administración Arana en lo que tiene que ver con la ejecución del Plan de Integración de Asentamientos Irregulares (PIAI)?
–No se cumplió con la ejecución del préstamo otorgado por U$S 100 millones, a lo cual todavía estamos pagando los intereses del mismo. No se ejecutó bien, y se hizo en forma muy desigual, con una clarísima segregación hacia Montevideo. Esa tendencia se está revirtiendo en forma gradual. El PIAI no tiene destino de construir viviendas, pero es importante el número de familias realojadas. En un sólo año de administración frenteamplista, el PIAI invirtió entre US$ 6 a 7 millones más que lo hecho en los cinco años del gobierno del Partido Colorado. Se construyeron guarderías, comedores populares, CAIF, y obras de saneamiento y pluviales. Se aplicó para estas familias, acogidas por este plan, una serie de subsidios, tanto en suministro de agua potable, como de energía eléctrica.
–En cuanto a la reestructura del Banco Hipotecario del Uruguay (BHU), ¿hubo disconformidad con la gestión realizada por los anteriores directores, lo que motivó la renuncia del Directorio en pleno?
–Tuvimos por dos años una comisión de técnicos que trabajó en el tema buscando aproximar y de hacer entender la necesidad de reestructurar el BHU, sin lo cual, la institución no existiría. El BHU como banco no existe. En el período anterior, el banco destinó más de 2000 millones de dólares, lo que representa una cifra superior a la inversión total de Botnia. Sin embargo, eso no se vio reflejado en créditos que reclama la gente. La misión que tenemos es que el banco se convierta en banco, y por consecuente, que brinde créditos a los sectores medios y medios bajos y que este sea complementado con la Agencia Nacional de Vivienda, que administrará la cartera más pesada del BHU. Esperamos la aprobación de la venia de los directores del Hipotecario, y al estar en el Parlamento, haré todo el esfuerzo para que nos acompañe la oposición en designar a estas tres personas.
–Usted tuvo en buena parte de su gestión algún enfrentamiento con Fucvam, por diferencias de criterios en cuanto al cumplimiento de las obligaciones contraídas.
–Sí, es verdad. Pero no tiene por qué haber unanimidades, sino mesa de diálogo. Nunca se cortó y siempre se consideró necesaria la negociación y escuchar las razones ajenas. Brindamos soluciones, pero lamentablemente todavía no se obtuvieron consensos. Igualmente, tengo la satisfacción de haber llegado a un tope histórico en materia de inversiones, para soluciones de viviendas cooperativas en las que sigo creyendo. Las cooperativas terminadas desde el 2005 son más de 1000, y en construcción son 1923 viviendas, y esperamos agregar unas 400 viviendas más, para así superar las 3300 unidades. Cerca del 50% de la totalidad del presupuesto del ministerio fueron destinados a la vivienda cooperativa.
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