El Parlamento homenajeó al NO
Siguieron la sesión desde los asientos destinados a los invitados, ubicados a los costados de la mesa que preside el cuerpo, Tarigo, el ex vicepresidente Gonzalo Aguirre, el ex integrante del Triunvirato blanco, Jorge Silveira Zavala, el ex diputado Gabriel Courtosie y el nieto de Eduardo Pons Etcheverry, por un lado, y el general Seregni, el presidente del Encuentro Progresista, Tabaré Vázquez, y el intendente de Montevideo, Mariano Arana.
Enviaron un mensaje de salutación el secretario general del Partido Colorado, José Luis Batlle, el presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, y el presidente de la Unión Cívica, Aldo Lamorte.
«Gestos libertarios»
Desde el Partido Nacional, el senador Francisco Gallinal consideró que el triunfo del NO en 1980 fue «uno de los gestos libertarios más importantes de la vida del país».
Recordó que a partir del golpe de Estado «se había sembrado el terror en esos años, con presos políticos por pensar distinto, con ciudadanos desaparecidos, con muertos, con atentados, como las botellas envenenadas que le costaron la vida a la señora de Heber, y que le pudo haber costado la vida a integrantes de la familia del doctor Luis Alberto Lacalle o del senador Carlos Julio Pereyra».
Asimismo, «se atropelló al Poder Judicial, que no era tal en aquella época y que en muchas circunstancias era ejercido por jueces militares, y fiscales teniente coroneles sin que existiera la más mínima garantía elemental de defensa en aquellos procesos, porque se destituía a mansalva a los funcionarios públicos, y para tratar de que se portaran bien se les clasificaba en categorías A, B y C».
El legislador sostuvo que también «se arrasó con la Universidad y con la calidad de la enseñanza», y previo al plebiscito de 1980 «se ejerció el monopolio de los medios de prensa, televisión y radio, y la propaganda estaba exclusivamente para convencer a la gente que había que votar por SI».
Gallinal reivindicó el papel del Partido Nacional, en actos como el del cine Cordón, o las palabras desde el exilio de Wilson Ferreira Aldunate, haciendo referencia a la importancia del 30 de noviembre.
También destacó el desempeño del semanario Opinar, encabezado por Enrique Tarigo, que varias veces fue clausurado, «y ni que hablar de la persecución que contra el Frente Amplio se dio antes, durante y después, hasta que finalmente un día alumbró la democracia en el país».
En lo que calificó como un símbolo combativo a la dictadura militar, Gallinal nombró al ex diputado Oscar López Balestra.
El parlamentario también se refirió a las explicaciones de un consejero de Estado, que integró el senador Pablo Millor, que no estuvo ayer en Sala, sobre las razones de por qué ganó el NO.
Recordó que ese consejero de Estado dijo que «en lo que tiene que ver con el resultado hay un aspecto sumamente positivo que es el siguiente: el 40% de la ciudadanía que votó al SI está totalmente consustanciado por lo que votó el gobierno», admitiendo que entre los que no están de acuerdo hay varias tendencias.
Ãtica nacional
El senador Rodolfo Nin Novoa (Alianza Progresista) expresó que «en este suelo oriental, el coraje, la dignidad, y el amor a la patria van de la mano con el amor a la libertad, mientras que la cobardía, la vergüenza, y la venganza, son patrimonio de tiranos y dictadores».
«El episodio que estamos recordando constituyó una de las páginas memorables de la ética nacional, muy uruguaya, hecha por seres humildes y anónimos, republicana y democrática, de simples ciudadanos sin títulos, armas u oropeles», sostuvo.
Nin Novoa rescató que «hubo personas que por su notoria actuación en ese momento, jugaron un papel fundamental», y nombró a tres uruguayos que «nos representaron a todos en aquella época: al doctor Enrique Tarigo, al general Líber Seregni y a Wilson Ferreira Aldunate». Agregó que «cada uno desde su lugar y su circunstancia representó la lucha por la libertad».
El legislador encuentrista expresó que «el NO de noviembre de 1980 sólo puede ser valorado en toda su dimensión si se le ubica en el contexto histórico y político que atravesaba el Uruguay. La escalada militar y autoritaria había alcanzado un punto muy alto cuando el 27 de junio de 1973 se disolvió el Parlamento y dio inicio el ciclo del gobierno militar».
«Los años 76, 77 y 78 fueron esencialmente los años del avasallamiento, la negación del Uruguay mismo, de sus mejores tradiciones, y ni la vida, ni el honor ni la libertad fueron respetadas», porque «el Uruguay vivió la hora de la muerte, la tortura, las desapariciones, la mordaza y el amedrentamiento».
«Todavía hoy el país no ha podido cicatrizar debidamente las heridas abiertas en esa página indecente de su historia», sostuvo.
Asimismo, Nin Novoa recordó que la tiranía tuvo dos importantes instrumentos en sus manos: los medios de comunicación y la educación, que «modelan las mentes de los pueblos, adoctrinan e intentan forjar hombres y mujeres fieles a la nueva doctrina de la seguridad nacional».
En otro orden, recordó que el objetivo de los militares a través de su cronograma era «una tentativa de implantar en el país una democracia tutelada».
Al referirse al rotundo NO de 1980, Nin Novoa dijo que «para el gobierno militar fue el comienzo del fin».
«Hazaña mundial»
Por su parte, el diputado Pablo Mieres (Nuevo Espacio) calificó este hecho como «una hazaña mundial» porque «una dictadura perdía un plebiscito».
Mieres consideró una curiosidad que «no era la primera vez en nuestra vida como país que este país se reafirma sobre la base de una negativa.
Ese NO gigantesco se enlaza con aquel no fuerte y digno de nuestro héroe Artigas, cuando decía: ‘No venderé el rico patrimonio de los orientales al bajo precio de la necesidad'».
El parlamentario del NE también tuvo palabras de recuerdo para Zelmar Michelini: «En nuestros dirigentes asesinados», en Líber Seregni por «nuestros presos», en Wilson Ferreira, «nuestros exiliados», y en Jorge Batlle, a «nuestros proscriptos».
Mieres afirmó que el pronunciamiento popular significó «el inicio del fin para los años bárbaros».
En otro orden, el legislador nuevoespacista aludió a la campaña que el pueblo llevó adelante en el «boca a boca», y pegando autoadhesivos en las columnas, puertas de casas y edificios, con la frase: «Por la Democracia, vote NO».
«Pacificación»
En tanto, desde filas coloradas, el diputado Washington Abdala indicó que «el papel de los partidos políticos en la obtención de aquel resultado fue mayor de lo que muchos se imaginan.
Triste y patético es recordar cómo algunos extraviados de la historia patria quisieron eliminar de la vía pública a estas organizaciones».
Abdala aludió al ex presidente Juan María Bordaberry: «Con su visión fundamentalista y totalitaria ya antes nos había ofendido a todos en este tema».
El presidente de la Cámara de Representantes habló del poder mediático de la dictadura y hasta recordó el jingle del proceso a favor de la reforma constitucional: «SI por mi país, SI por Uruguay, SI por el progreso, y SI por la paz. SI por el futuro, vamos a votar SI por la grandeza, SI desde Uruguay», dijo Abdala.
El presidente de la Cámara de Diputados tuvo palabras de reconocimiento para las figuras de Wilson Ferreira, Líber Seregni, Enrique Tarigo, Julio María Sanguinetti, a quienes dijo que «estén seguros que la nación por siempre les agradecerá el proceso de pacificación sobresaliente» que determinó «el encuentro de los uruguayos en un formato democrático, de pleno respet
o a los Derechos Humanos».
En otro orden, Abdala sostuvo que el debate que se realizó en Canal 4, en donde el doctor Tarigo y Pons Etcheverry confrontaron con representantes del proceso «fue el disparador determinante» para obtener el triunfo de 57% a 43%.
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