No hay segunda vuelta. Bonomi dijo que "la gente es sabia y la izquierda va a ganar en primera vuelta y con un mayor apoyo"

"Mujica y Astori son los candidatos de la gente; el FA deberá resolver"

­En diciembre el desempleo bajó a un 7,7%. ¿Cree usted que esa cifra es el desempleo estructural de Uruguay?

-Desde que se comenzó a hacer la medición nacional, allá por 1982, no se conocía una cifra de desempleo tan baja como el 7,7% que se registró en diciembre pasado.

El 7,7% de desempleo alcanzado está muy por debajo de lo planteado en la campaña electoral, que era bajar en cinco años a un dígito el nivel de desocupación laboral.

Yo creo que todavía el desempleo va a seguir bajando porque la última medición que se hizo fue en diciembre, antes de comenzar a operar la actividad turística.

 

­¿Se van a plantear nuevas políticas sectoriales para atacar el núcleo del desempleo estructural del Uruguay?

­Ya hay políticas sectoriales que se comenzaron a instrumentar. En ese sentido, hay dos ramas de actividad que van a seguir generando mano de obra, que son la construcción y la industria naval.

Para estas actividades, a partir de acuerdos tripartitos impulsados desde la Dirección Nacional de Empleo y la Junta Nacional de Empleo, ya hay políticas de capacitación para desocupados que no tienen experiencia en la construcción y también para especializar a los que ya trabajan en esa rama de actividad.

Y lo mismo va a pasar en la industria naval, donde creo que habrá un pico de generación de empleo, que por otra parte ya vimos la punta del iceberg a raíz de la construcción de las barcazas para Botnia.

Se construirán nuevos diques, astilleros, barcos y barcazas.

La Armada Nacional ya le ha solicitado a la Junae que se financien profesores y se les dé viáticos a alumnos de UTU mientras que ellos pondrán los materiales y la alimentación.

Esto va a dar resultados en cuanto a generación de empleo, y es un rubro nuevo.

 

­Usted afirma que va a seguir bajando el desempleo, que hoy está en 7,7%. ¿Qué porcentaje de desempleo cree usted que habrá cuando finalice este año?

­Cuando se alcanzó el primer objetivo de bajar el desempleo a un dígito me preguntaron cuál era el nuevo objetivo y yo dije que era estar en matices de 8%. Ahora estamos en matices de 7% y el objetivo del gobierno es consolidar ese promedio, consolidar los matices de 7%.

Hay que tener claro que este objetivo logrado es muy importante porque hay que recordar que cuando ganamos las elecciones estábamos en casi un 14% de desocupación.

Aclaro esto porque se ha tratado de desmerecer los logros de este gobierno, diciendo que se ha bajado el desempleo porque los uruguayos se van del país. Y yo me pregunto: ¿Cuántos uruguayos se iban del país entre 2002 y 2005 y sin embargo la cifra de desempleo no bajaba y si en algún momento bajó fue porque la gente no salía a buscar trabajo, porque estaba desanimada?

Lo más destacable de todo es que la tasa de empleo está en 58,6%, el nivel de empleo más alto de la historia del Uruguay, y es una de las cartas de presentación de la fuerza política para seguir gobernando.

 

­¿Cómo analiza usted este momento de enfriamiento de las relaciones entre el gobierno y las cámaras empresariales?

­Los empresarios señalan como elemento de falta de diálogo todo lo que tiene que ver con las ocupaciones de los lugares de trabajo.

Yo creo que hay diálogo con respecto a la negociación salarial y de condiciones de trabajo y hay diálogo con lo vinculado a la mejora del empleo y la producción.

Hay en algunos sectores, como en la construcción, la industria naval y el sector textil, una mayor profundidad del diálogo.

El Ministerio de Trabajo, desde que asumió, ha sintetizado una propuesta final teniendo en cuenta las opiniones de los empresarios y la del PIT-CNT.

Cuando los empresarios dicen que el gobierno pone el dedo en el platillo de la balanza, jugando a favor de los trabajadores, hace una interpretación equivocada.

Decir que ponemos el dedo en el platillo de los trabajadores es decir que quedan libradas al capricho del gobierno las relaciones laborales en el Uruguay y eso no es así.

Los empresarios tienen que entender que todo esto tiene que ver con que si en el país existen relaciones laborales más justas o no.

La intención es que haya menos margen para el accidente laboral grave, para que existan menos posibilidades de que se incumpla con la normativa de seguridad industrial y salud laboral, menos margen para que se estafe al trabajador en su seguridad social.

 

­Desde el PIT-CNT se sostiene que, en promedio, todavía falta recuperar cerca de un 10% del salario perdido durante la administración de Jorge Batlle. ¿Cuál es su visión sobre este tema?

­No tengo la misma visión que el PIT-CNT, porque el gobierno quedó en recuperar, como promedio, el 20% perdido en la administración Batlle y la cifra que yo manejo es que desde que empezó el proceso de recuperación al último mes del año pasado se recuperó aproximadamente un 17% en seis ajustes salariales.

Es decir que estamos muy cerca de llegar al objetivo prometido a los trabajadores. Sabemos que hay sectores que perdieron mucho más salario, pero ya están teniendo un ajuste diferencial, como por ejemplo el sector de la salud.

 

­En virtud del crecimiento de la economía del país, ¿es posible que el gobierno pueda otorgar una mayor recuperación salarial, además de ese 20% que se perdió entre los años 2000 y 2005?

­Hay sectores que sí y en otros habrá que hablar…

 

­¿Cuáles serían esos sectores?

­Vamos a esperar a que nos reunamos con el Ministerio de Economía a partir del mes que viene para elaborar las nuevas pautas salariales.

 

­¿En materia de legislación laboral cuáles son las expectativas del gobierno para este año?

­En materia laboral lo que se espera para este año es que se aprueben varios proyectos de ley que están en el Parlamento, como son los que crean el Sistema Nacional de Negociación, la negociación colectiva de los empleados públicos y la ley de 8 horas para los trabajadores rurales.

Después, esperamos que se consoliden varias de las normativas que se aprobaron el año pasado, como por ejemplo la Ley de Tercerizaciones, que debe ajustar su funcionamiento.

­¿Cómo ve la iniciativa de la Cámara de Comercio tendiente a elaborar una lista de pequeñas empresas con buenos antecedentes para que las empresas que subcontratan las tomen en cuenta a la hora de buscar proveedores de mano de obra o de servicios?

­Al mismo tiempo que cuestionaban la Ley de Tercerizaciones, conmigo se reunieron un par de veces para ver qué opinión me merecía la iniciativa tomada de la experiencia chilena y creo que va a aportar cosas positivas a todos este proceso porque efectivamente los empleadores en poco tiempo van a saber qué empresas son realmente serias y cuáles son las que utilizan la posibilidad que ofrece la subcontratación para hacer un negocio que termina sacrificando las condiciones de trabajo y el respeto por la seguridad social.

La iniciativa va a cumplir un papel positivo.

Seguramente les han recomendado que en vez de oponerse a la Ley de Tercerizaciones establezcan un control empresarial para no contratar empresas poco serias que los pueden comprometer.

 

­¿Era necesario para el Frente Amplio que figuras de peso político como Mujica, Gargano, Arana, y eventualmente Astori, volvieran al Parlamento?

­Eso estaba planteado desde el principio del gobierno. Yo creo que va a significar el fortalecimiento de la expresión política del gobierno en el Parlamento y posiblemente también ayude a un fortalecimiento de la fuerza política en general.

 

­¿Estos cambios también sirven para formar nuevos cuadros en la izquierda y que figuras que de pronto no eran tan conocidas puedan adquirir notoriedad en base a su gestión?

­Y sí…yo creo que la experiencia de gobierno es una experiencia muy rica. Ahora… Uno no hace cambios de este orden para formar gente, sino para abrirl
e la cancha a gente que en estos tres años también se formó en lo que es la experiencia de gestión.

Primero se dejó que compañeros que con gran peso político ayudaran a la construcción del rumbo que hoy lleva el gobierno y ahora se aprovechará la experiencia de gestión adquirida por otros compañeros.

Yo creo que manejar Ancap, Antel y OSE no es cualquier cosa.

 

­¿Las modificaciones realizadas en el gabinete forman parte de un paquete que también incluye al próximo presidente del Frente Amplio y a la futura fórmula presidencial de la izquierda?

­Que yo sepa, no. Esto tiene que ver con un planteo presentado por el Presidente de la República desde el principio de la gestión.

 

­O sea que estos cambios no tienen nada que ver con poder destrabar las negociaciones que lleven a una fórmula presidencial de consenso…

­Que yo sepa, no. Hasta donde yo sé, esto tiene que ver con el fortalecimiento del gabinete y de la fuerza política.

 

­¿Cómo ve usted posicionado al Frente Amplio para las próximas elecciones?

­Para mí el panorama electoral surge como resultado del gobierno. Y yo creo que el gobierno ha consolidado aspectos que son muy importantes para el país: la importante disminución del desempleo, el aumento de la producción y la exportación, la recuperación salarial y el cumplimiento de las promesas electorales.

Todos estos logros se van a expresar en un nuevo triunfo del Frente Amplio, a pesar de lo que se dice por ahí. La gente es sabia y la izquierda va a ganar nuevamente en primera vuelta y con un mayor apoyo.

 

­Usted dice que el Frente Amplio va a ganar en primera vuelta y con un mayor apoyo, pero… ¿Es posible ganar sin Mujica o Astori como candidatos?

­Yo creo que los resultados del gobierno son un aspecto, el otro aspecto es el programa y el proyecto de gobierno y luego el candidato que mejor exprese ese proyecto.

Esto el Frente Amplio lo ha logrado resolver siempre. Porque siempre hubo discusión y el acuerdo siempre llegó.

Lo que es difícil es ir poniendo nombres arriba de la mesa a los efectos de ir buscando un candidato. Si uno le pregunta a la gente…para la gente hay sólo dos candidatos: Mujica y Astori. Yo creo que se podrá seguir tirando nombres arriba de la mesa, pero los candidatos que la gente toma como naturales son Mujica y Astori.

La sintonía con el programa de gobierno de uno de los dos, de los dos, o quizá de ninguno de ellos, es lo que el Frente Amplio tendrá que encontrar en este período que se abre y lo va a encontrar.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje