"Los militares fueron a ganar"
En esa publicación, además, aparecen entrevistas a distintos actores de la realidad política nacional en ese momento, como Jorge Batlle, Carlos Julio Pereyra, Julio María Sanguinetti, y al general de la dictadura Julio C. Rapela, quienes emiten sus opiniones sobre el tema que a continuación resumimos.
Líber Seregni: «Siempre defendí el resultado de una compulsa hasta por la tradición que había y que hay en nuestro régimen electoral. Si el fraude hubiera aparecido se hubiera detectado y hubiera sido políticamente más beneficioso todavía.
Los militares fueron a ganar. No hubieran ido sino al plebiscito, lo hubieran suspendido. Si hubieran tenido la menor duda, lo hubieran suspendido. Estaban embriagados con los resultados de las encuestas».
Carlos Julio Pereyra: «La campaña por el plebiscito fue coordinada con el Partido Colorado. Ahí ya estaba constituido el Triunvirato colorado y nos reuníamos no diría que tan frecuentemente como el Triunvirato blanco pero cada quince días. En los últimos tiempos nos reuníamos todas las semanas con el Triunvirato colorado.
Nosotros al final pudimos hacer un acto en el cine Cordón. El acto fue interrumpido por la policía. Se apaleó a la muchachada».
Jorge Batlle: «La campaña fue así. En el interior salimos todos a hacer campaña. En algunos departamentos directamente me comuniqué con todos mis amigos y correligionarios y les dije: «Mirá, en ese departamento se encarga Carlos Julio. Punto. Todo lo arreglás con Carlos Julio». La gente estaba muy temerosa de actuar. La gente estaba clara, estaba firme, no iba a votar a favor, pero salir a moverse y a sacudir la cosa no era sencillo. Hicimos poquito, muy poquito. Hicimos lo que pudimos. Yo digo que no me siento satisfecho con lo que hicimos. Creo que no estábamos, no teníamos una mentalidad conspiradora, no teníamos mentalidad para organizar una conspiración. Eramos unos diletantes absolutos».
Julio María Sanguinetti: «El plebiscito le mostró a las Fuerzas Armadas las enormes limitaciones que, en un pueblo con un nivel elevado de cultura cívica, tienen los medios de propaganda. Ellos confiaron mucho en que, al amparo de una situación económica que en aquel momento era de euforia, estimaron que una campaña de propaganda masiva les iba a significar un propunciamiento favorable. Las Fuerzas Armadas chocaron con una realidad que no conocían y es que una oposición sin capacidad ni medios de expresión podía vencer a una gran masa de propaganda. El NO restableció una cierta paridad entre los negociadores. Hasta ese momento había un dueño de la situación que otorgaba o no y otro que, desnudo y sin armas, se tenía que presentar allí, no a negociar, sino a aceptar o a lo sumo pedir alguna concesión».
General Julio C. Rapela: «En la medida íbamos a presentar a presentar un proyecto de Constitución a plebiscito, inmediatamente pensamos que teníamos que buscar contactos políticos con figuras que pudieran, si no apoyarlo abiertamente, por lo menos no hacernos la oposición. El asunto era preparar el terreno para encontrar un campo propicio donde presentar ese proyecto de Constitución y que saliera aprobado. La realidad es que no estábamos predispuestos en ese momento a entrar a discutir el tema con ellos. Era simplemente informarles y tratar de convencerlos. Nosotros sabíamos que estábamos plebiscitándonos, que estaba cuestionada nuestra gestión. Y por lo tanto, si bien fue triste o lamentable el no haber conseguido el objetivo no era para desmoralizarse tanto, porque uno contaba con un porcentaje alto de votos».
Compartí tu opinión con toda la comunidad