Determinación. El candidato colorado tiene que surgir de abajo, "no acepto que sean impuestos"

Viera invitó al Foro Batllista a incorporarse a su movimiento

Viera llamó a que el Foro Batllista se incorpore al nuevo movimiento que está fundando el cual puede definirse como la socialdemocracia uruguaya. «No me muevo ni a la izquierda ni a la derecha, soy batllista y me quedo con ese batllismo ortodoxo de Don Pepe», indicó.

–¿Cómo asume la responsabilidad de la candidatura?

–Me siento como el único intendente del partido, como el único colorado electo para un cargo ejecutivo, y con el respaldo de los votos obtenidos en Rivera, me siento con el sentido de responsabilidad en la necesaria reconstrucción del Partido Colorado, un partido con la historia de esta colectividad, que tuvo un magrísimo resultado en la última elección.

Es un momento histórico, de inflexión, ya que sus líderes históricos han manifestado que no van a ser más candidatos y que están dando un paso al costado. Estamos en una etapa de transición en la que tengo que aportar y lo voy a hacer.

 

–¿La demora de los líderes históricos colorados en descartar su participación en la carrera electoral los obligó a apresurar los tiempos de transición?

–Es muy difícil para cualquier partido político hacer una renovación o una transición, siempre es traumática. En este caso es más difícil cuando tenemos líderes históricos tan fuertes, figuras que han sido presidentes, que tienen una experiencia política y una enorme trascendencia nacional e internacional, que además están muy vitales, no sólo físicamente, sino políticamente.

Es una decisión que parte de ellos mismos, son los propios Julio María Sanguinetti y Jorge Batlle los que dicen que no van a ser más candidatos y que dejan paso a las nuevas generaciones, pero de allí a que surja con fuerza y naturalmente alguien que los suceda no es una cosa que se produzca de un día para el otro, es muy complicado.

No soy de los que digo que se tienen que ir para la casa, no tenemos el derecho de mandarlos para la casa, tenemos que brillar por nosotros mismos y demostrar que alguno tiene el apoyo suficiente, la materia prima necesaria para llegar a ser un nuevo líder que restablezca al Partido Colorado.

 

–En el pasado usted fue muy duro con el Foro Batllista, denunciando intencionalidad electoral de alguno de sus integrantes, haciendo públicas decisiones tomadas en la interna del sector. ¿Actualmente se siente respaldado por Sanguinetti?

–El Foro Batllista todavía tiene que resolver cómo se va a presentar en la próxima elección, si va a tener un candidato propio y único o si apoya el planteo que he hecho yo en el seno de la colectividad, sector al cual todavía pertenezco, porque no me he retirado ni me han echado.

El Foro tiene que transformarse, tiene que superarse a sí mismo, es más, creo que tiene que incorporarse a un nuevo movimiento que estamos proponiendo fundar, un nuevo movimiento que tenga muchas patas electorales, que sea un verdadero espacio que aglutine a otros sectores, a otros grupos, a ciudadanos independientes que no son del Foro, que sea un espacio muy abierto, participativo y que además funcione, basado firmemente en una ideología que es el Batllismo.

Yo no creo en posturas desideologizadas, el Partido Colorado tiene una ideología que está vigente que es el Batllismo, que es la socialdemocracia uruguaya.

La propuesta que elaboremos tiene que ser creíble, esperanzadora, tiene que llegarle a la gente, tiene que ser de verdaderas soluciones para los problemas reales, eso es lo que tenemos que hacer entre todos, con la gente y en forma muy abierta.

A más tardar en marzo o abril el Foro va a tener que resolver si va a aceptar esta propuesta, que tiene muchos adeptos en la interna y entonces estaremos abriendo la cancha y fundando ese nuevo movimiento en la cual el Foro será una pata, también tendremos un candidato que tiene que surgir de abajo hacia arriba.

 

–¿El movimiento que usted impulsa, dentro de su constitución, no va a tener sectores hegemónicos?

–Es natural que se vayan conformando sectores, lo que digo es que tenemos que trascender, no puede el Partido Colorado presentarse a la próxima elección con el mismo panorama interno, con los mismos sectores que obtuvieron el resultado que obtuvieron, tenemos que presentar cosas nuevas.

Debemos presentar varias opciones para que la ciudadanía tenga varios candidatos a elegir, y además tenga espacio en donde participar.

Yo he apelado a que no hagamos una elección interna descalificadora, con ataques personales entre los candidatos, cada uno debe marcar su propio perfil, hablar de sus ideas y de sus propuestas. Hace pocos días hubo un enfrentamiento entre Luis Hierro y Pedro Bordaberry, me pareció muy mal, me dio mucha pena. Hierro tiene todo el derecho del mundo de hablar y opinar, pero creo que se equivocó en el tono, por más razón que pudiera tener.

Bordaberry es un colorado que está trabajando, y bienvenido sea, él ha elegido su andarivel, pero con todo respeto siento que no me representa.

Creo que se están armando por lo menos tres corrientes dentro del Partido Colorado que le van a dar una vida a través de una competencia sana, interna, que va a cambiar, que va a mejorar y que nos va a obligar a todos a trabajar con esa democracia interna respetando a los adversarios que pertenecemos en definitiva a un mismo partido y que no somos enemigos.

 

–El hecho de que Bordaberry se manifieste liberal, y que usted pretenda impulsar la socialdemocracia en nuestro país ¿habla de un cambio de mentalidad, corriéndose más al centro?

–Habría que definir lo que es izquierda y lo que es derecha, en este momento en Uruguay. La izquierda tradicional uruguaya se corrió más al centro, y fue cuando captó algunos votos, en una coyuntura muy especial.

El Batllismo, el sector que quiero representar en el Partido Colorado, siempre estuvo en una posición que es llamada en el mundo de socialdemocracia, es decir, un sector, una ideología, una forma de pensar, en la cual vemos al Estado como necesario, para asegurar lo que no puede asegurar el libre mercado. Entonces tanto libre mercado como sea posible, pero tanto Estado como sea necesario.

Necesitamos un Estado garante de las inequidades, que esté estimulado, que es lo que lamentablemente seguimos sin tener hoy en Uruguay pese a las promesas de cambio que teníamos. Un Estado que esté definiendo políticas, que estimule la inversión y fundamentalmente a las zonas más deprimidas del país, porque sólo la inversión genera el trabajo.

En ese sentido no me muevo ni a la izquierda ni a la derecha, soy Batllista y me quedo con ese batllismo ortodoxo de «Don Pepe».

–¿Cuál es su visión del gobierno del Presidente Vázquez?

–Hoy, encontrar una definición al respecto no es fácil, ya vimos todo lo que ha pasado, contradicciones que ha habido, desdel no pago de la deuda externa al pago adelantado, desde el no Fondo Monetario Internacional hasta seguir con las relaciones y pagar ajustadamente todas las cuentas, hasta los que defienden un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y los que se lo impiden.

Es un gobierno muy inexperiente, llegó con un gran apoyo popular, por eso lo respetamos enormemente y le hemos dado todo el tiempo del mundo.

El Partido Colorado no ha hecho una oposición desmelenada, estuvo bien, esperó a que se sentaran en sus sillones, que aprendieran, que desarollaran sus políticas y sus programas. A esta altura, pasada la mitad del período, podemos empezar a hacer algún balance y vemos con preocupación que, lejos de cumplir aquellas promesas maravillosas, cambios multicolores que entusiasmaron a tanta gente, los problemas graves siguen existiendo e incluso en peor medida.

Me estoy refiriendo al trabajo, al empleo, miles de uruguayos se van del país y siguen habiendo bajos salarios, subempleo, informalismo y si
gue habiendo desempleo por más que nos muestran que ha bajado. Todos sabemos cómo se mide ese desempleo, allí está contabilizado por ejemplo Trabajo por Uruguay que es una changa, que estamos de acuerdo con que es la continuación de un programa que ya existía como el de los jornales solidarios, no es una solución definitiva.

Lo que se había ahorrado en funcionarios públicos achicando el costo del Estado hoy se llena y han entrado casi 10.000 nuevos funcionarios públicos, todo eso ha bajado el desempleo pero sigue siendo el principal problema de los ciudadanos de este país.

Seguimos con una educación que no le vemos un rumbo, muy preocupados han estado las autoridades en desarmar aquella reforma Rama, que para mí era una gran reforma educativa, tal vez la primera gran reforma después de Varela, pero no vemos que nuestra educación esté alineada con los grandes objetivos del país.

Pensé que la Universidad de la República que ha estado gobernada por la llamada izquierda tradicional, una vez que el Frente Amplio llegó al gobierno, iba a estar en sus planes proyectos en consonancia con los grandes intereses del país, pero seguimos con una Universidad que no cambia, que no sabemos cómo se gasta y cómo se invierte el dinero allí.

La educación es algo realmente muy preocupante, no hay ningún país en el mundo que no se haya desarrollado en base a dos pilares fundamentales: la apertura de mercado y la formacion de su gente.

La salud, la seguridad, las políticas energéticas son temas que evidentemente han quedado en el tintero, que no le vemos solución.

Se va el período y siento que el Partido Colorado tiene que empezar a definir sus propuestas para dar la respuesta a esos problemas reales que una población muy decepcionada al final de este período va a estar preguntando y mirando muy bien antes de votar.

 

–¿Cuáles son los aspectos destacables?

–Todo gobierno tiene aciertos y errores. Si analizo ministerio por ministerio me cuesta bastante encontrarlos, y trato de no parecer un mero opositor buscándole todas las faltas.

Me ha gustado mucho la adopción del Plan Ceibal, buscar que cada alumno tenga su computadora, universalizar el uso de la informática en este mundo global ha sido una intención muy sana. No sé si se ha elegido la mejor de las ofertas que hay en el mundo, no sé si está adecuado a algún plan, es una muy buena iniciativa del Presidente de la República.

Este gobierno ha intentado con buena fe paliar una situación de carencia y buscar atender a la emergencia social, pero no han desarrollado planes de desarrollo social, entonces nunca vamos a salir de la emergencia. Es así que terminamos tomando de rehenes a aquellos que están en la emergencia, porque siempre van a precisar del Estado y esto genera clientelismo político.

 

ANULAR LA LEY DE CADUCIDAD ES UN «REVERENDO DISPARATE»

El intendente de Rivera aseguró que es «un reverendo disparate» anular la Ley de Caducidad, tal como impulsa la Coordinadora integrada por organizaciones políticas y sociales.

«Se puede derogar una ley pero anular significaría hacerlo con las consecuencias pasadas, y eso es absolutamente inconstitucional», ya que «alguien que adquirió el derecho por una ley no puede perderlo», argumentó Viera.

El jefe comunal entendió que la normativa «buscó culminar con una transición muy especial» del país al final de la dictadura cívico militar.

Además hay países que «sufrieron» mucho más que Uruguay y «pudieron salir adelante y desarrollarse, justamente dando vuelta la página y no revolviendo más los aspectos del pasado».

Viera explicó que quienes votaron la Ley de Caducidad también votaron una ley de amnistía para los presos políticos, «muchos de los cuales no habían completado sus penas, y otros ni siquiera habían sido enjuiciados porque estaban en el exilio».

En referencia a los represores procesados por violaciones a los derechos humanos, sostuvo que «si hubo excesos» deben «ser castigados», siempre que sus faltas no estén contempladas dentro de la Ley de Caducidad. De todas formas, instó a tratar bien a los responsables de

esos delitos y «darles todas las oportunidades para que tengan un juicio justo», incluso las que «ellos no dieron en su momento».

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