El manual policial "colide con sistema democrático"
El comisario Martinelli Picart redactó, en 1979, un documento de instrucción para los nuevos policías donde opinaba que «el comunismo no ha desaparecido, está entre nosotros, esperando el momento oportuno para dar su artero zarpazo».
En el manual, el policía discrepaba con la separación de poderes, justificaba el golpe de Estado de 1973 y auguraba un triunfo del proyecto de Reforma Constitucional que buscaba legitimar el gobierno dictatorial, que se plebiscitó en 1980 con resultado adverso para el régimen de facto.
En diálogo con LA REPUBLICA el diputado Arregui manifestó que «evidentemente ahí hay manifestaciones que coliden totalmente con lo que es el sistema democrático y los funcionarios policiales deben tener una centrada vocación democrática».
Recordó que «en la época de la dictadura, y previo a ella, a la institución policial muchas veces le hicieron cumplir funciones que bajo ningún punto de vista le correspondían. Fueron dirigidos incluso en determinado momento por mandos militares que eran de confianza de la dictadura», donde «se le trató de inyectar una forma de ser totalmente reñida con la democracia», afirmó Arregui.
«No tengo duda que puede haber algunas rémoras en algunos funcionarios, pero creo que el conjunto de ellos está participando de lo que es el sistema democrático en el país, a convicción», aseveró el diputado.
Al difundirse este documento de la Escuela Departamental de Policía de Soriano, firmado por el actual doble jefe de Policía de Treinta y Tres y Cerro Largo, el senador Jorge Saravia propuso que las jefaturas de policía las manejen políticos, porque «tienen que ser de confianza política del gobierno».
El diputado Roque Arregui consideró el tema «opinable», mientras que el diputado blanco Gonzalo Novales consideró que los jefes de Policía deben ser funcionarios de carrera.
Novales, que preside la Comisión de Derechos Humanos de Diputados, afirmó que el jefe de Policía «tiene que ser un técnico» y que la representación política ya está dada «nada más ni nada menos que en el ministro del Interior». Agregó que «el jefe de Policía es un cargo esencialmente técnico, que obviamente tiene que contar con el beneplácito del partido de gobierno».
Al ser consultado si como presidente de la Comisión de DDHH de Diputados iniciaría alguna gestión o planteamiento ante la difusión de este documento firmado por el comisario Martinelli, explicó que «todavía» no lo ha analizado porque ha visto «nada más que lo publicado por LA REPUBLICA«.
De todas formas, adelantó que «han pasado muchos años, hay mucha gente que ha evolucionado para un lado y para el otro» aunque «de cualquier manera merece un análisis».
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