Molino Carmelo: piden levantar el secreto bancario a propietarios
Tras una semana de intensas negociaciones, se agravó el conflicto entre los trabajadores y la empresa Molino Carmelo. Los trabajadores reclaman el levantamiento del secreto bancario, mientras, la empresa alega no poder pagar el laudo que fija la ley, y denuncia una confabulación de intereses políticos para desestabilizar a la firma.
Desde hace una semana, se mantiene la ocupación de la planta procesadora de harina. Se estima que los salarios son entre el 30 % y 54% más bajos que los del resto del sector molinero.
En el medio surgió que la empresa había recibido del Banco República créditos por 12 millones de dólares en los últimos 20 años, «y ni siquiera tienen un camión nuevo». El gremio pide levantamiento del secreto bancario para los directores.
LA REPUBLICA accedió a la versión taquigráfica de la reunión que el martes realizó la Comisión de Asuntos directivos de la empresa Juan Andrés y Francisco Mora. Allí, los empresarios señalaron como responsable del conflicto a una «persistente campaña mediática en órganos de la localidad», en la que se ha intentado «vincular circunstancias empresariales actuales con la filiación política que algún integrante de la firma haya tenido cuarenta años atrás», en referencia a que Francisco Mora fue un activo militante pachequista y su hermano Juan Andrés fue director pachequista en Ancap entre 1995 y 2000.
Además señalan que «hay una confluencia de intereses para provocar la desestabilización de la empresa».
Ante la consulta de los diputados si la empresa está en condiciones de pagar el laudo que reclaman los trabajadores, respondieron que deben existir muchas empresas en el país «que si de un día para el otro les aplican un cambio tan abrupto en las reglas de juego, en tres días –como se le intima a nuestra empresa– puedan ponerlo en práctica, aun cuando tengan la voluntad de hacerlo.
Por eso, en la propuesta ofrecimos un estudio de situación que determinara la entidad y la gradualidad de un proceso que permitiera otorgar mejoras, pero estableciendo un convenio de acuerdo con las características de la empresa», dijeron.
CUENTAS CLARAS
En el Molino Carmelo las cosas se han agravado porque tiene una deuda de US$ 1:500.000 con el Banco de la República; a la vez, mantienen una deuda de US$ 500.000 con productores de granos. En la Comisión legislativa, los trabajadores plantearon que un Molino que muele setenta mil quilos diarios puede moler ciento veinte mil. Por tanto, concluyeron, no está trabajando «a full».
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