Para Heber, este Presupuesto "tiene el sello de Davrieux" y "no la marca" del presidente Batlle
–Senador Heber, estamos en las instancias definitivas de la votación del Presupuesto en el Senado, y el análisis del mensaje complementario. ¿Cuáles son los puntos que usted destacaría de ambos?
–Los destaques no son muy positivos. El Presupuesto no es aquel que nos hubiera gustavo votar. Nace inconsulto dentro de la coalición. Dos meses antes tuvimos una reunión con el ministro Bensión, en la cual pedíamos una mesa de diálogo interministerial de modo que nuestros ministros estuvieran enterados cabalmente de en qué consistía el Presupuesto. Esto se demoró durante el primer mes, después planteamos otra exigencia a nivel del Consejo de Ministros y con el propio Presidente de la República, donde intervino también el presidente del Directorio del Partido Nacional. Planteamos ahí la exigencia de tener una información vital.
Luego en la mesa que se estableció a nivel de la dirección de la OPP, nuestro representante, el ministro Carlos Cat, fue mandatado por el Directorio con una serie de postulados, ideas, aspiraciones, no tanto de gastos sino de contenidos del Presupuesto.
Pedíamos un presupuesto más imaginativo, que contemplara el compromiso que ambos partidos firmamos el 9 de noviembre de 1999.
No es un compromiso con el Partido Nacional: es un compromiso y un acuerdo publicitado y hecho con la gente de ambos partidos.
Fue repartido el acuerdo sobre todo a la ciudadanía blanca que era la que en definitiva estaba llamada a definir el pleito entre el doctor Vázquez y el doctor Batlle, y fue explicitado esto, como la base de la apoyatura de un candidato que no era de nuestro partido pero que llevaba nuestras ideas.
–Da la impresión de que la filosofía de este Presupuesto no es compartida por el Partido Nacional.
–No vimos reflejada esa preocupación o ese compromiso.
No están dentro del mensaje del Presupuesto, señales claras de que vamos rumbo al cumplimiento del compromiso del 9 de noviembre.
–Desde la izquierda se ha dicho que le falta corazón.
–Más que corazón, yo diría que le falta imaginación. Yo aspiraba a un Presupuesto del doctor Batlle, siempre tan cuestionante de toda la realidad, un presupuesto más audaz, más imaginativo, con cosas nuevas, novedosas, diferentes. Y veo que esto tiene un sello muy de Davrieux, muy forista, que jugó con los plazos; recién los contenidos los tuvimos una semana antes con informaciones muy apuradas, en donde se nos decía que las cosas estaban muy mal, y que había que hacer nuevamente esfuerzos en este presupuesto, como para poder garantizar de que no iba a ser un Presupuesto mayormente deficitario. Pero no vemos la impronta, la marca, el sello con que la ciudadanía en términos generales apostó por el doctor Batlle, que era lo novedoso, lo cuestionante, lo transformador y lo imaginativo.
–Usted se refiere a falta de imaginación y de audacia en cuanto a este mensaje presupuestario y el complementario. A su entender, ¿en qué se ve reflejada su opinión?
–Previo al mensaje hablábamos de la necesidad de ver cuáles son los activos del Estado. Creemos realmente en poder cambiar esos activos por otros que el Estado precisa. Y es indignante ver que hay reparticiones del Estado que tienen en su poder campos y que por otro lado están pidiendo más a Rentas Generales para construir obra. Lo natural es preguntar ¿por qué no vende lo que tiene sin uso o con relativo uso, de modo tal de ahorrarle al pueblo uruguayo inversiones que van a quedar? No es vender por vender. No es privatizar, sino transformar los activos. Si tengo un campo, puedo tener un liceo, si tengo una propiedad inmobiliaria, puedo tener un puente.
–¿Cuánto calcula que se pueda obtener?
–Nunca lo supimos. Volvemos a tener otra instancia presupuestal sin saber. Yo tengo varios pedidos de informes hechos a lo largo de toda mi vida de legislador, incluso en el período de mi propio gobierno me preocupé por saber cuál era el bien inmobiliario que el Estado tiene.
–¿Ni siquiera siendo gobierno el Partido Nacional?
–Ni siquiera. Porque yo creo que es una defensa no mostrar lo que se tiene por parte del burócrata que se resiste a dejar de tener en su propiedad y en su chacra esos bienes. No es un tema partidario ni esto es una acusación a la administración actual. Generalmente el burócrata trata de esconder como la vaca lechera que esconde la leche.
En otro orden, hablábamos también de que los leasing sean una fórmula de inversión. No puedo pagar contado, vamos a buscar la figura del leasing, como para poder hacer una inversión a plazos y pagarlo en diez o veinte años. No se ha utilizado, era una idea del Partido Nacional. Los régimenes de concesión tanto de obra pública como de servicios, pretendíamos que viniera, una actitud un poco más agresiva de lo que pueda ser concesionar, lo hace la Intendencia de Montevideo, bueno por qué no lo hace más el Estado.
«El país está en el dique»
–En toda esta discusión, ¿el Partido Nacional como se posiciona? ¿Hasta qué punto puede seguir amarrado a la nave de la coalición?
–Esta nave todavía no arrancó. Esta es la ley que lo va a hacer arrancar, o la va a tirar al mar. Hoy el país está en el dique, se está arreglando la nave, y se está viendo cuál es el rumbo que va a tomar, y el rumbo es la ley de Presupuesto.
Nadie aspira a que se cumpla el compromiso del 9 de noviembre en un ciento por ciento en una instancia presupuestal, pero que las líneas de acción estén dibujadas o por lo menos señaladas, nos puede llevar a afirmar que vamos rumbo y ojalá en los cinco años podamos cumplir con todos nuestros compromisos y si no, tendremos que decirle a la gente, no pudimos cumplir. ¡Cómo vamos a estar abandonando el barco si todavía no se largó al mar! Hoy somos más socios que antes porque somos también responsables de que el doctor Batlle esté sentado donde está. Antes a mí no me cobraba un ciudadano el hecho de que el doctor Sanguinetti por el sistema anterior estuviera sentado, la gente lo votó y fue la minoría mayor. Pero ahora, con la instancia del balotaje, no tengo escapatoria, yo dije que votaran al doctor Batlle. Entonces, mañana un ciudadano blanco, me va a decir tú también sos responsable de que Batlle sea presidente. Lo que pasa o lo que haga también me involucra a mí, que es lo que el gobierno no ha comprendido cabalmente: para mí el gobierno del Partido Colorado ha creído que reinstitucionaliza la vieja coalición del doctor Sanguinetti y el doctor Volonté, que era otra cosa. Eran distintos los personajes, distintas las mayorías de los partidos, y distintos los compromisos. En esa situación, creo que el doctor Batlle no comprende bien, quizás a influjo de algún asesor medio directo que cree que está en la misma situación anterior tipo, como yo decía, nuestro amigo el contador Ariel Davrieux, quien juega con los plazos sin informar al Partido Nacional de algo que es necesario informar.
–Usted dice que Davrieux debió haber informado a tiempo. ¿No debió haber existido ese tipo de información a nivel de Batlle y Lacalle?
–Yo creo que los líderes a veces se tienen que juntar para hablar de grandes temas y el diseño de lo que es el país. Los detalles y los articulados, y la letra chica del contrato la escriben no los propietarios del acuerdo, sino quienes en definitiva asesoran técnicamente.
Por eso hago especial hincapié en la Oficina de Planeamiento y Presupuesto. Y sobre todo en la figura del contador Davrieux que lo tenemos hace tiempo, conoce de esto mucho. La desconfianza que naturalmente existe por no entender que nosotros tenemos o teníamos por delante la posi
bilidad de tener un cogobierno, nos hemos quedado con la menor formulación que es una coalición como la que existía antes. Y acá lo que precisábamos era un cogobierno, donde el Partido Nacional tuviera una de las dos posiciones de conducción económica del país, para estar directamente comprometido en lo que puede ser la formulacion de leyes como esta.
–Y esta situación se verifica desde el arranque.
–Desde el arranque hemos tenido distintas visiones de la responsabilidad. El Partido Nacional se siente responsable de que el doctor Batlle esté donde está, por eso queríamos mayor responsabilidad, a la hora de diseñar las políticas, sobre todo las de economía, que son las que importan. No es nuevo para nadie que el Ministerio de Economía es un superministerio, o es el primer ministerio de este gobierno. El Partido Nacional pedía y exigió en algún momento de la discusión que se dio en el mes de enero y de febrero definir si esto es un cogobierno o una coalición. Es una coalición, y como es una coalición, tenemos los inconvenientes que hoy tenemos en el tratamiento del Presupuesto, porque tenemos más responsabilidad como partido pero menos incidencia, porque tenemos la misma formulación que la vez pasada. Y los herreristas no somos gente de decir que sí a todo, ni tenemos costumbre de que nos lleven de tiro, ni que nos pongan bozal.
–En resumen ¿qué panorama se tiene?
–Tenemos negociación no completada. Estamos conformes con lo que se ha hecho en Diputados porque resolvieron bien el capítulo de las intendencias. Se nos dice que esa negociación generó un déficit. Sí, de 56 millones de dólares para 2001. Muy bien, pero frente a 580 que vienen del Poder Ejecutivo creo que (….) . Creo que hay un distanciamiento, el Presupuesto nos distancia, no nos une. Ahora hay acusaciones recíprocas, que los diputados aumentaron U$S 60 millones, que el Partido Nacional quiere cumplir con el 9 de noviembre, lo que es una linda acusación, que queremos cumplir con la palabra empeñada, y queremos darle más a la educación, no completando lo que el documento dice, pero sí diciendo: por acá empezamos. Cero para la educación como mandó el gobierno, no creo que sea representativo del documento. Conseguimos U$S 30 millones para la ANEP, estamos discutiendo los U$S 13 millones que por error le dio el gobierno a la Universidad, queremos U$S 5 millones más por lo menos, para decir que estamos mejorando y que nuestra voluntad es ayudar a la educación en el país.
No cumplimos cabalmente con el documento, pero estamos en camino de dar señales positivas de que hay voluntad política de cumplir. Se nos acusa de que eso es lo desestabilizante, y que porque estamos poniendo más gasto ahí es que vienen más impuestos. Los diputados no aumentaron el gasto; no votaron impuestos, que financiaban algo la situación. Es que no fuimos consultados por esos impuestos, no estamos obligados a votarlos si no se nos consulta. Entonces hoy la discusión es mucho más sobre los impuestos que sobre el gasto.
Las intendencias son un paquete que a nuestro juicio empezó y terminó de cerrarse en Diputados. Tenemos un tema interno, en donde quizás en esa negociación no tuvo la participación y la presencia que tenía que tener el senador Larrañaga. Eso es una dificultad que tenemos, porque es necesario que él que ha sido intendente, de alguna manera levante la bandera de reivindicación de las intendencias, pero no porque el acuerdo de Diputados esté mal: está bien, sino porque es una figura que es importante para el Partido Nacional.
Pero no creo que podamos conseguir más plata para las intendencias. No se ha hecho todo lo factible como para aliviar la carga tributaria.
«Economía hipergravada»
–¿Cuáles son sus mayores críticas a nivel de los impuestos?
–El IRP a los profesionales no nos gusta, no lo vamos a votar. El IRP a las empresas unipersonales tampoco. Hemos dicho que no queremos el impuesto a las cooperativas de ahorro y crédito.
No queremos gravar los bultos que vienen del exterior. No nos han gustado fórmulas como ponerle el IVA de 14% a los servicios médicos no mutuales; yo sé que financiaría todo. Mañana si el Partido Nacional dice que sí, cerrarían todas las cuentas, pero no hemos dicho que sí. No nos gusta, porque indirectamente se está gravando la salud.
No se ha agotado la instancia de revisar una y otra vez el Presupuesto para ver dónde se pueden recortar gastos, para poder financiar esta situación. A veces al recortar gastos, o postergar gastos, le vamos a pisar el callo a alguien en el Estado, pero prefiero pisarle algún callito al Estado siempre tan voraz y aliviarle la carga a la gente y que no vea en cada instancia presupuestal, que el agua sube un poquitito más. Así ha venido subiendo, y hoy estamos en una economía hipergravada.
Compartí tu opinión con toda la comunidad