El Foro Batllista prepara una instancia de debate ante el contrabando

Una "política de fronteras"

Desde hace casi un mes, los diputados foristas Yeanneth Puñales (de Rocha) y Guido Marchado Brum (de Rivera) iniciaron acciones políticas y a nivel gubernativo, explorando la posibilidad de que se exoneren por un tiempo acotado algunos productos que integran la canasta básica familiar.

Esa lista, que no superaría el número de 10, gozarían de un valor más bajo en los cinco departamentos fronterizos que en los restantes 14.

Al tiempo que anunciaron la propuesta, algunos legisladores quincistas, claros voceros del gobierno, advertían que la propuesta en cuestión tendría una «difícil aplicación». Entendían que se provocaría lo que se llama un «contrabando interno», de aquellos uruguayos que se trasladarían a los departamentos de Artigas, Rivera, Treinta y Tres, Cerro Largo y Rocha para adquirir mercaderías a precios más bajos.

Sin embargo, en los últimos días la propuesta fue cobrando cuerpo y se estuvo haciendo partícipe de la misma a ministros y otros diputados del Foro Batllista, al punto que se llegó a la instancia de ayer en el Palacio Legislativo.

Voces y precios dispares

Fueron las que se escucharon ayer en la antesala de la Cámara de Diputados. Estuvieron representados los comerciantes e industriales de las ciudades más importantes de los departamentos limítrofes con Brasil. Acudieron también los intendentes de Artigas, Carlos Signorelli; de Rivera, Tabaré Viera; de Cerro Largo, Ambrosio Barreiro; y de Rocha, Irineu Riet Correa. También se hizo presente el ministro de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, en representación del Poder Ejecutivo, el que al final de la asamblea mencionó las medidas que a su parecer deberían adoptarse en respuesta a la crítica situación de los pobladores y del comercio fronterizo en general.

Para el departamento de Artigas la mayor urgencia pasa por regular el precio del gas. «Hoy la garrafa de 13 kilos se vende a 179 pesos, cuando antes se adquiría a 80″, destacó el jefe comunal Carlos Signorelli, quien relató además que antes «un peón rural destinaba dos días de su trabajo a la compra del gas y ahora debe trabajar 4 para cambiar una garrafa».

El intendente artiguense entiende que las situaciones entre uno y otro departamento fronterizo son dispares. «En Artigas no tenemos free shops ni carreteras para el movimiento de mercaderías, y de Brasil nos separa un río, mientras que en Rivera es todo lo contrario, por lo que las situaciones del comercio y de la población son diferentes», al tiempo que reclamó un tratamiento particular en cuanto a la política de frontera que vaya a implementar el gobierno.

Signorelli afirmó que el auxilio enviado por el gobierno central ha sido insuficiente. «Hay que tener en cuenta que cuando se declara el brote de aftosa en el departamento de Artigas, a los pocos días vencía la contribución rural y prácticamente no la pagó nadie».

El intendente vaticinó que el norteño departamento vivirá seis meses más de crisis financiera tanto que afectará a la misma gestión municipal, la que a partir del día 20 del próximo mes de diciembre comenzará a desempeñar únicamente los servicios considerados básicos, todo en un régimen de emergencia.

Además de la cadena de cesación de pagos que se genera por al bloqueo animal que sufre aquél departamento como medida preventiva a la aparición de la fiebre aftósica, «nos encontramos ahora con que el Congreso Nacional de Intendentes resolvió una rebaja en la patente de rodados. Es decir; nuestros problemas son cada vez mayores y nuestros recursos cada vez menores».

Iguales pero diferentes

En la otra punta de la línea fronteriza se encuentra el departamento de Rocha, que, si bien no tiene los problemas señalados en Artigas, cuenta con pésimas perspectivas en cuanto al turismo nacional, según lo relatado por comerciantes, industriales y el propio jefe comunal, Irineu Riet Correa.

Los rochenses hicieron llegar su disconformidad con las medidas preventivas al contrabando, específicamente en aquellas que afectan al turista que veraneando en sus costas suelen trasladarse al Chui para adquirir mercaderías.

Ante la férrea medida del cero kilo en las aduanas fronterizas esa posibilidad hoy no existe, por lo que tampoco existen turistas en lugares donde a esta altura del año solían acercarse a la zona.

Los comerciantes rochenses reclaman una disminución de los controles que la policía y los puestos aduaneros aplican. Denunciaron que son dispares y a veces contradictorias y a ese reclamo se sumó el intendente, quien entiende que la actual es una oportunidad propicia para revertir la falta de una política de integración «real y efectiva» con el poderoso vecino del Norte.

Para el intendente de Rivera, en tanto, es necesario establecer un monto mínimo de compra en las fronteras, factible para aquel uruguayo que hace un surtido. Viera entiende también que la exoneración de algunos impuestos en aquellos productos de primera necesidad debería extenderse mucho más que a un número primario de 10. En ese sentido, señaló que conjuntamente con esta medida el gobierno debe poner en funcionamiento los controles necesarios para que no ocurra el efecto de «contrabando interno» y para que realmente la medida favorezca a los 350 mil uruguayos que viven en los departamentos limítrofes con Brasil.

El jefe comunal de Cerro Largo, Ambrosio Barreiro, reclamó que el gobierno debe presionar a los industriales que en las últimas semanas han elevado los precios de sus mercaderías «sin ninguna comprobada razón».

La medida de exoneración de IVA o Imesi de algunos productos que se venden en la frontera «debe ir acompañada de una férrea fiscalización a los industriales que suelen aprovecharse de la alta demanda», aseguró el intendente arachán.

«A seguir trabajando»

Dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, al término de la ronda de manifestaciones de comerciantes e intendentes.

El secretario de Estado, que calificó la instancia de ayer como una «buena encuesta de opinión», dijo que los temas de las exoneraciones a los productos de la canasta básica familiar, además de un punto del área del Ministerio de Economía, «es también un tema de la órbita política, y yo soy político», aseguró.

A pesar de los reclamos escuchados en la asamblea de ayer, el canciller dijo que la política a aplicar, «más que de frontera, debe ser de integración».

Opertti entiende que las medidas que el gobierno vaya a aplicar no sólo deben hacerse desde Montevideo «sino que desde cada departamento en particular».

El jerarca recomendó poner en funcionamiento los llamados «comités de frontera, incentivar los mecanismos de financiación internacional para que otorguen créditos de apoyo a las Pymes y establecer nexos entre la frontera y su comercio con Montevideo».

Opertti culminó su intervención con una promesa y una exhortación: «Me comprometo a informar sobre el contenido de esa reunión y les propongo seguir trabajando».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje