
La Justicia argentina investiga presuntas maniobras irregulares cometidas por diplomáticos asignados a las embajadas extranjeras en ese país, por la nacionalización de automotores “de lujo” libres de impuestos, en franca violación de la normativa que regula la materia.
El juez federal Norberto Oyarbide pidió informes sobre los diplomáticos que estarían involucrados en las maniobras, entre ellos 14 embajadores, que fueron citados por el dictamen que presentó el fiscal Luis Comparatore, según informa la prensa argentina.
La lista de embajadores extranjeros que solicitó el juez argentino la integran el actual titular de la sede diplomática de Uruguay, Francisco Bustillo Bonasso, y su antecesor en el cargo, el nacionalista Alberto Volonté Berro, entre otros representantes extranjeros. LA REPUBLICA procuró comunicarse ayer con ambos pero sin éxito.
Oyarbide ordenó medidas “urgentes” para individualizar a los titulares de los autos que ingresaron en forma irregular y para determinar si los embajadores, cónsules y agregados diplomáticos que podrían estar involucrados en las maniobras se encuentran actualmente en funciones. La causa sería competencia de la Corte Suprema de Justicia Argentina en caso de que los embajadores y cónsules involucrados aún sigan en funciones.
Un secretario del Juzgado llevó un oficio a la Cancillería donde se solicita un informe sobre la acreditación en Argentina de los funcionarios diplomáticos que podrían estar involucrados que representan a distintos países, como Bolivia, Venezuela, Paraguay, Pakistán, Perú, Brasil, Chile y Uruguay.
Bustillo y Volonté no fueron citados en calidad de “indagados” por la Justicia, pero sí para que brinden información sobre el ingreso de vehículos a sus respectivas embajadas o por haber firmado la solicitud de ingreso de las unidades, informaron fuentes argentinas a LA REPUBLICA.
Los funcionarios de la Embajada de Uruguay investigados por la venta de sus vehículos asignados son: la cónsul general María Elvira Blanco Mussetti (un Audi Q7 3.0); el ministro de la embajada, Raúl Juan Polak Giampietro (un BMW x 53.0); la funcionaria administrativa María Rosario Rampoldi Figueroa (un BMW 330i); y Brígida Scaffo (un Mercedez Benz SL55). Esta última funcionaria se desempeña actualmente como cónsul en San Pablo. En algún caso no se llegó a tres meses antes de su nacionalización.
El ministro de Relaciones Exteriores Reinaldo Gargano, al enterarse de la noticia el pasado miércoles, llamó de forma urgente al embajador Bustillo, quien le aseguró que en la Embajada de Uruguay no se detectó ninguna irregularidad en este sentido, según indicaron fuentes a este matutino. Además, el canciller pidió que ante cualquier novedad se lo mantenga informado.
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